Acercamiento al an√°lisis del sistema de los personajes en la narrativa escrita en espa√Īol: el caso de Zumalac√°rregui y Mendiz√°bal de P√©rez Gald√≥s

Towards a Methodology for the Analysis of Character Systems in the Spanish Novel: The case of Pérez Galdós’ Zumalacárregui and Mendizábal

Jennifer Isasi (University of Nebraska-Lincoln)

Artículo recibido: 04-09-2017 | Artículo aceptado: 14-10-2017

RESUMEN: Presento una metodolog√≠a que combina acercamientos del an√°lisis literario y las ciencias computacionales con el fin de mostrar c√≥mo los resultados de una lectura distante encajan con interpretaciones previas de dos episodios nacionales de Benito P√©rez Gald√≥s: Zumalac√°rregui y Mendiz√°bal (1898). Explico el concepto de sistema de personajes, las fases de la miner√≠a de datos de los personajes y las medidas para el an√°lisis de redes sociales que utilizo. Los datos indican que la principal diferencia entre las redes de las dos novelas es una protagonicidad inversa de los actantes hist√≥ricos y los ficticios. Adem√°s, los gr√°ficos de estos ‚Äúsistemas sincr√≥nicos de relaciones sociales‚ÄĚ (Jameson) tambi√©n explican la percepci√≥n espont√°nea sobre una mayor historicidad en Zumalac√°rregui. De hecho, mientras que el gr√°fico de esta reconoce la divisi√≥n hist√≥rica entre carlistas e isabelinos, la red de Mendiz√°bal, curiosamente, produce una clara distinci√≥n entre los personajes hist√≥ricos y los ficticios.
ABSTRACT: I present a methodology that combines approaches from literary analysis and computer science in order to show how the results of distant reading replicate well established readings of Benito P√©rez Gald√≥s‚Äô Zumalac√°rregui and Mendiz√°bal (1898). I explain the concept of character system, the stages of data-mining the characters, and social network analysis measurements. Data show that the main difference between the two novels‚Äô character networks is an opposite protagonicity of historical and fictional personae. In addition, the visualizations of these ‚Äúsynchronic system[s] of social relations‚ÄĚ (Jameson) also explain the spontaneous perception of Zumalac√°rregui as having a bigger degree of historicity. Indeed, whereas Zumalac√°rregui‚Äôs graph recognizes the historical division between carlistas and isabelinos, Mendiz√°bal‚Äôs, interestingly enough, produces a clear distinction between historical and fictional characters.

PALABRAS CLAVE: Redes sociales, personaje literario, episodio nacional, visualización de datos, humanidades digitales
KEY WORDS: Social networks, literary character, national episode, data visualization, digital humanities


1. Introducción

A ra√≠z de la disponibilidad de obras literarias en forma digital se han puesto a punto metodolog√≠as de an√°lisis que combinan la tradici√≥n hermen√©utica con el an√°lisis computacional. En concreto, el presente trabajo se apoya en el tipo de miner√≠a de datos que se ha desarrollado para el an√°lisis de redes sociales,[1] una metodolog√≠a que, por lo dem√°s, se ha centrado por la mayor parte en textos escritos en ingl√©s, y, claro, promoviendo t√©cnicas de anotaci√≥n pensadas para esta lengua. Esto indica que aquellos que investigamos la literatura escrita en espa√Īol tenemos en la actualidad ciertas carencias en cuanto a las herramientas de anotaci√≥n disponibles. Pero se trata de una limitaci√≥n que estimo posible paliar mediante un trabajo de adaptaci√≥n de tales herramientas al idioma espa√Īol. Con este objetivo, me he centrado en el corpus formado por los Episodios nacionales de Benito P√©rez Gald√≥s (1843-1920), un conjunto de 46 novelas divididas en cinco series. Dada su extensi√≥n y homogeneidad, considero que este corpus es id√≥neo para investigar de manera computacional diferentes estructuras, contextos hist√≥ricos, estilos, personajes, etc. En el presente trabajo me intereso espec√≠ficamente por estos √ļltimos y muestro la potencialidad de estos m√©todos presentando las redes sociales de Zumalac√°rregui y de Mendiz√°bal, las dos primeras novelas de la tercera serie, ambas de 1898.[2]

2. Espacio y sistema de los personajes

A partir del an√°lisis de algunas novelas realistas del siglo XIX escritas en franc√©s y en ingl√©s, Alex Woloch (2003) propuso que en toda narraci√≥n a cada personaje se le asigna un espacio concreto en la estructura total de la novela. Si consideramos que esa estructura total la conforma el conjunto de todas las palabras utilizadas en el texto, el espacio de un personaje ser√≠a todas aquellas palabras asociadas directamente con √©l. Por ejemplo, el espacio del personaje X vendr√≠a dado por todas aquellas palabras que el narrador utiliza para describir al personaje, m√°s las palabras que emite el propio personaje –sea discurso interno o externo–, junto con lo que otros personajes dicen de ese personaje, etc. Cabe a√Īadir que Woloch estaba especialmente interesado en c√≥mo una narraci√≥n capta la atenci√≥n del lector, pues fij√°ndose en este fen√≥meno pod√≠a ver el proceso de funcionalizaci√≥n de la narraci√≥n – m√°s all√° de la funci√≥n individual del personaje (26). En este sentido, dentro de una narraci√≥n hay una correlaci√≥n entre los espacios de los personajes y la atenci√≥n que los lectores prestan a cada uno de ellos, a saber, a mayor espacio mayor atenci√≥n (13). Con todo ello Woloch explor√≥ algunas preguntas de corte estructural. Por ejemplo, se pregunta ‚Äúhow much access are we given to a certain character‚Äôs thoughts, and how does the partial enactment of this perspective or point of view fit into the narrative as a whole?‚ÄĚ (13-14). Ahora bien, para los objetivos de este trabajo, el planteamiento que m√°s me interesa es la cuesti√≥n de la relaci√≥n que una narraci√≥n establece entre los personajes centrales (major characters) –los dos o tres personajes con mayor espacio–, los personajes secundarios (minor characters) –habitualmente m√°s de dos o tres– y los terciarios (minor-minor characters) — que suelen ser los m√°s abundantes.

De aqu√≠ la relevancia de la noci√≥n de sistema de personajes –‚Äúthe arrangement of multiple and differentiated character-spaces[, that is,] differentiated configurations and manipulations of the human figure[,] into a unified narrative structure‚ÄĚ– que Woloch desarrolla en conexi√≥n con la idea de espacio del personaje (14). Esta estructura a la que, por otra parte, Jameson considera ‚Äúa synchronic system of social relations‚ÄĚ (36), est√° formada por el posicionamiento de un personaje robusto o round respecto de otro personaje laxo o flat a lo largo de la narraci√≥n (Woloch, 2003: 25), sin que necesariamente haya interacci√≥n o relaci√≥n directa entre ellos en la trama (17). Esto indica que esa organizaci√≥n socio-formal de la narraci√≥n √ļnicamente es pensada y, por ende, analizada, como el conjunto de todos los espacios individuales en tensi√≥n vinculante (18).

Al hablar de distribución de palabras por personaje y de relaciones sociales, la posibilidad de cuantificar este análisis es más que aparente. En concreto, los conceptos planteados por Woloch tienen una clara relación con la definición de red social y, por ello, diversos críticos culturales lo han convertido en un método de lectura distante o computacional. En este trabajo, de hecho, presentamos la minería de datos del sistema sincrónico de los personajes de las dos novelas citadas. Asimismo, resolvemos el análisis del espacio individual del personaje en términos de la mención del nombre de cada personaje y la del sistema de personajes en términos de una conexión por coaparición en un mismo capítulo.

3. Redes sociales de los personajes en una novela

Una red est√° compuesta por un conjunto de entidades relacionadas. La representaci√≥n gr√°fica de una red exhibe la forma de un conjunto de v√©rtices o nodos que, en el caso de una red social, son actores tales como una persona, una organizaci√≥n, una m√°quina, etc. Por su parte, las l√≠neas o aristas simbolizan alg√ļn tipo de v√≠nculo entre ellos, como un parentesco o una colaboraci√≥n. En general, al tratarse de estructuras de gran tama√Īo, interesa ‚Äúel estudio de las redes […] en la estructura global de las interacciones de un sistema‚ÄĚ y, a veces, ‚Äúlas propiedades particulares de cada elemento sencillamente se ignoran‚ÄĚ (Caldarelli y Catanzaro 15). De esta manera, para nuestro prop√≥sito interpretamos estas estructuras sociales como redes de los personajes literarios, donde los nodos son los personajes y las aristas representan una interacci√≥n o referencia entre ellos. A diferencia de estudios de mayor amplitud, las estructuras aqu√≠ obtenidas son m√°s bien reducidas –en comparaci√≥n, por ejemplo, con las redes de Internet– lo que nos permite tener en cuenta algunas caracter√≠sticas de los personajes para clasificar su funcionalidad en la narraci√≥n.

Como demuestran diversos ensayos, no existe una √ļnica t√©cnica para extraer datos sobre el espacio y el sistema de los personajes en obras textuales debido, en parte, a que cada investigaci√≥n trata cuestiones diferentes. Por ejemplo, en Operationalizing (2013), a diferencia de un primer ensayo en que se vali√≥ de la copresencia de los personajes en el escenario (2011), Moretti contabiliz√≥ el n√ļmero de palabras intercambiadas entre emisor y receptor en obras teatrales con el fin de medir el peso en los v√≠nculos de la red y de estudiar qu√© personajes tienen una mayor influencia en la historia. Por otro lado, Alberich et al. extrajeron datos de una base de datos de la Marvel Comics Group y relacionaron a los superh√©roes en base a su coaparici√≥n en c√≥mics mediante un grafo bipartito — en uno se consignan los distintos personajes y en el otro, los distintos n√ļmeros de las revistas de Marvel. M√°s recientemente, Agarval et al. dieron un paso m√°s al clasificar y medir los v√≠nculos de los personajes en t√©rminos del tipo de acci√≥n –sea esta un evento, una interacci√≥n o una observaci√≥n–, adem√°s de incluir una variante din√°mica al estudiar la evoluci√≥n de los personajes por cap√≠tulos. A√ļn as√≠, la mayor√≠a de los estudios han coincidido en identificar y calcular el espacio del personaje por el uso de su nombre, apellido y/o apodo, que es el m√©todo que hemos seguido aqu√≠.

3.1. Identificación de los personajes

Por su alto nivel de acierto en ingl√©s y la existencia de una extensi√≥n para el espa√Īol, en un primer momento opt√© por procesar los textos de los Episodios nacionales en formato electr√≥nico[3] con la herramienta Core Natural Language Processing (CoreNLP) y el suplemento Name Entity Recognizer (NER) de Stanford. El primer sistema realiza un an√°lisis y clasificado en base a la funci√≥n sint√°ctica de las palabras en un texto, y despu√©s el NER analiza las palabras etiquetadas como sustantivo y especifica si denotan personas, organizaciones, lugares u otras cosas. En este primer intento, aunque la herramienta identific√≥ nombres propios como Ad√°n, Fernando, L√°zaro, etc., en general, muchos nombres propios fueron identificados con las etiquetas de ‚Äúotros‚ÄĚ o de ‚Äúlugar‚ÄĚ y, adem√°s, algunos verbos se etiquetaron como ‚Äúpersona.‚ÄĚ Este tipo de errores me hizo descartar este sistema autom√°tico de identificaci√≥n y pasar a configurar uno adaptado al corpus galdosiano.

De forma manual, he organizado una base de datos de los personajes que aparecen en los Episodios nacionales a partir del censo publicado por Sainz de Robles en 1941. Aprovechando su meticulosa labor, este diccionario electrónico de personajes cuenta con un conjunto de metadatos de cada actante,[4] a saber: nombre propio; apodos, diminutivos, etc.; pertenencia a una u otra clase, grupo o estamento social; género; personaje ficticio o histórico/real; y personaje activo, a distinguir del personaje que no funciona como actante. En total, tenemos 4.644 personajes clasificados de la siguiente manera:[5]

 

Clase baja: 998 Militar: 742
Clase media: 642 Aristocracia: 238
Clase alta: 1199 Iglesia: 443
Género masculino: 3815 Género femenino: 824
Personaje ficticio: 1780 Personaje histórico/real: 2862
Personaje participante: 3146 Referencia a un personaje: 1486

Tabla 1. Clasificaciones en el censo de personajes de los Episodios nacionales.

De manera más certera que el método anterior, con esta base de datos se puede identificar a los personajes mencionados en el texto en todas sus variables registradas, contar su frecuencia de mención y su coaparición con otros personajes.

3.2. Extracción de datos

Con el objetivo de planificar un m√©todo de extracci√≥n, an√°lisis y visualizaci√≥n de datos de novelas en espa√Īol para cuantificar el sistema de personajes propuestos por Woloch, se tuvieron en cuenta las metodolog√≠as y los resultados de las investigaciones previas antes mencionadas. Debido a la dificultad de identificar todas las palabras dedicadas a un personaje por parte del narrador u otro actante, he optado por contabilizar el espacio del personaje por el n√ļmero de menciones de su nombre, apellido o apodo. Adem√°s, por el car√°cter narrativo de las obras, cuento un v√≠nculo entre dos personajes cuando sus nombres aparecen en un mismo cap√≠tulo, es decir, cuando hay una coaparici√≥n. Esta √ļltima decisi√≥n est√° basada en la hip√≥tesis de que los personajes mencionados en un cap√≠tulo est√°n conectados de alguna forma, tal como una relaci√≥n directa, un conocimiento com√ļn, conocimiento cultural, etc. Podemos observar dicha l√≥gica en esta conversaci√≥n extra√≠da del primer cap√≠tulo de Mendiz√°bal:

– Es la primera vez… Por m√°s que rebusco en mi memoria -dijo el don Fernando caviloso y otra vez inquieto-, no caigo en qui√©n pueda ser ese don Manuel que ha dado a usted el encargo de recibirme y alojarme.

– Don Manuel de Azara.

– ¬ŅDe Azara?… Ese apellido me suena, s√≠, me suena… pero… vamos, que no le conozco ni le he visto en mi vida, as√≠ Dios me la conserve.

Aqu√≠, Fernando Calpena pregunta a otro personaje, Filiberto Mu√Īoz, por el nombre de quien ha sido el emisor de un encargo. Aunque Manuel de Azara no est√° presente en esta escena, su referencia nos basta para considerar que los tres personajes est√°n conectados. Conviene recordar que en el sistema de personajes que tomamos como marco de an√°lisis los v√≠nculos se dan tanto por interacci√≥n directa como por referencia entre personajes.

Una vez tomadas dichas decisiones pasamos a la creación de algoritmos con el lenguaje de programación R en colaboración con el profesor Matthew Jockers. En cada archivo en forma de tabla, generado a partir del análisis sintáctico de CoreNLP, realizamos las siguientes operaciones de manera automática:[6]

  1. Se localiza a los personajes por sus variables (token name) y se normaliza su identificación con el nombre resuelto (resolved name), sustituyendo el uno por el otro
  2. Se crea un archivo con el recuento de la aparición de los personajes
  3. Se crea un archivo con el recuento de la coaparición de los personajes

 

3.3. Medidas para el an√°lisis del espacio de los personajes

Con los datos de menci√≥n de nombre obtenidos analizamos el espacio individual de los personajes. Como se ha se√Īalado, he escogido calcular el espacio de cada actante contando el n√ļmero de veces que su nombre se menciona a lo largo de la narraci√≥n. Adem√°s de contar con los datos de los nombres que aparecen en las dos novelas que nos ocupan en forma de tabla, creamos un gr√°fico para facilitar el an√°lisis de los datos como muestran las figuras 1 y 2. Aqu√≠ podemos observar que en ambas novelas el espacio de los personajes presenta una distribuci√≥n de larga estela:

Figura 1. Espacio de los personajes en Zumalac√°rregui
Figura 1. Espacio de los personajes en Zumalac√°rregui
Figura 2. Espacio de los personajes en Mendiz√°bal
Figura 2. Espacio de los personajes en Mendiz√°bal

Esta distribuci√≥n indica que hay un n√ļmero muy peque√Īo de personajes muy mencionados (entre dos y tres), una quincena de personajes menos frecuentes, y m√°s de cien personajes que se mencionan menos de diez veces. Como Sack (2011), estimo que dicha distribuci√≥n corresponde respectivamente a los protagonistas, los personajes secundarios y los terciarios. En este caso, los primeros ser√≠an Tom√°s de Zumalac√°rregui, Jos√© Fago y Carlos Mar√≠a Isidro de Borb√≥n en Zumalac√°rregui y Fernando Calpena y √Ālvarez de Mendiz√°bal en Mendiz√°bal. Como personajes secundarios principales tenemos las figuras de Adri√°n Ulibarri y Ceferino Ibarburu en la primera novela y a Pedro Hillo y Jacoba Zah√≥n en la segunda. El resto de personajes son los que Woloch denomina ‚Äúminor minor characters‚ÄĚ (116) o los que, en su interpretaci√≥n, est√°n abocados al olvido por parte del lector. Es decir, son actantes muy d√©biles que, por lo general, son casi prescindibles. Como apunta Sack, ‚Äúreaders experience [them] as a depersonalized mass rather than as individuals, as narrative scaffolding, on the border between character and landscape‚ÄĚ (129). Como vemos, su espacio individual es muy limitado.

En consonancia con una lectura cercana de las novelas, sabemos que esta simple operacionalización del espacio del personaje ha captado quiénes son los actantes imprescindibles en las tramas de Zumalacárregui y de Mendizábal. Sin embargo, vamos a aprovechar estos datos junto con los del sistema de personajes para identificar y explicar la forma en que esos personajes cumplen una función que, a la vez, casa con una percepción espontánea de los mismos.

3.4. Medidas para el an√°lisis del sistema de los personajes

El sistema de los personajes es una estructura de tipo social en la que hay un vínculo entre personajes. Habiendo calculado un vínculo no direccionado por la coaparición de dos personajes en un mismo capítulo (ver tablas 4 y 5 del apéndice 7.2), estudio los datos mediante el análisis aplicado a las redes sociales.

En primer lugar calculo la centralidad de grado (degree centrality) o valencia de cada v√©rtice, esto es, el n√ļmero total de v√≠nculos que tiene cada nodo. En nuestro sistema, esto indica el n√ļmero de conexiones con otros personajes. Por ejemplo, como personaje m√°s conectado en su novela hom√≥nima, Zumalac√°rregui posee una valencia de 60 o, lo que es lo mismo, est√° conectado a 60 personajes. En t√©rminos de la funci√≥n del personaje, equiparamos esta medida con la popularidad del mismo.

Otra de las medidas t√≠picas en el estudio de redes sociales y que es de gran utilidad a la hora de calcular qui√©n puede ser el personaje principal de una novela es la medida de centralidad de vector propio (eigenvector centrality). Esta centralidad depende de la localizaci√≥n del nodo en el sistema y con ella se calcula su influencia por conexi√≥n. Es decir, su peso relativo en la estructura depende no solo de sus propias conexiones sino tambi√©n de los v√≠nculos que estas otras posean. Dicho de otro modo, se√Īala a aquellos personajes que est√°n mejor conectados y que forman grupos cohesivos o cliques. En Mendiz√°bal vemos c√≥mo Fernando Calpena es el nodo m√°s influyente del sistema de la novela, con centralidad de 1.0.

Por separado, tanto la centralidad de grado como la de vector propio pueden indicar qui√©nes son los personajes principales en la estructura social de la narraci√≥n. Ahora bien, en nuestro m√©todo consideramos que el determinante de la protagonicidad viene dado por la suma de ambas medidas. Y es que es l√≥gico pensar que si quien tiene m√°s conexiones es tambi√©n el personaje mejor conectado, este ha de ser el protagonista de la narraci√≥n. Por tanto, ahora, podemos afirmar que Tom√°s de Zumalac√°rregui, Jos√© Fago, Fernando Calpena y √Ālvarez de Mendiz√°bal son los protagonistas. Pedro Hillo, que podr√≠amos considerar el tercer protagonista en Mendiz√°bal seg√ļn su valencia de grado (tiene 65 conexiones), ocupa un puesto menos determinante en cuanto a su influencia –es el sexto en el ranking de centralidad de vector propio con 0.76– y podemos considerarlo ya como personaje secundario.

Tambi√©n interesa localizar a aquellos personajes imprescindibles en t√©rminos de su funci√≥n como conectores entre nodos principales, secundarios y terciarios. Para ello contamos con la medida de intermediaci√≥n (betweenness centrality). Esta mide el n√ļmero de veces que un v√©rtice funciona como puente al calcular el camino m√°s corto entre dos nodos al azar. Aquellos que aparecen con mayor probabilidad en ese camino poseen un mayor grado de intermediaci√≥n. Por ejemplo, los conectores principales en Mendiz√°bal son Calpena con 1334.7 apariciones y Mendiz√°bal con 1087.4. Hillo aparece 365.2 veces, con lo que tambi√©n es un personaje secundario seg√ļn esta medida.

Finalmente, aplico la medida de modularidad (modularity) a los datos. A partir de los resultados de la centralidad de vector propio, la modularidad clasifica los nodos en grupos seg√ļn su conectividad en el conjunto de la estructura del sistema. Con ello detecto divisiones estructurales o comunidades de personajes en el sistema de las novelas.[7]

4. An√°lisis de Zumalac√°rregui y Mendiz√°bal: ¬ŅEn cu√°l pesa m√°s el personaje hist√≥rico?

Tras haber le√≠do la primera y la segunda serie de los Episodios nacionales, adem√°s de la primera novela de la tercera, G√≥mez de Baquero estim√≥ que el √ļltimo episodio publicado por P√©rez Gald√≥s, Mendiz√°bal, no prestaba demasiada atenci√≥n a la historia. En su cr√≥nica de 1899 expres√≥, sobre todo, una falta de protagonismo por parte de la figura de Mendiz√°bal a favor de un mayor espacio para el personaje ficticio y su trama:

[A] diferencia de Zumalac√°rregui, en que el aparato hist√≥rico ahoga la apenas esbozada intriga novelesca, en Mendiz√°bal predomina lo novelesco sobre lo hist√≥rico. Por la parte hist√≥rica pasa tan ligero el novelista, que apenas puede decirse que la esboza (…) La figura de Mendiz√°bal no resalta lo bastante. La vemos de lejos y entre brumas. (172-173)

Cualquiera que haya leído ambos episodios, como además luego ratificaron otros galdosistas como Mary Coffey, puede percibir ese desequilibrio entre la ficción y la historia en Mendizábal. Como plantea Woloch, relaciono dicha percepción con la idea de la existencia de un espacio individual del personaje que influye en la atención prestada por el lector. Por ello, planteo la posibilidad de notar esa diferencia de espacios en el sistema de ambas narraciones para comprobar si, efectivamente, la primera novela se preocupa más que la segunda por la historia. Como veremos, nuestro análisis y la visualización del sistema de los personajes corroboran que hay una reducción de espacio del personaje histórico y un consecuente debilitamiento del aparato histórico en la segunda novela.

La red social de Zumalacárregui está formada por 61 nodos y 410 vínculos y la de Mendizábal por 102 personajes y 910 conexiones.[8] Aunque, en general, la diferencia entre la distribución de espacios no es demasiado pronunciada, una vez que prestamos atención a sus características particulares, vemos que el reparto de espacio de los personajes ficticios e históricos es sumamente diferente. Mientras que en Zumalacárregui de los seis primeros personajes cinco son históricos y uno es ficticio, en Mendizábal, al contrario, encontramos a un personaje histórico frente a cinco ficticios. Su distribución en la estructura, además, no es casual.

De manera relevante, si nos fijamos en las figuras 3 y 4 notamos que hay una clara divisi√≥n de comunidades entre los protagonistas principales de Mendiz√°bal y, al rev√©s, una pertenencia de los mismos a un √ļnico m√≥dulo en Zumalac√°rregui. En esta √ļltima, con tres comunidades, vemos c√≥mo el general, el pretendiente a la corona y Jos√© Fago pertenecen al mismo grupo (comunidad 0, en morado), as√≠ como otros personajes hist√≥ricos como Adri√°n Ulibarri, fusilado por el general (Sainz de Robles 1.068), y Fructuoso Arespacochaga, ‚Äúcortesano de don Carlos‚ÄĚ (Cap. XX). Curiosamente, en la segunda comunidad (1, en naranja) tenemos al capit√°n Fern√°ndez de C√≥rdoba, Isabel II, Francisco Espoz y Mina o Baldomero Espartero, todos pertenecientes al bando isabelino. La formaci√≥n de una tercera comunidad (2, en verde) la debemos a un menor grado de centralidad del vector propio, es decir, los personajes est√° relativamente desconectados del resto del sistema y, sin embargo, est√°n conectados al grupo carlista (son ayudantes, familiares o m√©dicos de Zumalac√°rregui).

Por su parte, en Mendiz√°bal, la pareja de actores principales queda dividida en dos comunidades –aunque los personajes han sido clasificados en tres comunidades, la tercera no est√° claramente diferenciada de las dos principales. En la comunidad de Fernando Calpena (1, en morado) encontramos a otros personajes ficticios como Pedro Hillo, do√Īa Jacoba Zah√≥n y Aura Negretti y Montefiori. El grupo de de Mendiz√°bal (comunidad 0, en naranja) est√° compuesto por otros personajes hist√≥ricos como Mar√≠a Cristina de Borb√≥n, Ferm√≠n Caballero, Carlos Mar√≠a Isidro de Borb√≥n, Javier de Ist√ļriz, Salustiano Ol√≥zaga o Agust√≠n Arg√ľelles.[9]

Figura 3. Sistema de personajes de Zumalac√°rregui con medidas de valencia y modularidad
Figura 3. Sistema de personajes de Zumalac√°rregui con medidas de valencia y modularidad
Figura 4. Sistema de personajes de Mendiz√°bal con medidas de valencia y modularidad
Figura 4. Sistema de personajes de Mendiz√°bal con medidas de valencia y modularidad

Estimo que las diferencias obtenidas con la medida de modularidad –que a su vez se apoya en el resto de medidas– son clave a la hora de explicar la impresi√≥n de G√≥mez de Baquero cuando apunta que ‚Äúen Mendiz√°bal predomina lo novelesco sobre lo hist√≥rico‚ÄĚ (172). Teniendo en cuenta el contexto hist√≥rico en que P√©rez Gald√≥s se bas√≥ para escribir Zumalac√°rregui, en el grafo de la red social reconocemos la divisi√≥n hist√≥rica entre carlistas e isabelinos de la Primera Guerra Carlista (1833-1839). Esto es, desde nuestra perspectiva podemos afirmar que, efectivamente, hay un mayor hincapi√© en la historia y la estructura social sincr√≥nica muestra el enfrentamiento b√©lico real. En la segunda novela la divisi√≥n entre personajes hist√≥ricos y ficticios apunta hacia la gran relevancia que adquieren los segundos en el desarrollo de la trama, alejada de la conflictividad hist√≥rica.

Para comprender estas diferencias atendemos a lo apuntado por Coffey. Seg√ļn esta autora, la tercera serie de los Episodios conforma, en realidad, un bildungsroman de ocho novelas enmarcadas por la primera, Zumalac√°rregui, y la √ļltima, Bodas reales, y dividido en dos partes sim√©tricas por La campa√Īa del Maestrazgo. Como tal, no es de extra√Īar la percepci√≥n de G√≥mez de Baquero y los resultados de nuestra lectura. En la primera novela, desde una posici√≥n tradicionalista, la b√ļsqueda de identidad nacional personalizada en el ficticio Fago corre paralela a la vida del personaje hist√≥rico. Tanto es as√≠ que, al final, ambos mueren para representar la existencia truncada de la causa tradicionalista (Coffey 131). La segunda novela, en cambio, es solo el comienzo de la b√ļsqueda de identidad de Calpena, ahora desde una postura progresista. Puesto que la evoluci√≥n de este se extiende m√°s en el tiempo que la de Fago, su vida va unida a la de otros personajes sin necesidad de crear un transcurrir paralelo a la figura de Mendiz√°bal. Adem√°s, frente a la red social m√°s bien reducida de Zumalac√°rregui, si tenemos en cuenta que ‚Äúin nearly every novel which constitutes the third series, the search for identity is present and bound up in the struggle to accumulate and exercise various forms of power‚ÄĚ (Coffey 125), el gran n√ļmero de conexiones de Fernando apunta, como h√©roe rom√°ntico, tanto al desconocimiento de su origen como al poco control que tiene sobre sus actos. Su posicionamiento en este primer sistema de personajes del bildungsroman seriado es un claro indicador tanto de su protagonicidad en las novelas como del distanciamiento de la narraci√≥n de los hechos puramente hist√≥ricos. En efecto, los personajes hist√≥ricos a los que alud√≠a G√≥mez de Baquero quedan ‚Äúdescentrados‚ÄĚ de la trama o, lo que es lo mismo, poseen un menor grado de distribuci√≥n para captar la atenci√≥n del lector en el sistema de la narraci√≥n.

5. Conclusiones

La constatación de que nuestro modelo de análisis refleja la percepción de las lecturas a ras de texto centradas en los personajes de las novelas es esclarecedora. De nuestro análisis del sistema de los personajes concluimos que la diferencia central entre Zumalacárregui y Mendizábal es la oposición de grados de protagonicidad e intermediación entre los personajes históricos y los ficticios. Además, el análisis de la formación de comunidades explica la percepción de una mayor historicidad en Zumalacárregui al notar el enfrentamiento histórico de la Primera Guerra Carlista. Luego, es posible pensar en el uso de este tipo de herramientas para estudiar otras novelas y hacernos diferentes preguntas como, por ejemplo, si el sistema de los personajes de la tercera serie completa refleja el género del bildungsroman o si este sistema de relaciones refleja la estructura de una sociedad real.

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Woloch, Alex (2003). The One Vs. The Many: Minor Characters and the Space of the Protagonist in the Novel. Princeton: Princeton University Press.

7. Apéndice

7.1. Conversión de la descripción del personaje en metadatos

Mariju√°n, Andresillo

Alegre mozo de mulas en casa de la condesa de Rumblar ‚Äďtierras de Almunia de Do√Īa Godina‚Ķ Se disparaba como un cohete. Bravo. Pele√≥ contra los franceses en todas partes. Y es suya la relaci√≥n del sitio de Gerona, donde no estuvo Gabriel Araceli, narrador de los restantes nueve episodios de la Primera Serie. Andresillo protegi√≥ a los hu√©rfanos de Mongat y se hizo novio de la angelical Siseta. (896)

resolved token social class gender F/H action/reference
Andresillo Mariju√°n Andresillo Mariju√°n baja m F a
Andresillo Mariju√°n Mariju√°n baja m F a
Andresillo Mariju√°n Andresillo baja m F a

Tabla 2. Ejemplo de metadatos de un personaje

7.2. Resultados resumidos de la minería de datos

Zumalac√°rregui Mendiz√°bal
name count name count
_Tom√°s_Zumalacarregui_ 311 _Fernando_Calpena_ 364
_José_Fago_ 282 _Alvarez_de_Mendizábal_ 201
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ 82 _Pedro_Hillo_ 176
_don_Adri√°n_Ulibarri_ 60 _do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ 151
_Ceferino_Ibarburu_ 58 _Aurora_Negretti_y_Montefioiri_ 105
_Fructuoso_Arespacochaga_ 39 _Carlos_Maturana_ 77
_don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ 33 _José_del_Milagro_ 68
_Saloma_la_Baturra_ 32 _don_Nicomedes_Iglesias_ 64
_Salomé_Ulibarri_ 28 _María_Cristina_de_Borbón_ 35
_Francisco_Javier_Espoz_y_Mina_ 26 _Cayetano_Lopresti_ 30
_Iturralde_ 23 _Jenaro_Negretti_ 29
_Gorría_ 19 _don_Fermín_Caballero_ 25
_don_Marcelino_Oraa_ 18 _don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ 24
_Isabel_II_ 17 _don_Agust√≠n_Arg√ľelles_ 19

Tabla 3. Menciones por personaje en Zumalac√°rregui y en Mendiz√°bal ‚ÄĒtop 14

source target freq
_José_Fago_ _Tomás_Zumalacarregui_ 31
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ _José_Fago_ 27
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ _Tomás_Zumalacarregui_ 27
_don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ _Tomás_Zumalacarregui_ 15
_don_Adrián_Ulibarri_ _José_Fago_ 14
_don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ _José_Fago_ 14
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ _don_Adrián_Ulibarri_ 13
_don_Adri√°n_Ulibarri_ _Tom√°s_Zumalacarregui_ 13
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ _don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ 12
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ _Fructuoso_Arespacochaga_ 12
_Francisco_Javier_Espoz_y_Mina_ _José_Fago_ 12
_Francisco_Javier_Espoz_y_Mina_ _Tom√°s_Zumalacarregui_ 12

Tabla 4. Coapariciones/vínculos en Zumalacárregui

source target freq
_Alvarez_de_Mendiz√°bal_ _Fernando_Calpena_ 30
_do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ _Fernando_Calpena_ 20
_Fernando_Calpena_ _Pedro_Hillo_ 18
_Alvarez_de_Mendiz√°bal_ _do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ 17
_Alvarez_de_Mendiz√°bal_ _Pedro_Hillo_ 16
_Aurora_Negretti_y_Montefioiri_ _Fernando_Calpena_ 16
_Fernando_Calpena_ _José_del_Milagro_ 16
_Aurora_Negretti_y_Montefioiri_ _do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ 15
_do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ _Jos√©_del_Milagro_ 15
_Alvarez_de_Mendiz√°bal_ _Aurora_Negretti_y_Montefioiri_ 14
_Alvarez_de_Mendizábal_ _José_del_Milagro_ 13
_Carlos_Maturana_ _Fernando_Calpena_ 13

Tabla 5. Coapariciones/vínculos en Mendizábal

7.3. Datos y resultados resumidos del an√°lisis de las redes sociales

character H/F & class degree betweenness centrality eigen centrality community
_Tom√°s_Zumalacarregui_ H militar 60 413.956 1.0 0
_José_Fago_ F iglesia 59 390.372 0.992 0
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ H aristocracia 56 313.106 0.973 0
_don_Fernando_Fernández_de_Córdoba_ H militar 33 58.816 0.724 1
_don_Adri√°n_Ulibarri_ H alta 31 46.699 0.695 0
_Fructuoso_Arespacochaga_ H alta 29 42.298 0.649 0
_Isabel_II_ H aristocracia 27 26.795 0.654 1
_Benito_Francisco_Eraso_ H militar 25 30.335 0.597 1
_Francisco_Javier_Espoz_y_Mina_ H militar 23 11.879 0.602 1
_Iturralde_ H militar 23 17.676 0.582 1
_Saloma_la_Baturra_ F baja 21 22.166 0.479 0
_don_Marcelino_Oraa_ H militar 19 8.776 0.514 1
_Salomé_Ulibarri_ F media 17 4.591 0.483 0
_don_Bruno_Villarreal_ F baja 16 1.990 0.479 1
_Gorría_ H militar 16 6.040 0.444 1
_brigadier_Lorenzo_ H militar 15 4.117 0.434 1
_don_Baldomero_Espartero_ H militar 14 2.526 0.424 1
_Chomín_ H iglesia 14 1.809 0.415 1
_San_Fernando_ F baja 14 2.000 0.415 1
_Ceferino_Ibarburu_ F iglesia 13 1.681 0.402 0

Tabla 6. Datos analizados en la red social de los personajes de Zumalac√°rregui ‚ÄĒtop 20.

character H/F & class degree betweenness centrality eigen centrality community
_Fernando_Calpena_ F media 101 1334.713 1.0 1
_Alvarez_de_Mendiz√°bal_ H alta, militar 96 1087.429 0.981 0
_do√Īa_Jacoba_Zah√≥n_ F alta 65 263.169 0.824 1
_Pedro_Hillo_ F iglesia 65 365.256 0.766 1
_José_del_Milagro_ F media 60 204.548 0.795 1
_Aurora_Negretti_y_Montefioiri_ F media 59 214.523 0.776 1
_María_Cristina_de_Borbón_ H aristocracia 41 63.514 0.620 0
_don_Fermín_Caballero_ H alta 40 57.073 0.615 0
_don_Nicomedes_Iglesias_ F media 38 61.737 0.573 0
_Carlos_Maturana_ F alta 37 60.619 0.529 1
_Jenaro_Negretti_ F alta 36 49.226 0.535 1
_Carlos_María_Isidro_de_Borbón_ H aristocracia 34 36.682 0.555 0
_Francisco_Javier_de_Ist√ļriz_ H alta 34 33.669 0.557 0
_Méndez_ F baja 33 42.343 0.505 1
_Salustiano_Olózaga_ H alta 33 30.150 0.543 0
_don_Agust√≠n_Arg√ľelles_ H alta 33 24.727 0.559 0
_Cayetano_Lopresti_ F baja 28 16.986 0.479 1
_Filiberto_Mu√Īoz_ F baja 28 23.757 0.463 1
_Isabel_II_ H aristocracia 27 12.545 0.478 0
_don_Francisco_Martínez_de_la_Rosa_ H alta 26 10.581 0.461 0

Tabla 7. Datos analizados en la red social de los personajes de Mendiz√°bal ‚ÄĒtop 20.

Caracteres vol.6 n2

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Notas:    (↵ regresa al texto)
  1. Redes sociales en obras de teatro (Newman y Girvan 2003, Stiller et al. 2003, Moretti 2011 y 2013), en c√≥mics (Alberich et al. 2008) y en novelas (Elson et al. 2010, Agarval et al. 2012). En este √ļltimo caso tambi√©n para entender mejor qu√© es lo que distingue a unos g√©neros novel√≠sticos de otros (Falk 2015, Kenna et al. 2017, Holanda et al. 2017).
  2. El presente texto es parte de la investigaci√≥n doctoral ‚ÄúPosibilidades de la miner√≠a de datos digital para el an√°lisis del personaje literario en la novela espa√Īola: el caso de Gald√≥s y los Episodios nacionales‚ÄĚ (en fase final).
  3. El corpus electr√≥nico se ha preparado a partir de la versi√≥n digital de las novelas en la colecci√≥n ‚ÄúBenito P√©rez Gald√≥s‚ÄĚ de la biblioteca libre Wikisource. https://es.wikisource.org/wiki/Autor:Benito_P√©rez_Gald√≥s
  4. Se han descartado aquellos personajes que no cuentan con un nombre propio o un apodo, como ‚Äújardinero jovencito‚ÄĚ (851), ‚Äúvieja guipuzcoana,‚ÄĚ ‚Äúuna vieja gru√Īona,‚ÄĚ ‚Äúuna vieja vendedora de rosquillas,‚ÄĚ ‚Äúviejas de Torrej√≥n de Ardoz‚ÄĚ (1081), etc. V√©ase al ap√©ndice 7.1 para ver un ejemplo de la conversi√≥n de la descripci√≥n de un personaje en metadatos.
  5. No es posible saber la clase social o g√©nero de todos los personajes y, por tanto, el n√ļmero total de la suma de las diferentes clasificaciones no corresponde con el total de personajes.
  6. Véase el apéndice 7.2 para los resultados resumidos en las tablas 3, 4 y 5.
  7. Véase el apéndice 7.3 para leer los resultados resumidos de las operaciones de valencia, vector propio, intermediación y modularidad.
  8. Para este estudio hemos procesado la red con aquellas parejas de personajes que cuentan con 2 o m√°s coapariciones.
  9. unque ha ocurrido con la mayor√≠a, no todos los personajes han quedado divididos seg√ļn su postura pol√≠tica en la historia o su condici√≥n de ficticio o hist√≥rico. Por ejemplo, en Zumalac√°rregui Benito Eraso est√° en la comunidad isabelina pero luch√≥ por la causa carlista, de ah√≠ que la tercera comunidad quede conectada tambi√©n a √©l.

Caracteres. Estudios culturales y críticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca