Nuevas reflexiones sobre por qu茅 he dejado de crear e-Literatura

New thoughts on why I have stopped creating e-Literature

Eugenio Tisselli (Universitat Pompeu Fabra)

Art铆culo recibido: 20-2-2012 | Art铆culo aceptado: 29-2-2012

ABSTRACT: I have stopped creating new works of e-Literature. I feel that the ethical questions which surround the creation of artworks within an electronic medium are too important to be ignored. In this essay, I reflect upon the note through which I originally announced my decision, whose main intention is to point the attention of the e-Literature community towards the serious absence of ethical assessments within the discipline. I believe these assessments should be considered and integrated as parameters for both the creation and the study of the works of e-Literature. In face of the undeniable materialness of digital technologies, whose manufacturing processes imply the dismantling of natural and social systems in different parts of the world, I believe that rethinking the relationships between literature and its new medium becomes an urgent task, which should be approached in a multidimensional way, including ethics, transdisciplinary research and critical engineering.
RESUMEN: He decidido dejar de crear nuevas piezas de e-Literatura. Siento que las dudas e interrogantes de naturaleza 茅tica que rodean a la creaci贸n art铆stica electr贸nica son demasiado importantes como para ser ignoradas. En este ensayo, reflexiono sobre la nota con la que originalmente anunci茅 esta decisi贸n, cuya intenci贸n es la de atraer la atenci贸n de la comunidad de creadores y estudiosos de la e-Literatura hacia la grave ausencia de una valoraci贸n 茅tica, considerada e integrada como par谩metro tanto de creaci贸n como de an谩lisis. Ante la innegable materialidad de las tecnolog铆as digitales, cuya fabricaci贸n implica el desmantelamiento de sistemas naturales y sociales alrededor del mundo, me parece urgente replantear la relaci贸n del arte y la literatura con sus nuevos soportes, desde una dimensi贸n en la que tengan cabida la 茅tica, la investigaci贸n transdisciplinar y la ingenier铆a cr铆tica.

KEYWORDS: e-literature, authorship, critical engineering
PALABRAS CLAVE: e-literatura, autor铆a, ingenier铆a cr铆tica

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芦When people are asleep we must all become alarm clocks禄
Jello Biafra, The power of Lard.

 芦La t茅cnica no es, en cuanto tal, dominio de la naturaleza, sino el dominio de la relaci贸n de la naturaleza con lo humano禄
Walter Benjamin. Direcci贸n 煤nica.

 

1. Introducci贸n

En noviembre de 2011 escrib铆 una nota en ingl茅s explicando por qu茅 he dejado de crear e-Literatura, la cual traduzco en seguida:

Todo empez贸 de una forma bastante inocente. En enero de 2011 viaj茅 a Tanzania con el prop贸sito de trabajar con un grupo de campesinos, invit谩ndolos a utilizar tel茅fonos m贸viles e Internet para crear una base de conocimientos compartida sobre sus pr谩cticas, innovaciones y necesidades. Mi intenci贸n era proponer esta base de conocimientos como una interfaz para la comunicaci贸n inter-sectorial entre campesinos y agr贸nomos. Desarroll茅 una plataforma cuyo programa, tanto funcional como est茅tico, persigue la integraci贸n de los sistemas de conocimiento de ambos grupos, buscando entretejer las narraciones audiovisuales de los campesinos (tradici贸n oral y observaci贸n) y los an谩lisis de los cient铆ficos, basados en la palabra escrita.

Mi lectura del Reporte IAASTD (International Assessment of Agricultural Knowledge, Science, Technology for Development), un documento de 600 p谩ginas publicado por un equipo internacional de cient铆ficos en 2009, me motiv贸 a iniciar el proyecto con campesinos. Una de las innumerables contribuciones de este reporte es el reconocimiento de que el saber cient铆fico, por s铆 mismo, no es capaz de aportar soluciones a los retos incre铆blemente complejos que la agricultura enfrenta alrededor del mundo. Como sistema de conocimientos predominante, y a pesar de m煤ltiples intentos, la ciencia ha fracasado en detener la pobreza y el hambre. Ha fracasado en la tarea de enlazar estos problemas con otros campos no cient铆ficos, tales como el comportamiento de los mercados globales y la inestabilidad pol铆tica. Asimismo ha negado otras formas de conocimiento, tales como aquellas que los campesinos de todo el mundo han ido transmitiendo de generaci贸n en generaci贸n a lo largo de los siglos, y que les han permitido alimentarse a pesar de todo tipo de adversidades. Al convertirse en el sistema de conocimientos dominante, y al resistirse a emprender nuevas formas de investigaci贸n transdisciplinarias y multisectoriales, la gran mayor铆a de los cient铆ficos se han convertido, efectivamente, en ciegos liderando a ciegos.

Mientras aprend铆a estas lecciones, intentaba encontrar c贸mo podr铆an relacionarse con uno de los campos en los cuales he contribuido activamente durante la 煤ltima d茅cada: la Literatura Electr贸nica, o e-Literatura. Una frase muy popular de estos 煤ltimos tiempos, 芦think out of the box禄 (芦piensa fuera de la caja禄), comenz贸 a girar en mi mente. Inmediatamente la transform茅 en 芦think out of the book禄 (芦piensa fuera del libro禄). Quienes en alg煤n momento de su trabajo hayan creado piezas de e-Literatura, y, sobre todo, quienes estudian el campo, saben que esta nueva forma de escritura alcanza su esplendor cuando existe fuera del libro. Pero mi nueva frase no se refer铆a al libro como objeto, sino como met谩fora para describir el sistema de conocimiento cient铆fico y acad茅mico que se ha formado en torno a la e-Literatura. Se convirti贸 en una invitaci贸n para dejar de pensar exclusivamente desde dentro de nuestro campo y preguntarme 芦驴qu茅 diablos estoy haciendo?禄 驴Tengo alguna idea clara sobre ello, de su relaci贸n con el mundo?

Estos son mis pensamientos: reh煤so a crear m谩s piezas de e-Literatura s贸lo por explorar nuevos formatos y soportes, y estoy fuertemente en desacuerdo con seguir estudiando y entendiendo la e-Literatura exclusivamente desde dentro del campo acad茅mico literario. Por su propia definici贸n, la e-Literatura 芦vive禄 en los medios electr贸nicos. Pero, como comunidad acad茅mica que somos, 驴nos hemos preguntado sobre los da帽os ambientales y humanos que estos medios provocan? 驴Sabemos de d贸nde provienen los minerales necesarios para la fabricaci贸n de ordenadores y m贸viles, y bajo qu茅 condiciones se extraen? 驴Qu茅 hay de las condiciones de trabajo, pr谩cticamente esclavitud, que medianas y grandes empresas imponen en los procesos de fabricaci贸n, no tanto para bajar costos de producci贸n sino para maximizar beneficios? 驴Hemos estudiado profundamente las implicaciones socioecon贸micas de utilizar los ordenadores como herramientas literarias, en un momento en que todas nuestras instituciones se est谩n colapsando? Brevemente, 驴estamos siendo responsables? Me he preguntado estas cuestiones muy seriamente.

Al d铆a de hoy he decidido, temporalmente, dejar de crear nuevas piezas de e-Literatura. Siento que las cuestiones que rodean a la creaci贸n art铆stica electr贸nica son demasiado importantes como para ser ignoradas. Y as铆, hago un llamado a una investigaci贸n verdaderamente transdisciplinaria y multisectorial sobre literatura electr贸nica. Una investigaci贸n que no ignore los contextos sociales, culturales y econ贸micos que actualmente est谩n siendo destruidos s贸lo para que nuestras herramientas digitales sigan estando a la mano. Espec铆ficamente, estoy pensando en 脕frica, y en muchos otros lugares alrededor del mundo en los que la tierra est谩 siendo arrebatada a sus habitantes para explotarla, en los que sociedades enteras est谩n siendo condenadas a sufrir para que as铆 nosotros, los afortunados, podamos seguir creando. 驴Se trata de una mera coincidencia el hecho de que la e-Literatura no est茅 siendo creada o estudiada en dichos lugares? No lo creo.

No estoy diciendo que t煤 tambi茅n deber铆as parar. Respeto y admiro profundamente el trabajo de la comunidad internacional dedicada a la e-Literatura. Creo en la libertad individual, y justamente por ello, tambi茅n espero ser cuestionado. Mis palabras no significan que debemos retroceder para declarar, simple y llanamente, que la literatura electr贸nica (o cualquier uso de los ordenadores) es insostenible. La escritura y la programaci贸n siempre ser谩n mis grandes pasiones y creo sinceramente que no es posible volver a 芦pensar dentro del libro禄, tanto literal como metaf贸ricamente. Pero lo que de verdad necesito expresar, antes de continuar creando piezas de e-Literatura, es una necesidad urgente de lograr una visi贸n m谩s compleja y completa de lo que he estado haciendo, y reflexionar sobre sus implicaciones, a menos que est茅 de acuerdo en colaborar ciegamente en la vertiginosa destrucci贸n de nuestro mundo. Finalmente, quisiera que mis palabras resonaran en aquellos que tambi茅n sienten esta necesidad: os invito a que juntos pensemos fuera del libro. (Tisselli: web)

2. Las consecuencias

Una vez lanzada la piedra, no he escondido la mano. En cuanto publiqu茅 esta nota en mi perfil de Facebook, las reacciones de mis colegas no se hicieron esperar. En un principio, los comentarios expresaban sorpresa o empat铆a. Sin embargo, al publicarla en Netartery, aparecieron las descalificaciones. La m谩s acomedida de ellas, hasta el d铆a de hoy, ha sido la que Mark Bernstein, director de Eastgate Systems, la hist贸rica empresa que desde 1982 publica Serious Hypertext, escribi贸 en su blog. Aunque breve, su cr铆tica no tiene desperdicio. Bernstein se ha tomado la molestia de revisar mi curr铆culum, presentando as铆 una evidencia irrefutable: en estos 煤ltimos a帽os he viajado demasiado en avi贸n (sobre todo para asistir a conferencias y festivales de e-Literatura) y, seg煤n Bernstein, ello no solamente me convierte en un terrible generador de CO2, sino tambi茅n en presunto hip贸crita. Perd贸neme, Sr. Bernstein, pero esto equivale a invalidar a quien decide hacerse vegetariano, usando el 芦argumento禄 de que ha comido demasiada carne a lo largo de su vida. No se puede parar sin antes haber caminado. Si, he tomado muchos vuelos recientemente, pero ese nomadismo ha sido uno de los efectos colaterales de mi trabajo. De ahora en adelante mi abstenci贸n contribuir谩, seguramente, a reducir mi huella personal de emisi贸n de gases de efecto invernadero.

Una cr铆tica mucho m谩s seria, y en la que coinciden algunas personas que han reaccionado en contra de mi nota, es que en lugar de dejar de crear, deber铆a canalizar mi rabia y mis frustraciones hacia mi propio trabajo art铆stico. Me han sugerido tomar como ejemplo a artistas / activistas cuyo trabajo admiro, digitales y no: desde Thoreau y su desobediencia civil, hasta los italianos Molleindustria, famosos por sus videojuegos cr铆ticos. No explicar茅 por qu茅, ya que se trata de una opini贸n estrictamente personal, pero no creo en la efectividad del arte como medio para la denuncia. Como respuesta, hago m铆as las palabras de Bartleby el escribiente, personaje de Hermann Melville: 芦Preferir铆a no hacerlo禄. En todo caso, que mi abstenci贸n sea mi arte.

Mi intenci贸n, al escribir aquella nota abstencionista, no era la de ganar adeptos: lo que yo haga o deje de hacer es poco importante. Lo que yo pretendo lograr, a trav茅s de un acto que es radical y hasta cierto punto doloroso para mi, es atraer la atenci贸n de mi comunidad al gran ausente en la mesa de la e-Literatura: la 茅tica, entendida como par谩metro tanto de creaci贸n como de estudio. Pienso que nos hace falta, a todos, un buen ba帽o de realidad para salir del tecnoentusiasmo que las 芦nuevas禄 herramientas de escritura parecen haber suscitado. En 芦Beyond the edge of the known world禄, el fil贸sofo William James Earle escribe:

Los expertos, sentados en sus c贸modas posiciones, hablar谩n sobre la ‘revoluci贸n digital’ y la ‘aldea global’. Una vez m谩s, no hay que pensar que lo que dicen es falso, ni que es totalmente irrelevante. Simplemente, necesita ser visto y entendido en contraposici贸n con el transfondo del mundo real, muy bien evocado por un personaje de Les fourmis, la novela de Bernard Werber: ‘Avant, lorsque j’茅tait toute jeunette, on se disait qu’apr猫s le passage du mill茅naire il se produirait des choses extraordinaires, et tu vois, rien n’a 茅volu茅. Il y a toujours des vieux dans la solitude, toujours des ch么meurs, toujours des voitures qui font de la fum茅e.’ (Earle, 2012: 101-102)

A pesar de las cr铆ticas negativas, mis intenciones no han ca铆do del todo en saco roto. Escritores, estudiosos y cr铆ticos como Daniel Escandell o Vicente Luis Mora han retomado mi nota para incluirla dentro de sus propias reflexiones. Mora, en su art铆culo 芦La opacidad tecnol贸gica: lo que no vemos en las m谩quinas禄, se ocupa del doble juego de ocultamiento y revelaci贸n en el que las tecnolog铆as actuales nos envuelven, se帽alando directamente la paradoja: estas 芦nuevas禄 herramientas nos permiten ver y ser vistos m谩s all谩 de nuestro entorno f铆sico inmediato, a la vez que  esconden los procesos y la materialidad (esta 煤ltima, habitual y convenientemente ignorada en aras de la supuesta 芦inmaterialidad禄 de lo virtual) que hacen posible dicha visi贸n aumentada. Mora concluye as铆 su breve reflexi贸n: 芦No mirar, no ver, no querer levantar de modo simb贸lico la tapa de los aparatos con los que trabajamos y con los que escribimos, preserva la tremenda oscuridad de una tecnolog铆a cada vez m谩s opaca禄. Y me parece que esta cuesti贸n trae a la luz una de las grandes preguntas ausentes en la e-Literatura, y disciplinas afines: 驴cu谩l es la naturaleza de la tecnolog铆a? 驴C贸mo contraponerla con el trasfondo del mundo real, como pide Earle? Las palabras de Mora parecieran llevar impl铆cita una dedicatoria a ciertos investigadores de la e-Literatura que reivindican su derecho a no saber c贸mo funcionan los ordenadores o el c贸digo que da vida a las obras, ya que, seg煤n ellos, ese velo de ignorancia no impide el gozo del lector, ni merma la calidad literaria de la obra, ni hace imposible su estudio desde un punto de vista literario.

3. La naturaleza de la tecnolog铆a

La Filosof铆a de la Tecnolog铆a es una disciplina, subsidiaria y relativamente j贸ven, de la filosof铆a. Se acepta que el libro de Ernest Kapp Grundlinien einer Philosophie der Technik (Principios de una filosof铆a de la tecnolog铆a) dio origen a la Filosof铆a de la Tecnolog铆a en 1877, aunque ello no significa que fil贸sofos tan antiguos como Plat贸n o Arist贸teles no se hayan preguntado sobre el papel que juega la tecnolog铆a dentro de la sociedad, o descrito y analizado c贸mo se hacen las cosas (techn茅). Entre la multitud de taxonom铆as y metodolog铆as existentes dentro de la Filosof铆a de la Tecnolog铆a en la actualidad, se pueden distinguir tres diferentes 谩ngulos sistem谩ticos:

  1. Como una clarificaci贸n de la naturaleza de la tecnolog铆a, entendida como elemento y producto cultural.
  2. Como una reflexi贸n de las consecuencias de la tecnolog铆a en la vida humana.
  3. Como una investigaci贸n de las pr谩cticas de la ingenier铆a, la invenci贸n, el dise帽o y la fabricaci贸n de las cosas.

A pesar de esta triple posibilidad de aproximaci贸n, el propio sujeto de estudio, la tecnolog铆a, carece de una definici贸n uniforme. Traduzco aqu铆 un p谩rrafo de la entrada sobre la Filosof铆a de Tecnolog铆a, tomado de la Internet Encyclopedia of Philosophy, que puede permitirnos esbozar una respuesta sobre la naturaleza de la tecnolog铆a, y darnos una clave sobre c贸mo aproximarnos a un an谩lisis 茅tico de la e-Literatura:

La filosof铆a de la tecnolog铆a se enfrenta al reto de clarificar la naturaleza de los fen贸menos que ocurren dentro de un dominio particular, sin haber podido establecer cu谩les son las fronteras de dicho dominio. Tal vez la mejor manera de salir de esta situaci贸n es acercarse a la cuesti贸n estudiando caso por caso, teniendo en cuenta que los varios casos est谩n conectados por el s贸lo hecho de involucrar a la tecnolog铆a entendida en el sentido m谩s amplio del t茅rmino. En vez de preguntar qu茅 es la tecnolog铆a, y c贸mo se puede caracterizar su naturaleza, tal vez ser铆a mejor examinar las naturalezas de instancias particulares de la tecnolog铆a y, al hacerlo, lograr una mayor claridad con respecto a ciertos fen贸menos localizados.

Me parece de fundamental importancia que este examen puntual de la tecnolog铆a pueda hacerse considerando par谩metros 茅ticos: m谩s all谩 de las fronteras de lo literario. Un ejemplo de esta metodolog铆a de an谩lisis 芦caso por caso禄 en la e-Literatura, lo da Christopher Funkhouser en su libro New Directions in Digital Poetry (2012). M谩s que buscar generalizaciones o proponer taxonom铆as que pretendan clasificar la enorme variabilidad de los trabajos de e-Lliteratura, Funkhouser elige un pu帽ado de piezas creadas por diferentes escritores, y profundiza en ellas. Se trata de un esfuerzo cr铆tico sobresaliente, en el cual se analizan casos espec铆ficos desde criterios conceptuales, est茅ticos y t茅cnicos. Sin embargo, a煤n en el trabajo de Funkhouser, las consideraciones 茅ticas brillan por su ausencia.

Pero, 驴cu谩les pueden ser los criterios 茅ticos a utilizar para valorar las obras de e-Literatura? Quisiera dejar abierta esta pregunta, para responderla en un futuro pr贸ximo, y en colaboraci贸n con personas mucho mejor preparadas que yo para hacerlo. Pero me anticipo un poco: estos criterios, cuya aplicaci贸n deber铆a ir m谩s all谩 de los contenidos de la obra para poder analizarla 铆ntegramente, en tanto que objeto tecnol贸gico existente en el mundo, seguramente tendr谩n que ver con cuestiones ambientales, sociales y econ贸micas, variables y el谩sticas seg煤n el momento y contexto hist贸rico. Estos criterios 茅ticos habr谩n de interactuar, asimismo, muy estrechamente con los literarios, est茅ticos y conceptuales. El trabajo cr铆tico sobre una obra podr铆a, por ejemplo, matizar alg煤n problema 茅tico ante una est茅tica sobresaliente, o una elaboraci贸n conceptual muy bien lograda. De cualquier forma, introducir consideraciones 茅ticas, tanto en la creaci贸n como el estudio de la e-Literatura y pr谩cticas creativas afines, implica poseer una capacidad de visi贸n sin precedentes.

4. Transparencia

Vil茅m Flusser escribi贸 en 1983 sobre el futuro de la escritura, y compilado posteriormente por Str枚hl que:

La forma m谩s sencilla de imaginar el futuro de la escritura, si es que la tendencia presente hacia una cultura de la tecno-imagen sigue adelante, es imaginar la cultura como un transcodificador gigante de textos a im谩genes. Ser谩 una especie de caja negra con textos como entradas e im谩genes como salidas. (2002: 67)

Aunque esta cita, en esencia, no parece decir nada substancialmente nuevo (驴qu茅 ha sido la escritura, a lo largo de siglos, sino un constante baile entre lo sensible, lo pensable y su trazo?), se帽ala sin embargo al adversario a vencer: la caja negra. Todo en nuestro mundo cada vez m谩s tecnificado tiende hacia la opacidad, como ya apunta Mora en su art铆culo. Y es precisamente all铆 donde hay que actuar: la visi贸n necesaria para la creaci贸n y el an谩lisis cr铆tico en la e-Literatura pasa, forzosamente, por transparentar esas cajas negras.

Los artistas / ingenieros Julian Oliver, Gordan Savicic y Danja Vasiliev ofrecen una v铆a hacia la transparencia, que no es ni sencilla ni est谩 libre de conflictos, en su 芦Critical Engineering Manifesto禄 (Manifiesto de la Ingenier铆a Cr铆tica), cuya cercan铆a con las preocupaciones de la Filosof铆a de la Tecnolog铆a es notable, llegando incluso a un extremo mucho m谩s radical. Traduzco algunos de los postulados m谩s relevantes para el tema que aqu铆 nos ocupa:

El Ingeniero Cr铆tico considera la Ingenier铆a como el lenguaje m谩s transformador de nuestros tiempos, al moldear la forma en que nos movemos, comunicamos y pensamos. El trabajo de Ingeniero Cr铆tico es el de estudiar y explotar[1] este lenguaje, exponiendo su influencia.

El Ingeniero Cr铆tico considera a cualquier tecnolog铆a que genere dependencia como un reto y una amenaza. Mientras mayor sea la dependencia en una tecnolog铆a, mayor ser谩 la necesidad de estudiar y exponer su funcionamiento interno, a pesar de los derechos de propiedad o las limitaciones legales a las que est茅 sujeta.

El Ingeniero Cr铆tico expande la definici贸n de ‘m谩quina’, de tal forma que describa las interrelaciones formadas por dispositivos, cuerpos, fuerzas y redes.

El Ingeniero Cr铆tico observa el espacio que existe entre la producci贸n y el consumo de tecnolog铆a. Reaccionando r谩pidamente a los cambios en este espacio, el Ingeniero Cr铆tico expone los momentos de inestabilidad y enga帽o.

A pesar de limitarse a la Ingenier铆a, aunque considerada como un campo expandido, el Manifiesto de la Ingenier铆a Cr铆tica propone un valioso y concreto programa de acci贸n. No debemos perder de vista que aquello que nos jugamos en esta batalla tecnol贸gica es la transparencia. Es por ello que el ingeniero, el creador, el escritor o el cr铆tico verdaderamente cr铆tico habr谩 de salir de su zona de confort para convertirse en investigador de lo opaco. Habr谩 que poner la lupa sobre las minas de t谩ntalo en el Congo, sobre las f谩bricas de ensamblaje de productos electr贸nicos en el (ya no tan) lejano Oriente. Habr谩 que vigilar y defender, por ejemplo, el Salar de Uyuni en Bolivia, cuya enorme riqueza en litio lo convierte en un bot铆n apetitoso para las empresas que fabrican las bater铆as de nuestros m贸viles y ordenadores port谩tiles. La tecnificaci贸n extrema y su justificaci贸n conceptual, el tecno-determinismo, nos obligan a defender lo natural y lo humano. Todo ello mientras llevamos adelante nuestro trabajo e-Literario o, en casos como el m铆o, mientras dejamos de hacerlo. Habr谩 que dar nuestro respaldo, cauteloso pero decidido, a las filtraciones. No solamente hay que llamar a los empleados honestos de las grandes corporaciones tecnol贸gicas a revelar sus secretos desde dentro, sino darles nuestro apoyo como sociedad una vez que lo hayan hecho. Los estados, sin posibilidades ya de controlar a las grandes empresas tecnol贸gicas multinacionales, gracias a un neoliberalismo desbocado, no pueden garantizar la transparencia que necesitamos para ver lo que sucede dentro de las cajas negra. Tendremos que conquistarla por nosotros mismos.

5. La lucha

Pocos d铆as antes de escribir este art铆culo, se anunci贸 la salida al mercado del Raspberry Pi: un ordenador que cuesta 19 euros. No lleva carcasa ni pantalla, cuenta con 128 Mb de memoria RAM y un procesador ARM. El sistema operativo, una variante de Linux, se instala usando una tarjeta SD. Para armar y hacer funcionar el Raspberry Pi hay que entender las entra帽as del dispositivo y, como se dice coloquialmente, 芦cacharrear禄 con 茅l. Seg煤n la nota aparecida en el diario El Pa铆s, se trata de un proyecto cuya filosof铆a se adhiere al hardware y software libre, y cuya finalidad es la de acercar la computaci贸n a los estudantes. 芦Queremos ver que est谩 siendo utilizado por los ni帽os de todo el mundo para aprender a programar禄, declara Eben Upton, impulsor del proyecto. Dispositivos como el Raspberry Pi, o como la tableta Akash, desarrollada en la India y cuyo costo final es de 35 euros, generan una oleada de preguntas a la luz de lo expuesto aqu铆. 驴C贸mo es posible que esta tecnolog铆a sea tan barata? 驴Ser谩 a costa de los mineros congole帽os, que pasan d铆as enteros dentro de h煤medos t煤neles en condiciones infrahumanas, amenazados a punta de fusil? 驴A costa del suicido de empleados de compa帽铆as como Foxconn en China, llevados por su condici贸n de esclavos hasta ese extremo oscuro de la desesperaci贸n? 驴A costa de otras 芦externalidades禄 que a煤n no podemos vislumbrar? En el momento de escribir estas l铆neas no estaba claro. Y, si este ordenador resulta ser tan accesible gracias a alguna de estas condiciones nefastas, 驴c贸mo valoraremos el hecho de que los ni帽os de todo el mundo lo utilicen para aprender y, eventualmente, crear?

En las mismas fechas en que se public贸 la nota sobre el Raspberry Pi, tuve conocimiento del comunicado en el que el FBI detalla indicadores potenciales para detectar actividades terroristas en los cibercaf茅s. En dicho comunicado, la agencia alerta a los responsables de los establecimientos a estar atentos sobre comportamientos espec铆ficos por parte de los presuntos terroristas, tales como la descarga de manuales sobre c贸mo crear circuitos electr贸nicos, o el uso de m煤ltiples tel茅fonos m贸viles o m煤ltiples tarjetas SIM en un mismo tel茅fono. Una vez que se haya observado alguno de estos comportamientos, el responsable del cibercaf茅, convertido en agente policial (y no por voluntad propia) deber谩 recopilar informaci贸n sobre el individuo sospechoso, sin llamar la atenci贸n, y reportarlo al Joint Regional Intelligence Center. Aunque la aplicaci贸n de estas medidas de alerta se limita, te贸ricamente, al territorio de Estados Unidos, sabemos de sobra que los 芦intereses禄 de ese pa铆s, y sus esfuerzos por protegerlos, no conocen fronteras.

Los chicos que quieran aprender computaci贸n con un ordenador Raspberry Pi, que no es m谩s que una placa base con componentes esenciales, probablemente tendr谩n que obtener alg煤n manual de electr贸nica para hacerlo funcionar, o incluso para modificarlo. Y si lo descargan desde un cibercaf茅, se podr铆an convertir autom谩ticamente en sospechosos de terrorismo: el da帽o estar谩 hecho, aunque el FBI o sus representantes locales decidan absolverlos despu茅s de las investigaciones pertinentes. En Tanzania, los campesinos con los que trabajo poseen m谩s de un tel茅fono, o m谩s de una tarjeta SIM, con el prop贸sito de aprovechar las ofertas en tarifas de voz o SMS que les ofrecen las diferentes compa帽铆as de telefon铆a m贸vil. Por lo que he observado, esta es una pr谩ctica normal y muy extendida, no solamente en Tanzania sino en otros pa铆ses de 脕frica. 驴Tendr谩n que intercambiar la SIM entre sus tel茅fonos a escondidas, de ahora en adelante, por temor a ser fichados? Me parece importante tomar en serio estos delirios paranoicos del FBI y organizaciones similares: personas 芦normales禄, como usted o yo, ya han sido detenidas por su relaci贸n 芦no ortodoxa禄 con la tecnolog铆a[2]. Pero eso no significa que tengamos que rendirnos ante el miedo, esa planta trepadora que necesita de la oscuridad para crecer.

Estas son solamente algunas de las piezas que configuran el puzzle de la lucha por la transparencia, y ninguna de ellas nos es ajena. A mi parecer, el arte tecnol贸gico, la e-Literatura, pasan por romper la m谩quina, literal y metaf贸ricamente, para revelar as铆 el veneno que hay dentro. Nunca como hoy hab铆a sido tan urgente apropiarnos cr铆ticamente de las tecnolog铆as que utilizamos para crear.

Bibliograf铆a

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Delcl贸s, Tom脿s (2012, 9 feb.) 芦Llega el ordenador de 19 euros禄. El Pa铆s <http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2012/02/09/actualidad/1328775676_784104.html> (19-2-2012)

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Notas:    (↵ regresa al texto)

  1. Explotar tiene aqu铆 una particular connotaci贸n, relacionada con la inform谩tica y la seguridad. Del ingl茅s exploit, se refiere a alguna t茅cnica computacional que aprovecha un error o vulnerabilidad de un sistema para provocar en 茅l comportamientos no previstos, exponiendo as铆 alguna faceta no evidente de su naturaleza.
  2. V茅ase, por ejemplo, el caso de Star Simpson, arrestada en 2007 en el aeropuerto de Boston por llevar un circuito casero, declarado como 芦art铆stico禄 por la acusada, en su cuerpo: http://www.boston.com/news/globe/city_region/breaking_news/2007/09/mit_student_arr.html. (19-2-2012)

Caracteres. Estudios culturales y cr铆ticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca