Vocabulario de la informática y las nuevas tecnologías. Caracterización desde la disponibilidad léxica

Vocabulary of Computing and Emerging Technologies. Characterization from Lexical Availability

Carmela Tomé Cornejo (Universidad de Burgos)

Artículo recibido: 10-09-2015 | Artículo aceptado: 28-11-2015

ABSTRACT: This article presents an approach to general vocabulary related to the fields of computing and emerging technologies from the perspective of lexical availability. For this purpose, we analyzed the responses given by two groups of participants: 45 undergraduate students, from 18 to 22 years old, and 30 elderly adults, from 65 to 72 years old. From a quantitative point of view, we find statistically significant differences between the number of words produced by the two groups of informants. This result is attributed to age differences and its relation to the modality of the test, but, mainly, these data are related to the level of familiarity with the topics proposed. From a qualitative point of view, although the compatibility between the two lists is quite low due to their different sizes, both groups recall, essentially, the same subcategories. In addition, both lists present a great number of abbreviations, anglicisms and brand names in very advanced positions. Unexpectedly, young adults and elderly adults wrote a similar number of foreign terms and brand names. Nevertheless, the latter are more likely to adapt those words borrowed from English.
RESUMEN: En este trabajo se propone un acercamiento al l√©xico disponible de la inform√°tica y de las nuevas tecnolog√≠as en dos grupos de participantes: 45 adultos‚Äďj√≥venes, de entre 18 y 22 a√Īos, estudiantes universitarios de primer curso, y 30 adultos‚Äďmayores, jubilados, de entre 65 y 72 a√Īos. Desde un punto de vista cuantitativo, se obtienen diferencias estad√≠sticamente significativas en la cantidad de palabras generadas por ambos grupos, que se atribuyen a la edad de los participantes y a la relaci√≥n de este factor con la modalidad de la prueba, pero, sobre todo, al grado de familiaridad de los informantes con los √°mbitos propuestos. Desde un punto de vista cualitativo, si bien el nivel de compatibilidad entre los listados es escaso debido a las diferencias en su extensi√≥n, ambos grupos coinciden, en t√©rminos generales, en las subcategor√≠as que evocan y en aquellas que registran m√°s entradas. Asimismo, los dos listados presentan en posiciones avanzadas un buen n√ļmero de siglas, anglicismos y marcas comerciales. En contra de lo esperado, j√≥venes y mayores anotan un n√ļmero semejante de anglicismos crudos y marcas extranjeras. No obstante, entre estos √ļltimos se observa una mayor tendencia a la adaptaci√≥n de esos pr√©stamos.

KEYWORDS: Lexicology, lexical availability, computing, emerging technologies
PALABRAS CLAVE: Lexicología, disponibilidad léxica, informática, nuevas tecnologías

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1. Introducción

La terminolog√≠a de la inform√°tica y de las nuevas tecnolog√≠as se distingue, en primer lugar, por una cierta inestabilidad l√©xico-sem√°ntica provocada por la evoluci√≥n constante que caracteriza a esas disciplinas. Muchos t√©rminos gozan de una vigencia limitada al designar referentes que pueden quedar pronto obsoletos, al tiempo que surgen numerosos neologismos para dar cuenta de los √ļltimos avances, que se suceden a un ritmo vertiginoso.

En segundo lugar, el origen estadounidense de buena parte de esos avances tecnol√≥gicos determina la evidente influencia del ingl√©s en su designaci√≥n. Seg√ļn han puesto de manifiesto diversos estudios (Cerd√° et al., 2005; Bola√Īos y Luj√°n, 2010), estos √°mbitos se muestran sumamente favorables a la incorporaci√≥n de este tipo de pr√©stamos.

Estas características dificultan la integración de la terminología informática y de las TIC en el léxico general. Los hablantes optan por soluciones diversas en cada caso y las asumen en distinta medida, de acuerdo con su compromiso tecnológico y la manera en que se relacionan con esos ámbitos.

En este sentido, la competencia digital se ha vinculado con la edad y se ha establecido una distinci√≥n entre los nativos digitales, las personas que han nacido en un contexto enteramente tecnol√≥gico, y los inmigrantes digitales, es decir, las personas que no nacieron en el mundo digital y que han tenido que ir adapt√°ndose al nuevo entorno (Prensky, 2001). La principal implicaci√≥n de esta dicotom√≠a es que los inmigrantes digitales no son capaces de adaptarse plenamente a ese medio que los nativos dominan por el hecho de haber crecido en √©l: ‚ÄúAs Digital Immigrants learn ‚Äēlike all immigrants, some better than others‚Äē to adapt to their environment, they always retain, to some degree, their ‚Äúaccent‚ÄĚ, that is their foot in the past‚ÄĚ (Prensky, 2001: 2).

No obstante, se ha demostrado que existe una proporción significativa de jóvenes que carecen de los conocimientos tecnológicos que esta hipótesis del nativo digital les presupone. Una postura más extendida en la actualidad consiste en asumir que existen variaciones tanto dentro de la propia generación digital nativa como entre las generaciones extremas. Dos individuos de distinta edad pueden tener una competencia tecnológica semejante, si bien sus respectivas etapas vitales pueden conducirles a diferentes patrones de uso.

Así, White y Le Cornu (2011) han propuesto una nueva clasificación en la que el comportamiento de los usuarios tecnológicos se categoriza en función de las motivaciones y contextos específicos de cada uno, en vez de en términos de edad. La interacción con los medios y dispositivos digitales se concibe como un continuo, en cuyos extremos se situarían los visitantes (quienes acuden a la web para fines concretos, por su propia cuenta y sin dejar una huella digital significativa) y los residentes (quienes, más que usar internet como fuente de información, pasan todo su tiempo conectados, en una interacción social-digital constante, y dejan un rastro importante de su presencia digital).

En cualquier caso, las distintas relaciones que las personas establecen con la tecnolog√≠a, debidas, bien a la edad, bien a la motivaci√≥n, condicionar√°n el vocabulario que cada una posee sobre ese √°mbito. Como una primera aproximaci√≥n a las caracter√≠sticas de este vocabulario tem√°tico, en este trabajo se propone un estudio de disponibilidad l√©xica con dos grupos de participantes: estudiantes universitarios de primer curso y jubilados de entre 65 y 72 a√Īos.

La disponibilidad l√©xica permite delimitar el conjunto de palabras que una comunidad de hablantes evoca de manera preferente ante un determinado tema de comunicaci√≥n, esto es, el l√©xico disponible. Para ello se emplean pruebas asociativas controladas y continuas[1], y posteriormente se aplica una f√≥rmula que permite medir, al mismo tiempo, la frecuencia y el orden de menci√≥n de los vocablos. El resultado es, para cada palabra, una puntuaci√≥n dentro de una escala de ponderaci√≥n estable, con independencia del n√ļmero de informantes y de la extensi√≥n de los listados, que recibe el nombre de √≠ndice de disponibilidad (ID).

El l√©xico disponible de la inform√°tica y de las nuevas tecnolog√≠as ya ha sido explorado previamente, si bien desde perspectivas diferentes. As√≠, Jim√©nez Berrio (2013) plante√≥ el mismo centro de inter√©s (Inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as) en su estudio con inmigrantes escolares no hispanohablantes y Luj√°n Garc√≠a y Bola√Īos Medina (2014) optaron por tres campos m√°s espec√≠ficos Internet, Software y Hardware, en su trabajo sobre el l√©xico disponible de estudiantes de Traducci√≥n de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. En ambos casos, los resultados coinciden en destacar la presencia de anglicismos y marcas comerciales entre las respuestas de los encuestados.

En este trabajo planteamos un an√°lisis de ese mismo vocabulario tem√°tico, pero en relaci√≥n con dos grupos de informantes: uno de adultos‚Äďmayores y otro de adultos‚Äďj√≥venes. Al igual que Jim√©nez Berrio (2013), empleamos para ello un centro de inter√©s amplio, formado por dos categor√≠as cercanas capaces de evocar m√ļltiples asociaciones posibles: Inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as. En los apartados que siguen, tras la caracterizaci√≥n de la muestra y la descripci√≥n de los criterios metodol√≥gicos, se ofrecen los principales resultados cuantitativos y cualitativos de este cotejo.

2. Metodología

2.1. Participantes

Seg√ļn se ha apuntado, la muestra se compone de dos grupos de participantes. El primero est√° formado por 45 alumnos de primer curso de Filolog√≠a de la Universidad de Salamanca, 14 hombres y 31 mujeres, de entre 18 y 22 a√Īos (18,5 a√Īos de media) y de nivel sociocultural bajo (4 informantes), medio ‚Äď bajo (25 informantes), medio ‚Äď alto (11 informantes) y alto (5 informantes). Para este grupo, el nivel sociocultural se ha concebido como una variable bidimensional en la que se integran el nivel educativo de los padres y su profesi√≥n[2].

El segundo grupo de participantes est√° integrado por 30 usuarios de centros de mayores de gesti√≥n municipal en la ciudad de Salamanca, 8 hombres y 22 mujeres, de entre 65 y 72 a√Īos, con una media de edad de 68,03 a√Īos. En relaci√≥n con el nivel sociocultural, este grupo presenta 10 participantes de nivel bajo, 10 de nivel medio ‚Äď bajo, 4 de nivel medio ‚Äď alto y 6 de nivel alto. En este caso, la variable se ha calculado como la suma del nivel educativo del participante y la profesi√≥n ejercida antes de la jubilaci√≥n.

2.2. Materiales y procedimiento

Ambos grupos de participantes dieron respuesta a un cuestionario de disponibilidad l√©xica m√°s amplio, que inclu√≠a otros centros de inter√©s junto al que aqu√≠ se analiza. En cada hoja del cuadernillo se presentaba un √ļnico centro de inter√©s para evitar que los informantes tuvieran acceso a la categor√≠a siguiente antes de tiempo. Bajo el t√≠tulo del campo nocional, los participantes dispon√≠an de una serie de columnas para anotar sus respuestas. Con el fin de que el cuestionario no se interpretara como una lista cerrada, se prescindi√≥ de la numeraci√≥n en las l√≠neas que marcaban los espacios de respuesta.

Cada cuestionario presentaba, a su vez, dos modalidades, con una doble finalidad: poder realizar dos ordenaciones distintas de los centros de inter√©s (y evitar as√≠ que el cansancio de los informantes afectara siempre a las mismas √°reas tem√°ticas) y poder invertir el orden de los est√≠mulos formados por m√°s de una categor√≠a sem√°ntica, como en este caso. En la mitad de las encuestas, por tanto, el centro que aqu√≠ se estudia se enunci√≥ como Inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as, mientras que en el resto aparec√≠a Nuevas tecnolog√≠as e inform√°tica, tanto en el grupo de adultos‚Äďj√≥venes como en el de adultos‚Äďmayores. De esta manera se consigui√≥ contrarrestar el efecto de priming que consiste en que el informante tiende a responder primero a la √ļltima categor√≠a que lee o escucha, puesto que es la que permanece en su memoria.

En ambos casos, el tiempo de respuesta fue de tres minutos y las instrucciones que se emplearon fueron de tipo asociativo. Se pidió a los participantes que anotaran todas las palabras o expresiones que consideraran relacionadas con la etiqueta nocional propuesta.

Al final de la tarea de disponibilidad l√©xica, como es habitual en este tipo de pruebas, se incluy√≥ una peque√Īa encuesta de car√°cter sociol√≥gico para la caracterizaci√≥n de los participantes en relaci√≥n con su edad, sexo, nivel de estudios, profesi√≥n, etc.

2.3. Criterios de edición

Una vez obtenidas las respuestas de los informantes, se sometieron a un proceso de edici√≥n en el que se eliminaron las palabras repetidas, los art√≠culos que introduc√≠an sustantivos y los enunciados que no se correspond√≠an con unidades l√©xicas lematizables, sino con comentarios subjetivos relativos a la propia prueba del tipo no s√© m√°s o me gusta mucho. La ortograf√≠a se modific√≥ seg√ļn las normas de la Real Academia Espa√Īola. Los extranjerismos no adaptados se registraron en su forma original y se procedi√≥ de la misma manera con las marcas comerciales.

A pesar de que algunos investigadores de la disponibilidad suprimen esos √ļltimos t√©rminos (Samper Padilla, 1998), en este trabajo hemos procurado respetar las formas aportadas por los informantes y conservar todos los datos ling√ľ√≠sticos y culturales suministrados, de acuerdo con el principio de fidelidad al corpus (Hern√°ndez Mu√Īoz, 2005) o de mantenimiento de la informaci√≥n (Bartol, 2006).

En esta misma l√≠nea, las variantes flexivas recogidas en los listados, aunque se registran bajo un √ļnico lema, se marcan a trav√©s del signo diacr√≠tico de la barra: ordenador/es, impresora/s, etc. Los par√©ntesis se usan para agrupar los acortamientos con sus formas plenas ‚Äēfoto(graf√≠a)‚Äē, as√≠ como para marcar la ausencia de alguno de los componentes de un grupo sintagm√°tico: (ordenador) port√°til, virus (inform√°tico), CD (ROM).

3. Resultados

3.1. Resultados cuantitativos

En la tabla 1 se muestran, para los dos grupos de participantes, los √≠ndices cuantitativos tradicionales de los estudios de disponibilidad l√©xica: palabras totales, n√ļmero de vocablos o palabras diferentes, promedio de respuestas e √≠ndice de cohesi√≥n. Este √ļltimo indicador mide el grado de coincidencia en las respuestas de los encuestados e informa de si los centros son compactos o cerrados (con muchas coincidencias, valor hacia 1), o abiertos o difusos (con pocas coincidencias, valor hacia 0).

Inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as Palabras totales Palabras diferentes Promedio √ćndice de cohesi√≥n
Grupo de adultos‚Äďj√≥venes 1046 351 23,24 0,07
Grupo de adultos‚Äďmayores 306 137 10,2 0,07

Tabla 1. √ćndices cuantitativos generales

El grado de acuerdo entre las respuestas proporcionadas es igual en ambos grupos de participantes. El √≠ndice de cohesi√≥n arroja en los dos casos el mismo valor y apunta hacia la naturaleza del est√≠mulo tem√°tico planteado. El centro de inter√©s Inform√°tica y nuevas tecnolog√≠as engloba en una etiqueta dos categor√≠as pr√≥ximas, capaces de evocar, sin embargo, m√ļltiples asociaciones. En efecto, el nivel de generalidad que presentan ambas categor√≠as favorece la creaci√≥n de distintas agrupaciones o subcategor√≠as sem√°nticas (v√©ase 3.2), que motivan la diversidad en las respuestas que refleja el √≠ndice de cohesi√≥n.

Los dem√°s indicadores, por el contrario, var√≠an considerablemente en los dos grupos de informantes. A diferencia del √≠ndice de cohesi√≥n, el n√ļmero de palabras totales, el n√ļmero de vocablos y el n√ļmero de palabras por informante apuntan m√°s directamente al desempe√Īo de los distintos participantes, aunque sus resultados se relacionan tambi√©n con la naturaleza y el nivel de inclusividad del est√≠mulo planteado.

En los tres √≠ndices mencionados, el grupo de adultos‚Äďj√≥venes supera ampliamente al de adultos‚Äďmayores. A pesar de que el n√ļmero de palabras totales y el de palabras diferentes se ven influidos por el tama√Īo de la muestra, las divergencias son notables: los j√≥venes actualizan el triple de respuestas y m√°s del doble de vocablos en este campo nocional.

Esta apreciaci√≥n se confirma cuando se atiende al promedio, un indicador independiente del n√ļmero de encuestados. Los j√≥venes anotan de media m√°s del doble de entradas y, como cab√≠a suponer, esta diferencia, analizada a trav√©s de una T de Student, resulta estad√≠sticamente significativa (p=0,01).

La incidencia de la edad en la cantidad de palabras producidas era, en cierto modo, esperable. Las pruebas de asociaci√≥n controlada y continua, que en el √°mbito de la psicolog√≠a se conocen con el nombre de pruebas de fluencia sem√°ntica, informan sobre la capacidad de almacenamiento del sistema mn√©sico sem√°ntico, la flexibilidad cognitiva, la capacidad para organizar una estrategia de b√ļsqueda y la indemnidad de las funciones ejecutivas, aspectos que pueden verse condicionados por la edad (Fern√°ndez et al., 2002: 520; Ostrosky-Sol√≠s et al., 2007: 367; Nieto et al., 2008: 2). En general, se reconoce que, si bien la memoria sem√°ntica parece conservarse intacta en personas sanas de edad avanzada, los mecanismos de acceso se vuelven m√°s lentos (Ollari y D√≠ez, 2005) y se produce un deterioro de la corteza prefrontal, de modo que las funciones frontales asociadas a la evocaci√≥n de palabras tem√°ticas se ver√≠an tambi√©n afectadas.

Asimismo, el hecho de que las respuestas tuvieran que darse por escrito habría repercutido también en las diferencias obtenidas. Por un lado, los procesos motores implicados en la escritura son más lentos que los procesos fonoarticulatorios y se vuelven más costosos con la edad, y, por otro lado, los jóvenes podrían sentirse más cómodos y seguros con esta modalidad escrita, puesto que se trata de un código al que están habituados y que, por lo general, dominan.

No obstante, m√°s all√° de la influencia que puede ejercer la edad en los procesos de producci√≥n l√©xica y en la seguridad y velocidad de escritura, ha de considerarse el desconocimiento de la realidad aludida por el centro de inter√©s. En este sentido, se propone que los resultados cuantitativos apuntan a que muchos integrantes del grupo de adultos‚Äďmayores disponen de un conjunto muy limitado de representaciones conceptuales y l√©xicas asociadas a los √°mbitos propuestos, que les resultan lejanos y poco familiares.

Si consideramos que el nivel sociocultural puede relacionarse de una manera indirecta con el conocimiento de los términos requeridos, los resultados que se muestran en la tabla 2 parecen confirmar la hipótesis anterior.

Palabras totales Palabras diferentes Promedio √ćndice de cohesi√≥n
NSC Alto 113 69 18,83 0,27
NSC Bajo 71 40 7,10 0,18

Tabla 2. √ćndices cuantitativos en el grupo de adultos‚Äďmayores seg√ļn el NSC

Los informantes de nivel sociocultural alto actualizan de media 11,73 palabras más que los de nivel sociocultural bajo. Evocan más del doble de palabras, por término medio, y se aproximan a la producción media de los adultos jóvenes (23,24 palabras). Si suponemos que en esos participantes el nivel sociocultural alto refleja en cierto modo un mayor contacto con el ámbito informático y, por tanto, un conocimiento mayor de las unidades léxicas requeridas, estos datos apuntan a que ese factor podría ser determinante en la explicación de los promedios alcanzados.

En el grupo de menor edad, en cambio, apenas se obtienen diferencias entre los distintos niveles socioculturales (v√©ase la tabla 3). A estos participantes, estudiantes universitarios de primer curso de Filolog√≠a, se les supone una experiencia previa similar con la inform√°tica y las nuevas tecnolog√≠as, a pesar de que se adscriban a niveles socioculturales diferentes. La influencia de esta variable ser√≠a menor en este grupo de edad, si bien esto solo puede sugerirse, dado el reducido tama√Īo de la muestra.

Palabras totales Palabras diferentes Promedio √ćndice de cohesi√≥n
NSC Alto 105 87 21 0,24
NSC Bajo 83 59 20,75 0,35

Tabla 3. √ćndices cuantitativos en el grupo de adultos‚Äďj√≥venes seg√ļn el NSC

En cuanto al sexo, si bien los √°mbitos propuestos tienden a asociarse con el g√©nero masculino, en los dos grupos de edad estudiados son las mujeres las que evocan m√°s palabras de media (v√©ase la tabla 4). En cualquier caso, ni entre los adultos‚Äďmayores ni entre los j√≥venes, las diferencias observadas son significativas (p>0,05), tal y como sucede en buena parte de las investigaciones de disponibilidad l√©xica.

Palabras diferentes Palabras totales Promedio √ćndice de cohesi√≥n
Adultos ‚Äďmayores Hombres 71 47 8,88 0,19
Mujeres 235 110 10,68 0,10
Adultos Рjóvenes Hombres 293 168 22,54 0,13
Mujeres 753 269 23,53 0,09

Tabla 4. √ćndices cuantitativos en el grupo de adultos‚Äďj√≥venes seg√ļn el NSC

3.2. Resultados cualitativos

Se muestran a continuación los veinte vocablos más disponibles para los dos grupos de edad analizados (tablas 5 y 6).

N¬ļ Palabra Disponibilidad Frecuencia relativa % Aparici√≥n Frecuencia acumulada
1 ordenador/es 0.76752 8.497 % 86.667 % 8.497 %
2 (teléfono) móvil/es 0.58888 7.190 % 73.333 % 15.687 %
3 tablet/s 0.29978 4.248 % 43.333 % 19.935 %
4 internet 0.27718 3.922 % 40.000 % 23.857 %
5 WhatsApp 0.24876 3.595 % 36.667 % 27.452 %
6 Facebook 0.23115 3.268 % 33.333 % 30.720 %
7 ratón 0.21110 2.941 % 30.000 % 33.661 %
8 teléfono/s 0.14047 1.634 % 16.667 % 35.295 %
9 iPad 0.12901 2.288 % 23.333 % 37.583 %
10 mensaje/s 0.12746 2.288 % 23.333 % 39.871 %
11 televisión 0.12568 1.634 % 16.667 % 41.505 %
12 Google 0.12391 1.961 % 20.000 % 43.466 %
13 pantalla 0.09988 1.307 % 13.333 % 44.773 %
14 correo/s (electrónico) 0.09216 1.634 % 16.667 % 46.407 %
15 tableta/s 0.09021 1.307 % 13.333 % 47.714 %
16 informático 0.08724 0.980 % 10.000 % 48.694 %
17 cámara/s 0.08681 1.307 % 13.333 % 50.001 %
18 smartphone 0.08407 1.634 % 16.667 % 51.635 %
19 (ordenador) portátil 0.06356 1.307 % 13.333 % 52.942 %
20 Gmail 0.06230 0.980 % 10.000 % 53.922 %

Tabla 5. Relaci√≥n de los 20 vocablos m√°s disponibles en el grupo de adultos‚Äďmayores

N¬ļ Palabra Disponibilidad Frecuencia relativa % Aparici√≥n Frecuencia acumulada
1 ordenador/es 0.70657 3.254 % 75.556 % 3.254 %
2 (teléfono) móvil/es 0.46932 2.679 % 62.222 % 5.933 %
3 ratón 0.42657 2.679 % 62.222 % 8.612 %
4 internet 0.35991 2.679 % 62.222 % 11.291 %
5 (ordenador/es) portátil/es 0.33560 2.010 % 46.667 % 13.301 %
6 tablet/s 0.30929 2.201 % 51.111 % 15.502 %
7 software 0.29077 1.627 % 37.778 % 17.129 %
8 teclado 0.28592 2.105 % 48.889 % 19.234 %
9 hardware 0.25717 1.435 % 33.333 % 20.669 %
10 iPhone 0.20335 1.148 % 26.667 % 21.817 %
11 pantalla 0.19261 1.627 % 37.778 % 23.444 %
12 iPad 0.18075 1.148 % 26.667 % 24.592 %
13 iPod 0.17418 1.244 % 28.889 % 25.836 %
14 televisión 0.16683 1.148 % 26.667 % 26.984 %
15 impresora/s 0.15462 0.861 % 20.000 % 27.845 %
16 MP3 0.15301 1.148 % 26.667 % 28.993 %
17 Apple 0.15171 1.148 % 26.667 % 30.141 %
18 teléfono 0.13765 0.861 % 20.000 % 31.002 %
19 disco duro 0.13033 1.053 % 24.444 % 32.055 %
20 smartphone/s 0.12922 0.861 % 20.000 % 32.916 %

Tabla 6. Relaci√≥n de los 20 vocablos m√°s disponibles en el grupo de adultos‚Äďj√≥venes

En estos veinte primeros vocablos, los dos grupos de edad comparten 10 términos disponibles: ordenador, teléfono móvil, tablet, internet, ratón, teléfono, iPad, televisión, pantalla y ordenador portátil. Si ampliamos el análisis de compatibilidad e incluimos todos los términos que alcanzan un índice de disponibilidad (ID) de 0,02, tal y como recomienda Bartol (2008), se obtienen los siguientes resultados:

  • Cardinalidad de conjuntos (n√ļmero de vocablos que integran cada conjunto): 68 en el grupo de adultos‚Äďmayores y 119 en el de adultos‚Äďj√≥venes.
  • Cardinalidad de la intersecci√≥n: 37 vocablos comunes a los dos conjuntos.
  • Cardinalidad de la uni√≥n (suma de los dos conjuntos): 150.
  • Complemento: 31 vocablos exclusivos en el conjunto de adultos‚Äďmayores y 82 en el de adultos‚Äďj√≥venes.
  • Suma disyuntiva (conjunto de vocablos exclusivos del primer y segundo conjunto): 113.
  • Compatibilidad: 24,67%
  • Contribuci√≥n en la intersecci√≥n: 54,41% en el grupo de adultos‚Äďmayores y 31,09% en el de adultos‚Äďj√≥venes.

El 54,41% de los t√©rminos evocados por los adultos‚Äďmayores con un ID superior al 0,02 se recoge entre las 119 palabras m√°s disponibles del listado de j√≥venes‚Äďadultos. De los 31 vocablos exclusivos de la lista de ese primer grupo, 12 se registran en posiciones m√°s avanzadas en el listado de los j√≥venes: correo electr√≥nico (posici√≥n 261), tableta/s (posici√≥n 120), foto(graf√≠a)/s (posici√≥n 160), Vodafone (posici√≥n 251), digital (posici√≥n 182), teclas (posici√≥n 223), proyectores (posici√≥n 121), c√°mara de fotos (posici√≥n 195), compras por internet (posici√≥n 139), calculadora (posici√≥n 271), Skype (posici√≥n 158), Bluetooth (posici√≥n 127). Por tanto, el grupo de adultos‚Äďmayores contar√≠a solo con 19 t√©rminos realmente exclusivos con un ID por encima del 0,02.

Los j√≥venes, al evocar muchas m√°s palabras en este campo nocional, contribuyen en menor medida en la intersecci√≥n, ya que poseen 82 t√©rminos exclusivos. De estos, 21 se recogen en el listado de adultos‚Äďmayores, aunque con un ID inferior al 0,02: iPod (posici√≥n 120), virus (posici√≥n 107), programa/s (posici√≥n 117), aplicaciones (posici√≥n 77), pen drive (posici√≥n 79), esc√°ner (posici√≥n 124), auriculares (posici√≥n 126), conexi√≥n (posici√≥n 93), v√≠deo/s (posici√≥n 80), comunicaci√≥n (posici√≥n 133), sat√©lite (posici√≥n 74), router (posici√≥n 111), microchip (posici√≥n 102), descarga/s (posici√≥n 114), inform√°tica (posici√≥n 99), Firefox (posici√≥n 118), televisor (posici√≥n 69), Instagram (posici√≥n 91), rapidez (posici√≥n 135), 3D (posici√≥n 88) y Excel (posici√≥n 132).

Por tanto, la coincidencia entre las respuestas de adultos‚Äďmayores y adultos‚Äďj√≥venes es en realidad mayor que la que establece el an√°lisis de compatibilidad, pues este resultado se halla fuertemente condicionado por la desigualdad de los listados. Los j√≥venes recogen en su lista muchos de los t√©rminos evocados por los participantes de m√°s edad. Entre los que solo actualizan estos √ļltimos se hallan exprsiones acuales, que implican cierta familiaridad con el medio digital, por ejemplo, Gmail, Here Maps, Pinterest, hashtag o 4G. Otros apuntan, sin embargo, a una cierta desactualizaci√≥n. Es el caso de Messenger, SMS, casete o disquete, que no forman parte de la n√≥mina de los j√≥venes.

Por otro lado, entre los 100 vocablos más disponibles de los dos listados, se distinguen las siguientes subcategorías semánticas: dispositivos informáticos y hardware, software, internet, telefonía, imagen y sonido, y, en el caso de los jóvenes, otras disciplinas científico-técnicas (robótica, biotecnología, electrónica, nanotecnología).

La primera de estas agrupaciones es, en ambos casos, la que m√°s entradas incluye. Se registran fundamentalmente t√©rminos generales, como ordenador, ordenador port√°til o tablet, o bien marcas asociadas a ellos (iPad, Mac), as√≠ como perif√©ricos del tipo de rat√≥n, teclado, pantalla, impresora o esc√°ner. Los j√≥venes actualizan, adem√°s, unidades m√°s especializadas como disco duro, CPU, tarjeta gr√°fica, procesador, fuente de alimentaci√≥n, puerto USB o memoria RAM, ausentes en el listado de adultos‚Äďmayores.

Coinciden también ambos grupos en la segunda categoría más numerosa, internet, en la que destacan los nombres propios y los términos referidos a redes sociales. Ambos grupos comparten aquí vocablos como Google, YouTube, Facebook, Twitter o Instagram, junto a otros más generales como internet, wifi o redes sociales.

En relación con la categoría de imagen y sonido, la tercera con más palabras en los dos listados, se compone fundamentalmente de aparatos de grabación y reproducción como televisión, cámara, radio, televisor, iPod, MP3, MP4, MP5, etc.

Los t√©rminos referidos a la telefon√≠a ocupan el cuarto lugar en el caso de los adultos‚Äďmayores y el quinto en el de los adultos‚Äďj√≥venes. Ambos grupos comparten vocablos generales como tel√©fono m√≥vil, tel√©fono, mensajes o aplicaciones, junto a marcas comerciales y anglicismos crudos: iPhone, WhatsApp, smartphone. Y tambi√©n en software se incluyen nombres propios como Windows, Microsoft, Linux o PowerPoint, al lado de t√©rminos m√°s generales como virus inform√°tico, programa, antivirus o sistema operativo.

En cuanto al tipo de l√©xico registrado, estos listados coinciden con el resto de diccionarios de l√©xico disponible en la prevalencia de sustantivos frente a verbos o adjetivos[3]. Los estudiantes universitarios √ļnicamente escriben navegar y chatear entre las cien palabras m√°s disponibles (en las posiciones 49 y 79, respectivamente) y el adjetivo t√°ctil (en el puesto 59). Los adultos‚Äďmayores anotan pegar (32), pensar (39), escribir (43), almacenar (81), guardar (89) y cortar (95), y, como adjetivos aislados, digital (45) y bueno (96).

Destaca, sin embargo, en este centro de interés, la evocación de anglicismos crudos, marcas comerciales y siglas. Se muestran en la tabla 7 los contabilizados entre las 100 entradas con mayor índice de disponibilidad en los dos listados.

Jóvenes Mayores
Anglicismos crudos Marcas comerciales Siglas Anglicismos crudos Marcas comerciales Siglas
tablet iPhone MP3 tablet WhatsApp 3G
software iPad USB smartphone Facebook USB
hardware iPod MP4 e-mail iPad SMS
smartphone Apple CD (ROM) software Google 3D
pen drive Twitter CPU Bluetooth Gmail 4G
e-book Facebook DVD hashtag YouTube
e-mail Android 3G megabyte Twitter
router Windows PC iPhone
online WhatsApp MP5 Pinterest
Tuenti Vodafone
Mac Ono
Microsoft Apple
YouTube Here Maps
Google Windows
Linux Skype
Samsung Telefónica
Firefox Messenger
Instagram Wikipedia
iTunes
PowerPoint
Instagram

Tabla 7. Anglicismos crudos, marcas comerciales y siglas registrados en ambos listados

Seg√ļn refleja la tabla, los estudiantes universitarios evocan casi el doble de siglas que los adultos mayores. Sin embargo, en contra de lo esperable, j√≥venes y mayores anotan un n√ļmero similar de marcas y anglicismos crudos. Para este recuento, solo se han considerado aquellos extranjerismos que, o bien no se registran en el Diccionario de la Lengua Espa√Īola (DLE), o bien lo hacen en letra cursiva para marcar su falta de adaptaci√≥n. Es decir, no se han contabilizado para este an√°lisis anglicismos como internet, wifi, esc√°ner, web o microchip, registrados en redonda en la √ļltima edici√≥n del diccionario acad√©mico, calcos l√©xicos como disco duro, red social o correo electr√≥nico, ni calcos sem√°nticos del tipo tableta, aplicaci√≥n o rat√≥n.

Si bien ambos grupos anotan un n√ļmero semejante de extranjerismos no adaptados, entre los adultos‚Äďmayores se observa una cierta tendencia a la adaptaci√≥n del pr√©stamo. As√≠, este grupo prefiere el calco correo electr√≥nico (posici√≥n 14 del listado, con una frecuencia relativa del 1,634% y un √≠ndice de aparici√≥n del 16,667%) al anglicismo e-mail, registrado en la posici√≥n 21, con una frecuencia relativa del 0,98% y una aparici√≥n del 10%. El grupo de adultos‚Äďj√≥venes, por el contrario, muestra preferencia por la forma e-mail, registrada en la posici√≥n 44 con un ID de 0,067, una frecuencia relativa del 0,478¬†% y una aparici√≥n del 11,111¬†%, frente a correo electr√≥nico, que no aparece hasta el puesto 261, con un √≠ndice de disponibilidad de 0,00822, una frecuencia de 0,096 y una aparici√≥n del 2,222¬†%. De manera similar, aunque en ambos grupos el extranjerismo tablet se antepone al calco tableta, entre los adultos‚Äďmayores este √ļltimo goza de mucha m√°s disponibilidad. Estos informantes registran tableta en la decimoquinta posici√≥n, con un ID de 0,09021, frente a los j√≥venes, que no la actualizan hasta la posici√≥n 120, donde alcanza un ID inferior a 0,02. Otro ejemplo en el mismo sentido lo constituye la forma pincho del ordenador, recogida exclusivamente en el listado de participantes de m√°s edad, en la posici√≥n 92, junto al anglicismo pen drive, que ocupa la posici√≥n 79.

Esta tendencia se observa tambi√©n en la ortograf√≠a. Mientras que los adultos‚Äďj√≥venes respetan mayoritariamente la graf√≠a original de los anglicismos y las marcas comerciales que escriben, los adultos‚Äďmayores registran m√ļltiples variantes, seg√ļn se muestra en la tabla 8. Este hecho refleja, por un lado, la inseguridad de estos √ļltimos ante la representaci√≥n gr√°fica de este tipo de palabras, pero tambi√©n un mayor apego al criterio fonol√≥gico en la escritura.

Anglicismos Variantes registradas Marcas comerciales Variantes registradas
tablet table (7 menciones)

 

tables (2 menciones)

WhatsApp watsa

Whattapps

guashat

WAHASSAP

guasat

watsap

guasas

wasap

GUATSAP

guasa

Wassap

smartphone smarfont (2 menciones)

 

smarfon (2 menciones)

 

smarfhon

Facebook feebott

FACEBOOD

feibut

feibor

feisbui

FEISBUR

Feisbu

Facebo

faisbur

e-mail imail iPad aipad (2 menciones)

 

Aipaf (2 menciones)

software sotfare Google gougel (3 menciones)

 

gooble

Bluetooth BLUTUZ Gmail gmail

 

himeil

hashtag JASTAD YouTube YOOTUD

 

yut√ļ

megabyte Megavais Twitter Tuiter (2 menciones)
  iPhone Aifon
  Apple APEL
  Here Maps Here mapas
  Windows WINDOS
  Skype SKY
  Messenger mesenyey
  Wikipedia biquipedia
  Instagram Istagran

Tabla 8. Variantes anotadas por el grupo de adultos‚Äďmayores para los anglicismos y las marcas evocados entre las 100 palabras m√°s disponibles.

4. Conclusiones

Desde un punto de vista cuantitativo, los resultados obtenidos muestran una clara superioridad del grupo de adultos‚Äďj√≥venes. Los adultos‚Äďmayores actualizan, de media, menos de la mitad de palabras y estas diferencias son estad√≠sticamente significativas. Estos resultados se explican, en primer lugar, por la incidencia de la edad en el proceso de evocaci√≥n de l√©xico disponible. A pesar de que la memoria sem√°ntica parece mantenerse intacta en personas sanas de edad avanzada, el acceso es m√°s lento, igual que el desempe√Īo de las funciones frontales asociadas a la recuperaci√≥n de material l√©xico, afectadas por el deterioro progresivo de la corteza prefrontal.

Además, solicitar las respuestas de los informantes por escrito podría haber contribuido a incrementar estas diferencias en dos sentidos: por un lado, por la influencia de la edad en los procesos motores que implica la escritura y, por otro, por la mayor familiaridad de los estudiantes universitarios con este código.

No obstante, se plantea que, más allá de la influencia de la edad en el proceso de producción léxica y en la metodología, los resultados muestran un conocimiento desigual de los ámbitos temáticos propuestos. La distribución de los índices cuantitativos en relación con el nivel sociocultural de los informantes, interpretado como un posible indicio de la familiaridad con las categorías, apunta a que, entre los participantes de más edad, existen importantes diferencias en la cantidad de términos conocidos y, en consecuencia, actualizados.

La producción léxica de los informantes mayores de nivel sociocultural alto se aproxima al promedio que alcanzan los estudiantes universitarios, lo que de alguna forma es coherente con la propuesta de White y Le Cornu (2011). La edad no determina necesariamente el nivel de conocimientos tecnológicos, pero puede llevar a diferentes tipos de interacción con el medio digital. Así, en el grupo de estudiantes universitarios, el nivel sociocultural no provoca divergencias tan acusadas. Por otro lado, en ninguno de los grupos el sexo se muestra como una variable estadísticamente significativa, como sucede con frecuencia en los estudios de léxico disponible.

Desde un punto de vista cualitativo, la compatibilidad entre los listados de ambos grupos es bastante baja. Sin embargo, este resultado no se relaciona tanto con la evocaci√≥n de diferentes vocablos en cada grupo como con la mayor cantidad de t√©rminos anotados por los adultos‚Äďj√≥venes. As√≠, solo 19 de los vocablos actualizados por los adultos‚Äďmayores con un √≠ndice de disponibilidad superior al 0,02 no se registran en el listado de los estudiantes universitarios.

Coinciden b√°sicamente los dos grupos en las subcategor√≠as que evocan y en su productividad: dispositivos inform√°ticos y hardware (la que m√°s miembros presenta en los dos listados), internet (la segunda con m√°s integrantes en ambas listas), imagen y sonido (la tercera subcategor√≠a para los dos grupos), telefon√≠a (cuarta en el caso de los adultos‚Äďmayores y quinta en el de los adultos‚Äďj√≥venes) y software (en quinta y cuarta posici√≥n, respectivamente). Los universitarios actualizan, adem√°s, una sexta subcategor√≠a: otras disciplinas cient√≠fico-t√©cnicas (rob√≥tica, biotecnolog√≠a, electr√≥nica, nanotecnolog√≠a).

Respecto al tipo de l√©xico registrado, nuestros resultados coinciden con el resto de diccionarios de disponibilidad l√©xica en la preponderancia de los sustantivos concretos y con el trabajo de Jim√©nez Berrio (2013) y especialmente con el de Luj√°n Garc√≠a y Bola√Īos Medina (2014) en la presencia destacada de siglas, marcas comerciales y anglicismos, lo que se relaciona con las caracter√≠sticas de la terminolog√≠a inform√°tica que apuntamos en la introducci√≥n: abundancia de neologismos y fuerte influencia del ingl√©s. En efecto, la acu√Īaci√≥n de siglas es hoy una de las v√≠as m√°s productivas de creaci√≥n de nuevos t√©rminos y su desarrollo ha sido especialmente prol√≠fico en los pa√≠ses anglosajones. Las marcas comerciales recogidas reflejan igualmente la influencia de la lengua inglesa con nombres como Facebook, YouTube o WhatsApp, que se incorporan al vocabulario espa√Īol general sin ning√ļn tipo de adaptaci√≥n.

En este sentido, llama la atenci√≥n que los dos grupos de participantes hayan actualizado un n√ļmero semejante de estas marcas comerciales y de anglicismos crudos. No obstante, en el grupo de adultos‚Äďmayores se insin√ļa una mayor inclinaci√≥n a la adaptaci√≥n de los pr√©stamos. Estos informantes anotan m√°s calcos y su ortograf√≠a, adem√°s de reflejar inseguridad en la representaci√≥n gr√°fica de esas palabras, muestra un apego m√°s fuerte al criterio fonol√≥gico en la escritura.

En cierta manera, este an√°lisis cualitativo est√° de nuevo en la l√≠nea defendida por White y Le Cornu (2011). J√≥venes y mayores no se hallan muy distanciados en el tipo de l√©xico que evocan. La motivaci√≥n y los contextos espec√≠ficos de cada persona determinan su interacci√≥n con el entorno digital m√°s que la edad, y esto se refleja, por ejemplo, en el hecho de que el listado de adultos‚Äďmayores incluya t√©rminos exclusivos, como Pinterest, hashtag o 4G, junto a otros que aluden a referentes ya desfasados como casete o disquete.

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Notas:    (↵ regresa al texto)
  1. Las pruebas de asociaci√≥n controlada implican el seguimiento de unas pautas para responder frente a las de asociaci√≥n libre. La asociaci√≥n continua supone la evocaci√≥n de una lista de t√©rminos relacionados, en un n√ļmero o tiempo determinado, mientras que la asociaci√≥n discreta requiere la evocaci√≥n de una sola palabra.
  2. A cada uno de estos ponderadores se le asigna un valor y la suma de los dos ponderadores paternos y los dos maternos constituye el nivel sociocultural: menos de 9 puntos, nivel sociocultural bajo; entre 10 y 12 puntos, nivel medio ‚Äď bajo; entre 13 y 16, nivel medio ‚Äď alto, y m√°s de 17 puntos, nivel sociocultural alto.
  3. El car√°cter nominal de los diccionarios de l√©xico disponible parece deberse, en parte, a cierta ventaja de procesamiento que presenta esta clase de palabras, una especie de preeminencia cognitiva que se ha manifestado tambi√©n en otros √°mbitos y tareas. As√≠, resultan m√°s resistentes al da√Īo en el sistema cerebral que los nombres abstractos; se aprenden con menos exposiciones que las que requieren las dem√°s clases de palabras (Matanzo, 1991 apud L√≥pez Morales, 1993:17); se adquieren a una edad m√°s temprana que las palabras funcionales o abstractas, etc.

Caracteres. Estudios culturales y críticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca