El descubrimiento de los manuscritos del mar Muerto y su digitalizaci贸n

The discovery of the Dead Sea Scrolls and their digitization

Carlos Santos Carretero (Universidad de Salamanca)

Art铆culo recibido: 2-3-2012 | Art铆culo aceptado: 22-3-2012

ABSTRACT: The discovery of the Dead Sea scrolls is one of the most important archaeological discoveries of the last century. They are essential to understand Second Temple Judaism, and the roots of Christianity. The texts found in Khirbet Qumran have caused great controversy since they were found in the late forties. This article looks for demystify the “black legend” among them with the clear statement of the facts and theories with more admission for the scholars. Besides, it can not be forgotten the fact that recently the scrolls have been digitalized in a common project between the Israel Museum and Google, allowing everybody to see one of the most important treasures from Ancient World.

RESUMEN: El descubrimiento de los manuscritos del mar Muerto es uno de los hallazgos arqueol贸gicos m谩s importante del siglo pasado. Imprescindibles para entender el juda铆smo del Segundo Templo y las ra铆ces del cristianismo, los textos encontrados en Khirbet Qumr谩n han generado gran controversia desde su hallazgo a finales de los a帽os cuarenta. El presente estudio busca desmitificar esta “leyenda negra” mediante la exposici贸n clara de los hechos y las teor铆as que m谩s peso tienen para los estudiosos. Junto a esto, no se puede pasar por alto el hecho de que recientemente han sido digitalizados en un proyecto conjunto entre el Museo de Israel y Google, permitiendo as铆 que todo el mundo se asome a uno de los tesoros m谩s importantes de la Antig眉edad.

KEYWORDS: scrolls, Dead Sea, digitization, discovery, controversial
PALABRAS CLAVE: manuscritos, mar Muerto, digitalizaci贸n, descubrimiento, controversia

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1. Introducci贸n
El tema de los manuscritos del mar Muerto ha captado el inter茅s del p煤blico y de los investigadores desde finales de los a帽os cuarenta. En torno a estos escritos se han desarrollado centenares de trabajos: art铆culos, tesis, traducciones…, y no siempre desde la misma perspectiva. Unos hac铆an hincapi茅 en cuestiones arqueol贸gicas o hist贸ricas, mientras que otros trataban de dilucidar el contenido literario o teol贸gico de este descubrimiento. Con tanta riqueza bibliogr谩fica existente, 驴cu谩l es la originalidad del presente art铆culo?

La principal novedad de este trabajo radica en mostrar el proceso de digitalizaci贸n que han sufrido algunos de los textos m谩s antiguos existentes y que m谩s r铆os de tinta han hecho correr. Esto, que puede parecer un acto banal, no lo es en realidad, puesto que para que el Estado de Israel, en colaboraci贸n con Google, se haya tomado tantas molestias para dar a conocer al mundo lo que podr铆amos definir simplemente como “unos manuscritos religiosos”, indica que estos textos han suscitado enormemente el inter茅s tanto de profanos de m煤ltiples ideolog铆as, como de expertos en la investigaci贸n b铆blica y arqueol贸gica.

Tal es revuelo causado por estos rollos que la prensa amarilla se ha encargado de crear un aura de sensacionalismo muy profundo. Existen afirmaciones descabelladas para dar y tomar: Desde que son unos manuscritos que pueden poner en peligro los cimientos de la Iglesia y desestabilizar el mundo Occidental, a los que van a煤n m谩s all谩 al asegurar que en los rollos encontrados en Qumr谩n se halla codificado el futuro de la humanidad, las grandes crisis en las que nos hallamos envueltos actualmente y nuestro destino final (Baigent y Leigh, 2007). Nada m谩s lejos de la realidad.

Por eso mismo, antes de tratar el tema de la digitalizaci贸n, es necesario presentar una desmitificaci贸n de todas estas teor铆as propias del best-seller de turno. Para ello hay que conocer el descubrimiento de los manuscritos en s铆, su antig眉edad, contenido y autor铆a, para aclarar al lector no especializado qu茅 es lo que contienen realmente los com煤nmente conocidos “manuscritos del mar Muerto”.

2. Los descubrimientos de Qumr谩n

Actualmente se da por sentado que fueron un grupo de beduinos de la tribu ta麓amireh los que encontraron los primeros rollos en invierno de 1946 o primavera de 1947. Este hallazgo tuvo lugar en una cueva situada en la orilla noroccidental del mar Muerto, cerca del enclave que las tribus beduinas llaman en 谩rabe Khirbet Qumr谩n (ruinas de Qumr谩n)

Seg煤n la versi贸n oficial, el beduino Mohammed Adh-Dhib, 茅l y dos compa帽eros suyos, encontraron en dicha cueva diez jarrones. En uno de ellos encontraron tres manuscritos en hebreo escritos en cuero. Ni m谩s ni menos que una copia completa del libro b铆blico del profeta Isa铆as, un pesher[1] del libro b铆blico del profeta menor Habacuc, y un texto desconocido titulado La Regla de la Comunidad.

D铆as despu茅s, los beduinos volvieron y encontraron cuatro pergaminos m谩s, tres en hebreo y uno en arameo. Dichos textos son otra copia (en este caso fragmentada) del libro de Isa铆as, un rollo de contenido escatol贸gico (conocido oficialmente como Regla de la Guerra o La Guerra de los Hijos de la Luz contra los Hijos de las Tinieblas), un manuscrito con himnos (en hebreo Hodayot), y una versi贸n ap贸crifa del G茅nesis en arameo.

Tratando de conseguir algo de dinero, los beduinos vendieron los manuscritos a dos anticuarios de Bel茅n: Khalil Iskander Shahin y Faidi Salahi. En julio, cuatro de los siete manuscritos fueron comprados por el archimandrita (abad superior al rango de obispo en las iglesias ortodoxas) Mar Atanasio Y. Samuel, del monasterio sirio-ortodoxo de San Marcos, en la ciudad vieja de Jerusal茅n, por la irrisoria cifra de veinticuatro libras esterlinas. A finales de ese a帽o, y tras aut茅nticas peripecias debido a la tumultuosa e inestable situaci贸n de Palestina, el arque贸logo E. L. Sukenik, de la Universidad Hebrea de Jerusal茅n, adquiri贸 para dicha instituci贸n los tres rollos restantes.

A principios de 1948, el archimandrita se puso en contacto con el profesor Sukenik y con John C. Trever del American School of Oriental Research (ASOR) para certificar la autenticidad de los textos. Esta fue la primera ocasi贸n en la que los manuscritos fueron fotografiados. Sin embargo, durante el per铆odo de la guerra de Independencia, a lo largo de ese mismo a帽o, fueron sacados de Jerusal茅n por Mar Samuel, exponi茅ndolos en Estados Unidos durante 1949-1951 en numerosas galer铆as de arte con el objetivo de venderlos.

Al fracasar en su empresa, el archimandrita decidi贸 guardarlos hasta el 1 de junio de 1954, fecha en que anunci贸 a trav茅s de The Wall Street Journal su venta: “Los cuatro rollos del mar Muerto. Se venden manuscritos b铆blicos que datan al menos de 200 a. C. Ser铆an un regalo ideal para una instituci贸n educativa o religiosa por parte de una persona o una colectividad”. (DeSalvo, 2008: 40)

Afortunadamente, y como si de un acto del destino se tratase, Y. Yad铆n, hijo del profesor Sukenik, se encontraba en Estados Unidos, por lo que pudo adquirir los manuscritos en nombre del Estado de Israel por la nada despreciable suma de 250.000 d贸lares, y devolverlos a su lugar de origen a comienzos de 1955. As铆 fue como los siete manuscritos iniciales volv铆an a estar unidos. Aprovechando que se hac铆a p煤blico tal acontecimiento, el Gobierno de Israel decidi贸 crear en febrero de 1955 la Fundaci贸n del Santuario del Libro, parte del Museo Nacional de Israel y encargada de la preservaci贸n, estudio y exhibici贸n de los textos.

Entre 1957 y 1965, los siete rollos fueron exhibidos en una diminuta sala del s贸tano del edificio de la administraci贸n de la Universidad Hebrea de Jerusal茅n, hasta ser finalmente trasladados a su lugar de exhibici贸n permanente, en el Santuario del Libro, museo de original arquitectura, pues su estructura es similar a la de las vasijas en las que se encontraron los manuscritos. Durante muchos a帽os, visitar este museo ha sido la 煤nica opci贸n posible para contemplar uno de los mayores logros arqueol贸gicos de todos los tiempos, y el que m谩s repercusi贸n ha tenido en el s. XX. Hasta ahora.

Sin embargo, antes de adelantar acontecimientos, es preciso situarse una vez m谩s a finales de los a帽os cuarenta: Una vez terminada la Guerra de Independencia y estabilizada la situaci贸n pol铆tica, fue posible comenzar a explorar la caverna encontrada por los beduinos. La regi贸n de Judea (incluyendo Qumr谩n) hab铆a pasado a manos jordanas tras la guerra, por lo que fueron G. Lancaster Harding, director del Departamento de Antig眉edades de Jordania, y el padre dominico Roland de Vaux, director de la Escuela B铆blica Francesa de Jerusal茅n, quienes llevaron a cabo la prospecci贸n arqueol贸gica de lo que hoy se conoce por los expertos como “cueva 1”. En esta expedici贸n, los arque贸logos hallaron cerca de seiscientos fragmentos provenientes de setenta manuscritos, porciones adicionales de los siete rollos originales, as铆 como cincuenta piezas de cer谩mica y telas empleadas para proteger los rollos.

A partir de entonces, comenz贸 una competici贸n entre arque贸logos y beduinos para hallar nuevas cuevas con otros manuscritos. Gracias a los esfuerzos de ambas expediciones enfrentadas, entre 1952 y 1956 se hallaron en la zona de Qumr谩n diez cuevas m谩s con diversos artefactos y documentos (mayormente pergaminos, papiros y 贸stracas) en hebreo, griego y arameo. En este enfrentamiento arqueol贸gico terminaron imponi茅ndose los beduinos frente a los arque贸logos occidentales[2], aunque podr铆a decirse que el aut茅ntico ganador fueron todos aquellos interesados por acercarse de primera mano a un per铆odo tan ignoto como es el de la ocupaci贸n romana en Palestina.

En 1952, los beduinos descubrieron la “cueva 2” (con fragmentos de 33 manuscritos), la “cueva 6” (con fragmentos de 31 manuscritos, escritos principalmente en papiro), y la joya de la corona de Qumr谩n: la “cueva 4” (con 15.000 fragmentos de aproximadamente 550 manuscritos, escritos en hebreo, arameo y griego). Los hallazgos finalizaron en 1956 con la “cueva 11” (poseedora de 25 manuscritos, en algunos casos casi completos, siendo uno de los m谩s famosos el Rollo del Templo).

Por otra parte, los arque贸logos hallaron en 1952 la “cueva 3” (con unos catorce manuscritos fragmentados y un manuscrito casi completo: el Rollo de Cobre[3]) y la “cueva 5” (con veinticinco manuscritos). Entre 1953 y 1955 hallaron las conocidas como “cuevas menores”, en las que hab铆a muy poco material y todo muy fragmentario: en la “cueva 7” hab铆a 19 manuscritos en griego, en la “cueva 8” se encontraron 5, en la “cueva 9” solamente un papiro sin identificar y en la “cueva 10” se hallaba una pieza de cer谩mica escrita.

Tras a帽os de expediciones, beduinos y arque贸logos descubrieron entre 1947 y 1956 cerca de 850 manuscritos de muy diverso contenido, en un estado de conservaci贸n muy irregular, escritos a su vez sobre distintos materiales y en varias lenguas, en un total de once cuevas cercanas a Khirbet Qumr谩n[4].

A pesar de los continuos esfuerzos llevados a cabo por los arque贸logos y beduinos, desde 1956 no se han hallado nuevos manuscritos en la zona, pero s铆 otras cuevas con artefactos de la 茅poca.

3. La autor铆a de los manuscritos

Para estar completamente seguros de la autenticidad y antig眉edad de los textos, fue necesario llevar a cabo diferentes procedimientos de dataci贸n, los cuales comenzaron en 1949 y terminaron en 1991. Despu茅s de todos estos a帽os, y gracias especialmente a la t茅cnica del carbono 14 (C14)[5] y a la dataci贸n espectom茅trica[6] fue posible distinguir tres per铆odos paleogr谩ficos de los rollos: el per铆odo arcaico (250-150 a.C.), el asmoneo (150-30 a.C.) y el herodiano (30 a. C.-70 d.C.). Por lo tanto, de esta manera se pudo establecer de manera definitiva que los rollos hallados en Qumr谩n se remontan a los 煤ltimos siglos de la 茅poca del Segundo Templo, tambi茅n conocida como 茅poca helen铆stico-romana (s. III a.C.- s. I d.C.).

Llegados a este punto, hay que formular una serie de preguntas que son fundamentales para entender la importancia del hallazgo de los manuscritos: 驴Qui茅n los escribi贸?, 驴por qu茅 fueron escondidos en cuevas del desierto? 驴vivi贸 alguien en Qumr谩n?, y de ser as铆, 驴acaso los moradores de Qumr谩n fueron los mismos que escribieron y ocultaron posteriormente los rollos?

Para tratar de responder a tan complejos interrogantes, el enfoque basado en analizar las caracter铆sticas de los rollos y de las ruinas por separado, como si ambos hallazgos no estuvieran ligados, es de lo m谩s acertado, pues as铆 se evita que la interpretaci贸n de uno influya en el otro (Roitman, 2006: 36). Una vez dilucidado el car谩cter de ambos, llega el momento de comparar las conclusiones obtenidas en ellos, con la finalidad de comprobar si existen correspondencias. De esta manera se previene cometer un error com煤n entre los investigadores, consistente en suponer de antemano el v铆nculo entre manuscritos y ruinas, y a partir de ah铆, lanzar sus hip贸tesis.

3.1. El contenido de los manuscritos

Resulta muy notable que los numerosos manuscritos encontrados presenten un car谩cter tan homog茅neo. El tipo de literatura encontrada es eminentemente b铆blica: la cuarta parte de todo el material encontrado son escritos b铆blicos, ya sean copias de libros del Antiguo Testamento u obras que parafrasean y comentan las Escrituras.

Aun en el caso de las obras que podr铆an clasificarse como “no b铆blicas” (textos legales, po茅ticos, escatol贸gicos, ap贸crifos, astron贸micos, lit煤rgicos, calendarios y hor贸scopos), la relaci贸n con la religi贸n jud铆a es muy fuerte. Por eso mismo apenas se puede afirmar que existen textos qumr谩nicos no relacionados con la Biblia.

Esta orientaci贸n religiosa se ve reafirmada por el hecho de que apenas existen obras profanas (cartas, cuentas o contratos). Esta homogeneidad de textos lleva a la siguiente conclusi贸n: Los rollos del mar Muerto no forman parte de un dep贸sito o genizah (dep贸sito de libros en desuso que se ocultaba en las sinagogas). En realidad se trata de una “biblioteca” con una unidad tem谩tica muy clara.

No hay dudas acerca de la relaci贸n org谩nica de esta colecci贸n de obras, puesto que los materiales procedentes de cada cueva poseen un perfil id茅ntico (exceptuando la “cueva 7”). Las obras b铆blicas[7] tienden a estar juntas, lo mismo que la literatura ap贸crifa (Tobit[8], Henoc o Jubileos) y las obras sectarias (el Comentario de Habacuc o la Regla de la Comunidad). Tambi茅n refuerza esta creencia de “biblioteca” el hecho de que algunos manuscritos provenientes de distintas cuevas han sido redactados por el mismo escriba.

驴A qui茅n pertenec铆an todas estas obras? 驴A un individuo o a un grupo? En este caso, la respuesta es sencilla: viendo el elevado n煤mero de manuscritos hallados en las distintas cuevas, siendo muchos de ellos copias de una misma composici贸n, la 煤nica respuesta veros铆mil consiste en afirmar que la “biblioteca” de Qumr谩n pertenec铆a a una comunidad muy concreta.

El car谩cter de dicha comunidad se encuentra muy definido porque casi un tercio de los textos hallados son de car谩cter sectario, encontr谩ndose en ellos una ley religiosa muy distinta de la del resto del juda铆smo. Algunas de estas particularidades son la existencia de un calendario solar, distinto al de sus contempor谩neos, y novedosas concepciones teol贸gicas como la creencia en la predestinaci贸n. A todo esto hay que a帽adir el hecho de se puede observar la existencia de una comunidad estructurada, jerarquizada y convencida de ser el verdadero Israel, los 煤nicos merecedores de ser salvados el d铆a del Juicio. Se hallaban separados del resto del juda铆smo y su hostilidad hacia aquellos que no comulgaran con sus creencias era atroz (Roitman, 2006: 77-79).

La pertenencia de los manuscritos a un grupo sectario es la que permite explicar por qu茅 no hay en esta “biblioteca”, textos que ilustren pensamientos o leyes pertenecientes a otros grupos del juda铆smo de la 茅poca. Como bien ilustra la investigaci贸n sociol贸gica, una secta se caracteriza por su falta de tolerancia a principios, leyes o creencias distintas a las de su propio grupo (Canteras Murillo, 2004: 173-194).

El car谩cter sectario de la comunidad qumranita tambi茅n permite confirmar la antig眉edad de las obras ap贸crifas halladas (remont谩ndose algunas a antes del s. II a.C.) pero esto no significa que el contenido de ellas coincida completamente con dicho car谩cter. Al contrario, es posible encontrar en los escritos peque帽as diferencias tanto ideol贸gicas como legales, lo cual podr铆a deberse al hecho de que son textos pertenecientes a diferentes estadios en la formaci贸n de la secta. Pese a todo, la ideolog铆a teol贸gica, el calendario religioso y las normas legales poseen todas la misma ra铆z.

En conclusi贸n, los textos de Qumr谩n reflejan una vertiente de la religi贸n jud铆a muy particular, de car谩cter elitista, pero con grandes afinidades a la literatura b铆blica, base de la comunidad que los escribi贸.

3.2. El descubrimiento de las ruinas

Tras las excavaciones llevadas a cabo por los beduinos y arque贸logos, De Vaux lleg贸 a la conclusi贸n de que junto a las cuevas estaban situados una serie de emplazamientos que sirvieron como centro de residencia para una comunidad de individuos. Esta afirmaci贸n se fundamenta en el hecho de que las investigaciones hab铆an revelado espacios de utilidad p煤blica, tales como almacenes, talleres, caballerizas, dep贸sitos e incluso salas de reuni贸n, cocinas y comedores. Concretamente en estas 煤ltimas se hallaron cerca de mil piezas de cer谩mica, entra las que se incluyen utensilios de cocina.

Al mismo tiempo, los habitantes de las cuevas habr铆an tenido una preocupaci贸n enorme por la pureza ritual (Garc铆a Mart铆nez, 1997: 165-186). Esto se puede deducir por la presencia de numerosas pilas de agua. El cuidado por este tipo de pureza explica la presencia de un taller de alfarero y de hornos para la producci贸n de cer谩mica, puesto que as铆 se asegurar铆an los habitantes del lugar de que ning煤n individuo ajeno a ellos entrar铆a en contacto con sus instrumentos.

La necesidad de mantenerse a distancia de los extra帽os tambi茅n explicar铆a la elecci贸n del lugar, ya que el complejo se halla en una zona solitaria, con un 煤nico camino como acceso. Todo esto indicar铆a que la intenci贸n de los miembros de la comunidad ser铆a llevar una vida retirada, evitando cualquier contacto con el exterior.

Este car谩cter exclusivo se refuerza una vez m谩s con el descubrimiento en las inmediaciones de las cuevas de un cementerio con 1.200 tumbas enterradas individualmente, mirando al norte, siendo la mayor铆a de los esqueletos de sexo masculino.

Como puede observarse, los datos arqueol贸gicos indican, al igual que el contenido de los textos, que las cuevas de Khirbet Qumr谩n habr铆an servido como centro de un grupo sectario, aislado y enormemente preocupado por cuestiones como la pureza ritual.

3.3. La conclusi贸n aportada por los datos

Seg煤n la informaci贸n obtenida del estudio de los manuscritos y las ruinas, ha llegado el momento de comparar ambos resultados para verificar la existencia de una comunidad religiosa de tendencias sectarias.

El mejor ejemplo que se puede mostrar es la significativa correspondencia entre las numerosas piletas halladas y la informaci贸n aportada por los rollos, seg煤n la cual, las cuestiones de pureza y ablaciones ocupaban un papel central en el contenido legal y teol贸gico de los manuscritos. Tal es el caso del siguiente fragmento que versa sobre las condiciones requeridas para participar en las comidas:

… todos los impuros temporales, en el d铆a de su purificaci贸n, se ba帽ar谩n y lavar谩n (sus vestidos) en agua y ser谩n puros… Despu茅s comer谩n su pan de acuerdo con la ley de la pureza. ([4Q514], fragmento. 1, I, 5-6)[9]

Esta conclusi贸n, a la que De Vaux y sus investigadores llegaron al sintetizar datos textuales y arqueol贸gicos, es la aceptada por la mayor parte de la comunidad cient铆fica. No obstante, recibi贸 severas cr铆ticas al no haber encontrado ning煤n manuscrito en los lugares de residencia de la comunidad. Casualmente, y casi por azares del destino, en febrero de 1996, una expedici贸n de la Universidad de South Florida hall贸 en las ruinas una 贸straca (Doudna, 2004: web). Seg煤n los pale贸grafos F.M. Cross y E. Eshel, este texto ser铆a un borrador de un documento de cesi贸n de bienes, en el que un individuo llamado Honi le habr铆a cedido a Eleazar ben Nahmani su esclavo Hisdai y sus bienes, en cumplimiento de su voto a la comunidad.

Un 煤ltimo apunte: si se tiene en cuenta que, seg煤n los investigadores, el nombre t茅cnico de la comunidad es yahad, apelativo conocido a trav茅s de los rollos, y que dicho t茅rmino se halla tambi茅n en la 贸straca, no hay m谩s remedio que confirmar la relaci贸n entre las “cuevas/biblioteca” y las “ruinas/residencia” (Roitman, 2006: 46).

Llegados a este punto, 煤nicamente debe plantearse un 煤ltimo interrogante: 驴qui茅n era este grupo sectario?

3.4. La identidad de la comunidad. Diferentes teor铆as

Numerosas hip贸tesis se han lanzado a lo largo de los a帽os para resolver la cuesti贸n de quienes habitaron Qumr谩n. Hay que recordar que el per铆odo cronol贸gico es la 茅poca final del Segundo Templo, tambi茅n conocida como 茅poca helen铆stica-romana. Tomando dicho per铆odo como punto de partida, los investigadores han seguido dos enfoques totalmente opuestos.

En primer lugar, encontramos la teor铆a de que el grupo de sectarios de Qumr谩n ser铆a un grupo totalmente desconocido (Talmon, 1990: 157-185) del que no ha habido testimonio alguno hasta el descubrimiento de los manuscritos. Por eso mismo, para 茅l ser铆a in煤til tratar de identificar a la comunidad con alguno de los grupos religiosos de la 茅poca.

Sin embargo, la gran mayor铆a de investigadores se ha apartado de la teor铆a de Talm贸n, afirmando que los manuscritos y las excavaciones, junto con los datos proporcionados por historiadores contempor谩neos como Flavio Josefo o Plinio el Viejo, las fuentes rab铆nicas, los escritos neotestamentarios y patr铆sticos, permiten situar a la secta de Qumr谩n entre los grupos existentes en el juda铆smo de la 茅poca. Cuatro eran los principales movimientos religiosos que pueden corresponderse con el car谩cter de la secta, pues hay que aclarar a los no expertos en la materia, que el juda铆smo de aquellos siglos no era una religi贸n unificada. Eso no tendr铆a lugar hasta la 茅poca rab铆nica (en torno al a帽o 80-135 d.C.), heredera de los c铆rculos farisaicos.

Yendo de la teor铆a menos probable a la que m谩s, en primer lugar se encuentra la hip贸tesis zelota. Seg煤n C. Roth (1958) y G. R. Driver (1965), los habitantes de Qumr谩n habr铆an pertenecido a esta rama del juda铆smo, conocidos por el Nuevo Testamento y las fuentes hist贸ricas como los fan谩ticos que formaron el n煤cleo de las revueltas jud铆as en la guerra contra Roma (66-73 d.C.). Roth incluso lleg贸 a afirmar que el misterioso “Maestro de Justicia”, uno de los enigm谩ticos personajes que aparece en varios de los manuscritos hallados, era Menahem ben Juda, uno de los primeros jefes zelotas durante la guerra, y el “Sacerdote Imp铆o”, opuesto al anterior, como Eleazar ben Hanan铆a, capit谩n de la guardia del Templo (Roitman, 2006: 49).

Seg煤n estos investigadores, el contenido de los rollos se aplicaba al contexto de la guerra contra Roma. Sin embargo, teniendo en cuenta los conocimientos posteriores y la antigua dataci贸n de algunos manuscritos, esto es francamente inaceptable.

La siguiente tesis propuesta viene de manos de Ch. Rabin (1957) (Hurst, 1999: 157-180), quien identific贸 a los sectarios con los fariseos, grupo de eruditos que consideraban a la Ley Oral[10] un complemento y continuaci贸n de la Torah. Seg煤n Rabin, las normas legales de los sectarios de Qumr谩n se asemejaban enormemente a la de los fariseos, por lo que comunidad de Qumr谩n ser铆a una primitiva comunidad farisaica. No obstante, existen diferencias sustanciales que echan por tierra esta propuesta. La principal diferencia radica en que el farise铆smo tiene elementos laicos en su concepci贸n, mientras que la comunidad sectaria otorga un papel central al sacerdocio. Adem谩s, el calendario fariseo era de 铆ndole solar-lunar, mientras que el sectario era exclusivamente solar.

La hip贸tesis saducea (North, 1955: 164-188), cobra m谩s fuerza que las anteriores al estar imbuidos los saduceos de un car谩cter eminentemente elitista. Se trataba de un grupo aristocr谩tico vinculado a los sacerdotes del Templo de Jerusal茅n. Para North, los saduceos y los miembros de la comunidad coincid铆an en su car谩cter conservador y sacerdotal. No obstante, las fuentes cl谩sicas no recogen en ning煤n momento que los saduceos estuvieran organizados de manera similar a los sectarios. Del mismo modo, ser铆a totalmente contradictorio vincular a los saduceos, involucrados con el sacerdocio del Templo de Jerusal茅n y los vaivenes de la pol铆tica, con los sectarios, opuestos de manera ac茅rrima al culto oficial, como bien se puede inferir de los textos.

Por 煤ltimo, llegamos la tesis m谩s com煤nmente aceptada por el mundo acad茅mico: la esenia. La idea de que la secta haya sido esenia se remonta al profesor Sukenik, quien escribi贸 en su primera publicaci贸n del material, en 1948: “Yo me inclino a suponer que la genizah pertenec铆a a la secta de los esenios” (Roitman, 2006: 51).

La hip贸tesis se basa en la relaci贸n existente entre la informaci贸n de las fuentes cl谩sicas (DeSalvo, 2008: 102-104): el fil贸sofo jud铆o Fil贸n de Alejandr铆a [驴20 a.C.?-50 d.C.], el historiador jud铆o Flavio Josefo [驴37- 96 d.C.][11] y el naturalista y tambi茅n historiador Plinio el Viejo [?-78 d.C.][12]. Tampoco puede olvidarse la informaci贸n contenida en los manuscritos sobre el propio grupo, autodenominados como Yahad, `Edah, “hijos de Zadok”, “hijos de la luz”, “pobres”, “simples”, “piadosos” o “miembros de la nueva alianza (Roitman, 2006: 51).

En ambos grupos de fuentes pueden hallarse semejanzas significativas, como por ejemplo, la organizaci贸n comunitaria, la importancia del sacerdocio, el proceso de admisi贸n en la secta, las doctrinas religiosas, e incluso algunos detalles legales como el rechazo del uso del aceite.

Pese a todo, no existe un paralelismo absoluto entre las fuentes cl谩sicas y el contenido de los rollos. La existencia del calendario solar o el dualismo c贸smico y psicol贸gico que aparecen en los rollos no hacen acto de presencia en las fuentes hist贸ricas. Esto puede deberse a factores como el desconocimiento de algunos detalles por parte de los historiadores, o la omisi贸n voluntaria debido al car谩cter herm茅tico de los esenios.

Sin embargo, un 煤ltimo elemento que puede resultar decisivo para identificar a los esenios con la comunidad sectaria es que Plinio sit煤a a los esenios con la ciudad de Engedi. De esto se puede deducir que el historiador conoc铆a la existencia de esenios en el 谩rea noroeste del mar Muerto, 煤nico lugar en el que se han encontrado ruinas de viviendas en los alrededores.

A ra铆z de este 煤ltimo dato, la mayor铆a de investigadores concuerdan en identificar a los esenios con los habitantes de Qumr谩n, considerando esta teor铆a como la m谩s id贸nea y sustancial hasta la fecha.

4. El esc谩ndalo de la publicaci贸n de los manuscritos

Como se indicaba al inicio de este estudio, los manuscritos del mar Muerto han generado una enorme controversia desde su descubrimiento y las especulaciones en torno a su naturaleza misteriosa han sido constantes. El principal apoyo de todos aquellos que opinan que los rollos esconden secretos que podr铆an sacudir los cimientos de la civilizaci贸n se ampara en la lenta edici贸n y publicaci贸n de los textos. Sin embargo, para desgracia de los amantes de las conspiraciones, dicha lentitud se debe a factores m谩s mundanos: cambios en la pol铆tica editorial, tiempo disponible para investigar, dificultades para descifrar los textos… Aunque hasta 1967 el ritmo de publicaciones fue bastante regular, a finales de la d茅cada de los setenta y principios de los ochenta solo vieron la luz los fragmentos arameos del libro ap贸crifo de Henoc (Milik, 1976) el Rollo del Templo, y algunos vol煤menes de la serie oficial de Oxford. El motivo de esta ca铆da de ritmo hay que rastrearla precisamente en 1967, justo tras la Guerra de los Seis D铆as. Al terminar dicho conflicto, el Museo Arqueol贸gico Palestino y todo su contenido (incluidos los manuscritos) pasaron a manos israel铆es, pero no se produjeron cambios en el trabajo y publicaci贸n hasta la muerte del padre De Vaux en 1971, el cual fue sustituido por el profesor J. Strugnell. A partir de ese momento, solo se permit铆a trabajar con los documentos a aquellos investigadores y alumnos “de confianza” para la nueva direcci贸n, alimentando as铆 el descontento de todos los estudiosos a quienes no se les permit铆a el acceso libre tanto a las fotograf铆as como a los rollos.

La consecuencia de todo esto no se hizo esperar: Cr铆ticas justificadas hicieron eco en revistas y peri贸dicos a comienzos de la d茅cada de los noventa (Shanks, 1991: 66-71), exigiendo la disposici贸n de los materiales a toda la comunidad cient铆fica internacional. Fue en esta atm贸sfera tensa en la que se fraguaron las primeras teor铆as conspiratorias debido a la actuaci贸n de la prensa sensacionalista. Gracias a esta presi贸n internacional, la pol铆tica del Museo de Israel fue finalmente alterada, permitiendo que las fotograf铆as de los fragmentos estuvieran a disposici贸n p煤blica. Desde aquel momento, el material se fue difundiendo en una edici贸n de microfichas (1995), en una serie de CD-Roms de la Universidad de Oxford (1997) y en una base de datos del Maxwell Institute de Utah (1999). A煤n as铆, pocas eran las alternativas existentes para acercarse a estos textos. Hasta hace escasos a帽os.

5. El proceso de digitalizaci贸n

A finales de septiembre de 2011, el Museo de Israel y Google presentaron una iniciativa de la que se ven铆a hablando desde hace relativamente pocos a帽os (Hazan, 2008, web), que en este caso s铆 que sacudir铆a los cimientos del mundo acad茅mico interesado en estos estudios. Uno de los patrocinadores del Santuario del Libro y fundador del Center for Online Judaic Studies (COJS), el empresario neoyorquino George Blumenhal, fue el que sugiri贸 a ambas entidades el proyecto. El gigante norteamericano acord贸 con el departamento israel铆 de Antig眉edades llevar a cabo un proyecto valorado en 3,5 millones de d贸lares por medio del cual estuvieran disponibles a trav茅s de Internet la totalidad de los manuscritos (casi 900 fragmentos) en un plazo m谩ximo de cinco a帽os. A lo largo del proyecto, el Museo ser谩 siempre el encargado de captar las im谩genes en alta definici贸n, para lo cual est谩 empleando una tecnolog铆a multiespectral desarrollada por la NASA. Gracias a esto, los investigadores esperan arrojar nueva luz a informaci贸n que ha pasado inadvertida al ojo humano durante a帽os.

Si se consulta la direcci贸n web en la que se hallan alojados los manuscritos, los internautas comprobar谩n que actualmente solo est谩n presentes los siguientes textos: El rollo de Isa铆as, el rollo de la Guerra, el comentario al rollo de Habacuc, el rollo del Templo y el rollo de la Comunidad. 驴Por qu茅 se ha decidido comenzar el proyecto con estos escritos en particular? La respuesta es obvia: se trata de los rollos mejor conservados y los que m谩s informaci贸n pueden aportar tanto a los especialistas como al p煤blico en general en lo referido al estudio de los textos b铆blicos y en el de dar a conocer a la comunidad de Qumr谩n. De esta manera es m谩s f谩cil abrir una nueva dimensi贸n frente a las traducciones, corrupciones e interpretaciones de textos judeo-cristianos existentes. Casi se podr铆a decir que los textos b铆blicos del mar Muerto son fundamentales para entender las lecturas b铆blicas 鈥渁ctuales鈥, puesto que no solo se trata de versiones m谩s antiguas que las que se conoc铆a hasta entonces (superando al C贸dice de Alepo, datado en el 930 d. C.), sino que su contenido es m谩s completo, careciendo de las corrupciones e interpretaciones de siglos posteriores. Adem谩s, el estudio de todos los manuscritos (no solo los b铆blicos) permite conocer con gran detalle un contexto hist贸rico convulso y difuminado por los textos b铆blicos 鈥渢radicionales鈥 y los retazos de informaci贸n proporcionados por Flavio Josefo y Plinio el Viejo.

Para situar los manuscritos en internet, el director y responsable de contenidos del Santuario del Libro, Adolfo Roitman dedic贸 seis meses a transcribirlos, a帽adiendo informaci贸n b谩sica e introductoria sobre el descubrimiento, la arqueolog铆a de las cuevas y las teor铆as acerca de la comunidad. Todo esto aparece mediante una bater铆a de elementos audiovisuales, empezando por unos breves v铆deos (de entre uno y dos minutos de duraci贸n, en ingl茅s). A ellos les acompa帽a una versi贸n en texto con una descripci贸n m谩s detallada (tambi茅n en ingl茅s, pero se pretende a帽adir m谩s idiomas en el futuro). Por su parte, los manuscritos pueden ser ampliados hasta los 1.200 megap铆xeles, algo que seg煤n Roitman, solo es posible gracias a la tecnolog铆a de Google, siendo este uno de los principales motivos por los que escogieron a esta empresa para llevar a cabo el proyecto[13]. Mientras los ingenieros de Google desarrollaban la plataforma en la que se iban a alojar las digitalizaciones, el fot贸grafo israel铆 Ardon Bar Hama fue el encargado de tomar las im谩genes de los rollos.

Al mejorar la visualizaci贸n de los textos, se permite algo impensable hace diez a帽os: ver los textos mejor que en sus versiones originales (en el caso del rollo de Isa铆as se pueden observar fallos ortogr谩ficos, correcciones y notas marginales realizadas por el escriba, antes casi imperceptibles).

Sin embargo, hubo ciertas discusiones entre Google y el Santuario del Libro respecto a la visualizaci贸n de los textos. Mientras que Google pretend铆a que el lector accediera a los rollos como si de Google Earth se tratara, Roitman y los suyos buscaban dar la sensaci贸n de estar ante un rollo aut茅ntico y no ante una pantalla de ordenador, es decir, conseguir una mayor verosimilitud y realismo para reflejar la manera tradicional de leer los textos b铆blicos. Este es un concepto que puede resultar poco evidente para el no jud铆o, pero la fe mosaica mantiene este h谩bito de lectura desde siempre. Finalmente prevaleci贸 la alternativa de Roitman, respetando as铆 la lectura tradicional.

Google no solo permite aumentar o disminuir la imagen del texto, sino tambi茅n buscar la secci贸n deseada del rollo, pudiendo hacer b煤squedas por columnas o incluso por cap铆tulos y vers铆culos (煤nicamente si tiene correspondencias con alg煤n texto b铆blico tradicional).

No obstante, el gran impedimento del proyecto es la barrera del idioma. Los hablantes nativos de hebreo en todo el mundo suman un total de ocho millones, una cifra no muy elevada y que restringir铆a en gran medida el disfrute y estudio de los manuscritos a un p煤blico muy reducido. Por eso mismo el Museo de Israel ha optado por la posibilidad de acceder a traducciones para todos aquellos que no hablen hebreo. De esta manera, si seleccionamos una parte concreta de un manuscrito podremos acceder a una traducci贸n al ingl茅s de la versi贸n tradicional. Sin embargo, esto genera a su vez otro problema: La versi贸n masor茅tica (est谩ndar) no se corresponde exactamente con los textos de Qumr谩n, por lo que nos encontrar铆amos ante una confusi贸n. No se estar铆a leyendo realmente un manuscrito del mar Muerto, sino un texto b铆blico 鈥渢radicional鈥, falseando as铆 su contenido.

Afortunadamente, gracias a la colaboraci贸n del profesor Peter Flint, del Instituto de Qumr谩n del Western Trinity University de Vancouver y al profesor Eug茅ne Ulrich de la Universidad de Notre Dame se ha podido solventar este problema. Ambos estudiosos son los encargados actuales de la serie de Oxford del mar Muerto, la cual contiene la edici贸n cient铆fica de los manuscritos, con sus correspondientes traducciones, algunas de ellas a煤n sin publicar. Son dichas versiones las que hacen acto de presencia en el proyecto, existiendo la posibilidad de compararlas con la versi贸n masor茅tica, observando as铆 sus diferencias. Ambas aparecen confrontadas en la misma pantalla, indic谩ndose en cursiva cuando hay diferencias entre ambos textos. De esta manera, hasta el lector sin conocimientos de hebreo podr谩 entender los textos y observar las diferencias existentes. De momento, esto esta disponible 煤nicamente con el texto de Isa铆as, pero se espera que en el futuro se aplique al resto de rollos.

La segunda etapa del proyecto, una vez terminada la digitalizaci贸n de todos los manuscritos consistir谩 en seguir incorporando traducciones a otras lenguas, junto con m谩s explicaciones acerca del contenido de los mismos y aportar m谩s material fotogr谩fico.

6. La repercusi贸n de la digitalizaci贸n y su futuro

El estudio de los manuscritos del mar Muerto se halla en una situaci贸n impensable hace diez a帽os. Dentro de muy poco tiempo ya no habr谩 necesidad de desplazarse al campus de la Universidad Hebrea de Jerusal茅n, en Givat Ram, lugar en el que los textos reposan desde 1957[14], ni consultar microfichas o CD-ROM. Podremos acceder al mayor descubrimiento arqueol贸gico del s. XX con tan solo hacer 鈥渃lic鈥 en un ordenador con conexi贸n a Internet. Seguramente todo esto resulte a los investigadores m谩s veteranos como algo cercano a la ciencia ficci贸n.

Gracias a este proyecto ser谩 mucho m谩s sencillo ilustrar clases, ahondar en investigaciones y contemplar las im谩genes originales. Adem谩s, esto no solo aporta ventajas acad茅micas, sino tambi茅n personales. Aparte de la m谩s que obvia importancia cient铆fica, hist贸rica y arqueol贸gica, los textos poseen un innegable valor religioso. Nos permiten mostrar a todos aquellos que se dejan llevar por la vertiente m谩s fan谩tica de la religi贸n que los principales credos monote铆stas poseen tradiciones que entroncan con el contenido de los textos, uni茅ndolas de ra铆z, enfatizando en lo que hay en com煤n, lo cual puede ser de gran ayuda en la b煤squeda del di谩logo y el respeto, tan dif铆cil de alcanzar en la zona de Oriente Pr贸ximo desde tiempos inmemoriales. Una de las consecuencias directas de la ingente actividad llevada a cabo por Google y el Santuario del Libro es poder mostrar la verdadera naturaleza de uno de los tesoros m谩s grandes de la historia, convertido ya en icono de la cultura universal. Aunque su “leyenda negra” haya tenido que contribuir a ello.

Bibliograf铆a

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Flint, W. Peter; Ulrich, Eug茅ne (2009). Discoveries in the Judean Desert 32. Oxford: Oxford University Press.

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Notas:    (↵ regresa al texto)
  1. Un pesher (deriva de la ra铆z hebrea  驻砖专, que significa “interpretar”) es un comentario de textos religiosos jud铆os disponible solo para los expertos en la materia. Generalmente se utilizaban para introducir un fragmento de las Escrituras y hacer referencia con 茅l a la historia presente, subordinando el sentido y el contexto original a un significado actualizado (Brooke, 1979-1981: 483-503).
  2. La competici贸n entre ambas expediciones no se centr贸 exclusivamente en el 谩rea de Qumr谩n, sino en toda la regi贸n del desierto de Judea y Samaria. Esta fruct铆fera lucha permiti贸 que se encontraran otros textos ajenos a Qumr谩n, como los papiros de Samaria o Wadi Daliyeh (procedente del 谩rabe “lecho del r铆o seco”), los manuscritos de Masada, de Murabb麓at, de Nahal Hever (del hebreo “r铆o Hever”), de Wadi Seiyal, de Nahal Mishmar y de Khirbet Mird.
  3. El Rollo de Cobre es el 煤nico manuscrito de Qumr谩n escrito sobre planchas de dicho material, y detalla una lista de tesoros ocultos diseminados por todo Israel. Obviamente, esto ha despertado el inter茅s de investigadores y curiosos.
  4. A excepci贸n de los siete manuscritos en manos del gobierno israel铆, todos los materiales encontrados en las cuevas entre 1952 y 1956 tanto por beduinos como arque贸logos, fueron depositados en el Museo Arqueol贸gico Palestino (renombrado luego como Museo Rockefeller), bajo la custodia del Departamento de Antig眉edades de Jordania, hasta que en 1967, tras la Guerra de los Seis D铆as, el museo pas贸 a manos de Israel. Hoy en d铆a est谩n todos los rollos en posesi贸n del Estado de Israel salvo el Rollo de Cobre y fragmentos de la “cueva 1”, en posesi贸n de Jordania. Otros manuscritos diseminados por el mundo se hallan en la Biblioteca Nacional de Par铆s, en las universidades de Chicago y Heidelberg, y en manos de un coleccionista privado.
  5. A lo largo de su existencia, los seres vivos acumulan C14 en su organismo. Al morir, el dep贸sito de estos 谩tomos radioactivos cesa y comienza un proceso de desintegraci贸n muy lento. La vida media del C14 es de 5.730 a帽os. Cada vez que transcurre ese per铆odo de tiempo, el C14 se ve reducido a la mitad. As铆 es posible determinar la edad de un material org谩nico seg煤n la cantidad establecida de C14.
  6. Esta t茅cnica desarrollada en 1987 super贸 a la del C14, ya que la cantidad necesaria de material que hab铆a que destruir para el an谩lisis radiocarb贸nico era 煤nicamente de 0,5-1 mil铆metros de carb贸n, mucho menor que con el C14.
  7. En Qumr谩n se han encontrado numerosas copias de todos los libros de la Biblia, a excepci贸n del libro de Ester, totalmente ausente. Probablemente se deba a que es el 煤nico libro del canon b铆blico en el cual el nombre de Dios no aparece mencionado nunca.
  8. Se debe aclarar que ciertas obras, como el libro de Tobit o el Eclesiast茅s, son ap贸crifas para jud铆os y protestantes, mientras que para los cat贸licos son can贸nicas.
  9. Los rollos de Qumr谩n se citan seg煤n las abreviaturas empleadas en la edici贸n cr铆tica de los manuscritos (DJD = Discoveries in the Judean Desert) siguiendo este orden: n煤mero de la cueva en donde se hall贸 el fragmento, menci贸n del lugar de origen (Q de Qumr谩n); t铆tulo del texto o n煤mero del cat谩logo, y finalmente n煤mero de la columna y l铆nea del texto.
  10. Complemento de la Torah (tambi茅n conocida como Ley Escrita), encargado de aclarar preceptos ambiguos de esta.
  11. “En cuanto a los fariseos, afirman que ciertos acontecimientos son obra del Destino, pero no todos […]. La secta de los esenios, en cambio, declara que el Destino es se帽or de todas las cosas, y que nada acontece a los hombres si no es de acuerdo con su decreto. Pero los saduceos rechazan el Destino y sostienen […] que todas las cosas est谩n dentro de nuestro poder[…]”.
  12. “Del lado occidental del mar Muerto […] est谩 la tribu solitaria de los esenios, notable por encima de las restantes tribus del mundo entero, pues no tiene mujeres y ha renunciado a todo deseo sexual, no tiene dinero y solo cuenta con palmeras como 煤nica compa帽铆a. D铆a a d铆a la muchedumbre de refugiados es recibida en iguales cantidades, pues numerosas son las personas cansadas de la vida y empujadas all铆 por las mareas de la fortuna dispuestas a adoptar sus costumbres. As铆, a lo largo de miles de a帽os […] una raza en la que nadie nace, vive para siempre: 隆tan prol铆fico para su provecho es el cansancio de la vida de otros hombres! Bajo los esenios se hallaba antiguamente la poblaci贸n de Engedi, solo superada por Jerusal茅n en la fertilidad de su tierra y en sus bosques de palmeras, pero ahora, como Jerusal茅n, un mont贸n de cenizas”.
  13. Como bien indic贸 en la conferencia acerca de la digitalizaci贸n de los manuscritos que tuvo lugar en la Universidad Hebraica de Mexico.
  14. Y del que rara vez salen, salvo en contadas exhibiciones, como cuando tuvo lugar la pol茅mica exhibici贸n que tuvo lugar en Roma en 1994. Adem谩s, en su desplazamiento los rollos nunca viajan juntos en el mismo avi贸n, para que en caso de que suceda alg煤n imprevisto durante el vuelo, este no les afecte a todos.

Caracteres. Estudios culturales y cr铆ticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca