Los comentarios de los usuarios en la prensa digital: una propuesta para su estudio desde el discurso mediado por ordenador y los estudios periodísticos

User comments of digital press: a proposal for study from computer-mediated discourse and journalism studies

Patricio Moya Mu√Īoz (Universitat Polit√®cnica de Val√®ncia)[*]

Artículo recibido: 09-03-2015 | Artículo aceptado: 12-05-2015

ABSTRACT: The development of newspapers on the Web 2.0 has transformed journalistic practice: readers have shifted from a passive to an active role. This transformation has two major implications: first, online newspapers receive a huge amount of information from users, which they previously could not access, and, secondly, the interactions that occur in this environment have specific characteristics that, until now, have not been fully investigated. The aim of our study is to present a proposal of a basic scheme for analysis of user comments in the digital press based upon techniques used in the analysis of computer-mediated discourse and journalism studies. From the area of computer-mediated discourse we propose the use of the following concepts: communication channels, filtration, communicative purpose and topic. Meanwhile, from journalistic studies, the use of the concepts of convergence and interactivity (understood as exclusivity and personalization) are suggested.
RESUMEN: El desarrollo de los diarios en la Web 2.0 ha transformado la práctica periodística: los lectores han pasado de tener un rol pasivo a uno activo. Esta transformación tiene dos grandes implicancias: por un lado, los diarios digitales cuentan con gran cantidad de información de los usuarios, a la que antes no podían acceder y, por otro, los discursos que se producen en este entorno presentan características particulares que hasta el momento no han sido del todo investigadas. El objetivo de nuestro estudio es presentar una propuesta de un marco básico para el análisis de comentarios en la prensa digital basándose en factores provenientes del discurso mediado por ordenador y de los estudios periodísticos. Del discurso mediado por ordenador se propone el empleo de los conceptos de canales de comunicación, filtración, propósito comunicativo y tópico. Por su parte, de los estudios periodísticos, se sugieren los conceptos de convergencia e interactividad (a través de las nociones de exclusividad y personalización).

KEYWORDS: digital media, comments, discourse-mediated communication, journalistic studies, interactivity
PALABRAS CLAVE: medios digitales, comentarios, discurso mediado por ordenador, estudios periodísticos, interactividad

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1. Introducción

Internet ha transformado los mecanismos de comunicaci√≥n entre las personas al proveer nuevos canales y modos de relaciones comunicativas: surgieron, en un comienzo, el correo electr√≥nico, las listas de discusi√≥n, los grupos de noticia, entre otros (Herring, 2008). Los resultados han sido evidentes desde ah√≠: un n√ļmero mayor de personas es capaz de comunicarse con otras por diferentes motivos y de diferentes maneras. Lo anterior ha supuesto una cantidad de relaciones e interacciones sociales que dan cuenta del comportamiento humano bajo determinados contextos, en este caso, contextos mediatizados por la tecnolog√≠a. Un cambio en este comportamiento lo constituye la participaci√≥n que han empezado a tener los lectores de la prensa digital: mientras en la antigua Web la participaci√≥n de los lectores era pr√°cticamente nula (considerado como un lector pasivo), en la Web 2.0 actual las posibilidades de interacci√≥n, en todo el proceso de producci√≥n de noticias, son mucho mayores (Hermida, 2011).¬† Los comentarios en la prensa digital se han convertido en una de las formas de interacci√≥n m√°s expandida y empleada por los peri√≥dicos en la Web 2.0 (Reich, 2011) para conocer las opiniones de sus lectores.¬† Estos nuevos espacios de comunicaci√≥n han creado un incipiente inter√©s por diferentes √°reas disciplinarias. El discurso mediado por ordenador (en adelante, DMO) y los estudios period√≠sticos son algunas de las √°reas m√°s importantes que se han aproximado al fen√≥meno. Sin embargo, se observa con preocupaci√≥n que estos dos campos disciplinarios no consideran de manera expl√≠cita los avances o aportaciones que han realizado uno u otro, aun cuando las interpretaciones de sus resultados se ver√≠an fuertemente favorecidas si optaran por un enfoque m√°s integrador y, por ende, interdisciplinario. De esta manera, nuestro objetivo es presentar una propuesta de un marco b√°sico para el an√°lisis de comentarios en la prensa digital bas√°ndose en factores provenientes del DMO y de los estudios period√≠sticos, en la medida en que tendr√≠an influencia en la misma producci√≥n y posterior comprensi√≥n de los comentarios.

2. Web 2.0 y DMO

A pesar de la cotidianeidad con la que se habla de Web 2.0, su definici√≥n a partir de rasgos particulares y propios es difusa. Para Cormode y Krishnamurthy (2008) es dif√≠cil determinar lo que es la Web 2.0; lo que s√≠ es posible es establecer una clara separaci√≥n entre un grupo de p√°ginas inherentemente 2.0 y la vieja Web. Estas separaciones ser√≠an observables desde tres aristas: tecnol√≥gicas (las tecnolog√≠as usadas permiten la interacci√≥n entre los usuarios); estructurales (en cuanto al prop√≥sito y dise√Īo del sitio); y, sociol√≥gicas (en tanto permiten una relaci√≥n con otros usuarios a los que potencialmente se les puede denominar amigos). Como sea, la diferencia esencial entre la Web 1.0 y la Web 2.0 es que mientras los creadores de contenido eran muy escasos en la Web 1.0 (la mayor parte de los usuarios desempe√Īaba un rol pasivo, de consumidores de contenido), en la Web 2.0 se han incrementado las alternativas para maximizar el potencial para la creaci√≥n de contenido por parte de los usuarios, en otras palabras, los usuarios ya no son meros consumidores de contenido generado por otros, sino que ahora tambi√©n son capaces de crearlo (Page, Barton, Unger y Zappavigna, 2014).

En los primeros tiempos de la Web 1.0, el contenido era profesionalmente producido para el consumo por parte de usuarios que no podían hacer mucho más que navegar y leer. La comunicación interpersonal era llevada a cabo sobre aplicaciones anteriores a la Web y que funcionaban de forma separada a ella, como los correos electrónicos y los canales de chat IRC. Durante la década del 2000 una nueva generación de sitios web integró aplicaciones para la comunicación interpersonal y herramientas para el manejo del contenido generado por el usuario. Los ambientes típicamente 2.0, como las redes sociales y los sitios para compartir contenido, ofrecen una infraestructura para ser apropiada y llenada por los usuarios que generan casi todo el contenido (Androutsopoulos, 2010).

En la actualidad, lo que domina en Internet son los ambientes de Web 2.0, es decir, sitios de redes sociales (como Facebook o Twitter) y sitios en donde se genera y comparte contenido creado por los usuarios. No obstante, los fenómenos digitales propios de la Web 2.0 no deben ser entendidos como algo completamente nuevo, sino que su examen debe ser muy detallado y tratados con cuidado (Androutsopoulos, 2011; Mancera y Pano, 2013), debido a la tentación de considerar todo discurso web como nuevo. Androutsopoulos (2010) afirma que más que pensar en la Web 2.0 como un fenómeno nuevo, es mejor evaluarlo conforme a sus aspectos innovadores en comparación con las etapas anteriores en la investigación del DMO.

Como se aprecia, se requieren sistemas de clasificación discursiva que permitan comparar los mecanismos comunicativos de las redes sociales con otros canales. El esquema más extendido y aceptado de clasificación del discurso mediado por ordenador (en adelante DMO) es el propuesto por Herring (2007). El esquema está guiado por la convicción de que el DMO es sujeto de dos tipos básicos de influencia: del medio (tecnológico) y de la situación (social).

2.1. ¬ŅQu√© dice el DMO de los comentarios?

Son escasas las investigaciones que se han preocupado por describir el car√°cter gen√©rico de los comentarios integrados en la prensa digital. Una de las caracterizaciones sobre el car√°cter de los comentarios a noticias digitales es el llevado a cabo por Bruce (2011), quien se√Īala que dos de las aproximaciones a la noci√≥n m√°s importantes dentro de los estudios discursivos (el enfoque sist√©mico funcional y el enfoque del ingl√©s para prop√≥sitos espec√≠ficos) presentan un conjunto de problemas que surgen cuando se pretende establecer la relaci√≥n entre el rol del conocimiento ling√ľ√≠stico en la identificaci√≥n de los g√©neros y la teor√≠a de la categorizaci√≥n en s√≠ (Bruce, 2011). El autor prefiere aproximarse al fen√≥meno desde el concepto de g√©nero desarrollado por √©l mismo. Por un lado, el g√©nero tendr√≠a un car√°cter social, que incluye conocimiento como el contexto, la epistemolog√≠a,¬† la posici√≥n del escritor y el esquema del contenido. Por otro, uno cognitivo, que involucra: ciertos tipos de objetivos ret√≥ricos ejemplificados en un peque√Īo n√ļmero de patrones textuales t√≠picos; relaci√≥n de las estructuras jer√°rquicas superiores; y el conocimiento procedimental. Bajo esta perspectiva, el autor analiza el g√©nero web denominado art√≠culo de noticias participativo como un todo, es decir, lo entiende como un g√©nero h√≠brido compuesto por un g√©nero establecido (art√≠culos de noticias) m√°s los comentarios a noticias, que pertenecen al √°rea de los discursos interactivos.

A pesar de esta definición inclusiva de las noticias digitales que incluye a los comentarios por parte de los usuarios, en general no existe consenso sobre su denominación. Lo anterior, reafirma la complejidad que existe al momento de asignar nombres y describir géneros en la Web. En concreto, se han encontrado dos aproximaciones diferentes sobre la naturaleza de fenómeno de los comentarios a noticias digitales.

Por un lado, un conjunto de investigaciones sit√ļan el fen√≥meno dentro de lo que se denominar√≠a como blog period√≠stico (Gonz√°lez y L√≥pez 2013; Arancibia y Montecinos, 2013; Gonz√°lez, 2014): se entiende a los blogs, en general, como facilitadores de la participaci√≥n ciudadana y a los blogs period√≠sticos, en particular, como un g√©nero compuesto, formado por un g√©nero period√≠stico protot√≠pico (noticia, reportaje o columna, entre otros) y un g√©nero period√≠stico emergente, en proceso de formaci√≥n, como lo es el comentario electr√≥nico (Arancibia y Montecinos, 2013; Gonz√°lez, 2014). Por otro, una segunda denominaci√≥n es la dada por P√©rez-Sabater, Pe√Īa-Mart√≠nez, Turney y Montero-Fleta (2008) y Montero-Fleta, Montesinos-L√≥pez, P√©rez-Sabater y Turney (2009) entre otros, quienes comprenden el fen√≥meno de los comentarios a noticias como parte de un foro que es integrado por los peri√≥dicos para que los usuarios puedan interactuar (Gouti, 2006).

3. Comentarios a noticias desde los estudios periodísticos: comunicación de masas e interpersonal

Tradicionalmente, los procesos de comunicaci√≥n de masas han sido conceptualizados como aquellas transmisiones de una sola v√≠a de mensaje (one-way), desde una √ļnica fuente, hacia una larga y relativamente indiferenciada y an√≥nima audiencia. En contrapartida, la comunicaci√≥n interpersonal se ha entendido a partir de un n√ļmero menor de participantes que intercambian mensajes dise√Īados directamente a otros usuarios que est√°n muy particularizados, en otras palabras, la comunicaci√≥n interpersonal ha sido considerada como un intercambio de mensajes no mediatizado, bidireccional entre dos o m√°s individuos, en el cual las estrategias comunicativas son moldeadas por las metas instrumentales y relacionales de los individuos involucrados y el conocimiento sobre las preferencias idiosincr√°ticas del otro (O‚ÄôSullivan, 2005). Sin embargo, el empleo de las nuevas tecnolog√≠as ha ayudado a reformular estas fronteras. Los mensajes publicados por los usuarios en las redes sociales presentar√≠an rasgos de ambos tipos de comunicaci√≥n, transform√°ndose en una especie de h√≠brido comunicativo. El intercambio de mensajes es inherentemente interpersonal y, al mismo tiempo, el que sea p√ļblico es raro y comparable con otras pocas formas de comunicaci√≥n, como por ejemplo, el grafiti (Walther et al., 2010). Tanto las caracter√≠sticas de cada entorno tecnol√≥gico como el tipo de relaciones sociales que se establecen en ellos, se asientan como pilares fundamentales para entender el nuevo entorno comunicativo. Cabe destacar que el √©nfasis en esta perspectiva ha mutado desde un enfoque sobre las caracter√≠sticas de cada medio particular como tecnolog√≠a discreta, a un entendimiento de los nuevos medios como un ambiente de posibilidades (Madianou y Miller, 2013).

3.1. Periodismo participativo

La participaci√≥n de la ciudadan√≠a se ha transformado en una de las caracter√≠sticas fundamentales del periodismo desde el comienzo del siglo XXI. Para Aparici y Acedo (2013), una comunicaci√≥n horizontal y no vertical es el fundamento principal para la construcci√≥n de una relaci√≥n colaborativa. Con el fin de conseguirla, los autores identifican cuatro conceptos que la subyacen y que se convierten en indispensables. En primer lugar, se√Īalan que la participaci√≥n no es un fin en s√≠ misma, sino que es m√°s bien un medio. La participaci√≥n es la que permite tomar parte e intervenir en la vida social y se manifiesta como herramienta al servicio de la ciudadan√≠a. En segundo lugar, distinguen entre participaci√≥n, en tanto propiedad proporcionada por la cultura, e interactividad, en tanto propiedad facilitada ‚Äďmas no proporcionada exclusivamente‚Äď por la tecnolog√≠a. Si bien ambos son t√©rminos que est√°n muy relacionados entre s√≠, ya que dependen de los propios usuarios para su existencia, es conveniente realizar la distinci√≥n a la luz de las confusiones terminol√≥gicas que se pudieran efectuar.

El concepto de interactividad ha sido considerado como central para la mayor parte de los estudios en los nuevos medios. Para Bucy (2004), la interactividad debe reservarse para describir los intercambios comunicativos rec√≠procos que involucren alguna forma de nuevos medios (media) o tecnolog√≠as de la comunicaci√≥n e informaci√≥n. De esta manera, no puede ser considerado como un sin√≥nimo de interacci√≥n social, conversaci√≥n persona a persona o cara a cara, sino que es un caso de interacci√≥n social mediada. Esta interacci√≥n social mediada tiene que comprenderse de dos maneras diferentes: por un lado, lo que ocurre en los chats o los foros de discusi√≥n, pero tambi√©n, por otro lado, puede tomar la forma de interacciones impersonales, es decir, con agentes no humanos, como juegos de ordenador, transacciones comerciales digitales, descarga de audio o v√≠deo, etc. (Bucy, 2004: 375). Las definiciones que sit√ļan a la interactividad como una parte de la tecnolog√≠a son limitantes, puesto que no consideran c√≥mo los diferentes medios pueden ser vividos por los diferentes grupos de usuarios. As√≠, definir la interactividad solo como aquellas acciones y reacciones que son f√≠sicamente observables no permite entender el concepto, ante todo, como un factor experiencial m√°s que tecnol√≥gico (Bucy, 2004: 376).

En tercer lugar, la convergencia implica cambios tecnol√≥gicos (los m√°s notorios y obvios) pero no tan solo estos, tambi√©n hay cambios comunicativos, culturales y sociales, puesto que los medios tecnol√≥gicos no son capaces de crear alg√ļn fen√≥meno de convergencia: es necesario que las personas se apropien de dicha tecnolog√≠a e interact√ļen socialmente a trav√©s de ella (Aparici y Acedo, 2013). Esto ha significado que la ciudadan√≠a en la actualidad posea el mayor poder de participaci√≥n cultural como no la ha tenido en ning√ļn otro momento de la historia. Por lo tanto, ya no es tan v√°lida la noci√≥n de que los usuarios son meros espectadores pasivos; del mismo modo, la distinci√≥n entre productores y consumidores est√° quedando obsoleta, ya que no se podr√≠a asegurar que ambos desempe√Īasen roles separados en la actualidad (Jenkins, 2008). As√≠, llegamos al cuarto y √ļltimo concepto: la audiencia, que ya no es meramente receptora (que se mantiene limitada a medios anal√≥gicos), sino que emergen individuos participativos e implicados con la informaci√≥n que circula en el ciberespacio.

El nuevo ambiente informativo que se ha desarrollado ha significado una reorganizaci√≥n de la producci√≥n y circulaci√≥n de noticias, dado que, por un lado, se ha experimentado un incremento en la cantidad de participantes que forman parte de la producci√≥n de noticias y, por otro, ha habido cambios en el flujo informativo (Casero-Ripoll√©s y Andr√©s Feenstra, 2012). De esta manera, ha surgido en los √ļltimos a√Īos el concepto de periodismo participativo (Hermida, 2011).

3.2. ¬ŅQu√© dicen los estudios period√≠sticos sobre los comentarios?

La participaci√≥n de los lectores en el periodismo tiene una larga historia: data al menos desde el siglo XVIII en Inglaterra, cuando los diarios com√ļnmente dejaban espacios en blanco al final de la tercera p√°gina para los comentarios de los lectores, de manera que ellos pudieran doblarla y enviarla como una carta ordinaria a familiares o amigos:

More than one London printer of newspapers regularly left space at the end of the third page of his paper for use by customers who might wish to add written communications when they sent the newspapers to friends or relatives in the country, the fourth page being left blank so that the paper might be folded and addressed like an ordinary letter. (Wiles, 1965: 8)

Hermida y Thurman (2008, cit. en Hermida, 2011) describieron los formatos de participaci√≥n de los usuarios de acuerdo a cinco etapas en el proceso de producci√≥n de noticias: acceso/observaci√≥n; selecci√≥n/filtrado; proceso/edici√≥n; distribuci√≥n; interpretaci√≥n. De acuerdo a nuestros intereses, resulta relevante la etapa de interpretaci√≥n, en otras palabras, aquella en la cual una historia que ha sido producida y publicada se abre al p√ļblico para que sea comentada y discutida. En cuanto a las maneras en que se manifiesta esta etapa, se√Īalan que si bien la opci√≥n m√°s simple radica en la elaboraci√≥n de encuestas, la integraci√≥n de una secci√≥n de comentarios es la alternativa m√°s empleada por los peri√≥dicos. Dicha preferencia por la integraci√≥n de comentarios responde a un cambio de paradigma por parte de los periodistas en tanto guardianes de la informaci√≥n ver√≠dica. Esta transici√≥n paradigm√°tica responder√≠a a tres razones fundamentales: se ha cambiado de una estrategia de exclusi√≥n de comentarios por defecto a una de inclusi√≥n por defecto; el criterio de evaluaci√≥n de comentarios ha cambiado desde uno positivo a uno negativo, es decir, los comentarios son descartados porque violan las reglas m√°s que son publicados porque valgan la pena; y, por √ļltimo, el criterio de evaluaci√≥n cambi√≥ desde uno period√≠stico (que sea percibido como interesante) a uno no period√≠stico, como lo es el deseo de construir tr√°fico de participaci√≥n ciudadana (Reich, 2011).

4. Propuesta de integración para el análisis de comentarios en la prensa digital

Conceptualizaciones como g√©nero h√≠brido, foro de discusi√≥n, blog de comentarios o l√≠nea de discusi√≥n dan cuenta de que el fen√≥meno se ha revisado desde diferentes perspectivas. No todos los comentarios tienen un mismo prop√≥sito, una misma audiencia, un mismo grado de accesibilidad, ni emplean los mismos canales de comunicaci√≥n. Es m√°s, algunos, incluso, pueden cambiar de t√≥pico, lo que transformar√≠a la orientaci√≥n tem√°tica de los comentarios posteriores. Si bien los comentarios originados en la Web 2.0, en tanto discursos producidos en la Red, favorecen ‚Äúuna proximidad comunicativa similar a la de la conversaci√≥n protot√≠pica cara a cara‚ÄĚ (Pano, 2014), no son una conversaci√≥n que se construya como un conjunto homog√©neo. En consecuencia, junto con analizarlos en su conjunto, es necesario, al mismo tiempo, revisar cuidadosamente cada comentario en raz√≥n de sus caracter√≠sticas propias a partir de los factores que lo influyen. Por lo tanto, la propuesta de an√°lisis de los comentarios en la prensa digital est√° basada en un conjunto de factores que deber√≠a ser considerado. Estos provienen de los dos √°mbitos de investigaci√≥n que se han revisado hasta ahora (DMO y estudios period√≠sticos) y que se observan en la Figura 1.

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Figura 1.: Propuesta de integración para el análisis de comentarios en la prensa digital

4.1. Factores del DMO

Los factores aquí considerados como primordiales han sido tomados del modelo propuesto por Herring (2007) para el análisis del DMO. En su división entre factores del medio (tecnológico) y de la situación (social), rescatamos dos de cada uno. Por un lado, del primer grupo, los canales de comunicación han de ser examinados alejándose de la concepción tradicional del usuario que solamente puede llevar a cabo sus comentarios como texto plano. Con la irrupción de la Web 2.0, las posibilidades escriturales han sobrepasado aquel anticuado texto para pasar a configurar un abanico mucho más amplio de opciones. La participación de los usuarios, muchas veces facilitada y potenciada por los sitios de redes sociales (como Facebook), permiten que los lectores comenten a través de audio, vídeo, hipervínculos, memes, etc. Existe una nueva generación de usuarios que optan por diferentes alternativas comunicativas en función de aquellas que les permitan una mayor transmisión de contenido significativo en diferentes formatos, en otras palabras, los lectores son conscientes de que, muchas veces, es más significativo comentar a través de un vídeo que por medio de algunas líneas de texto. De esta manera, la interpretación de un comentario puede estar determinada por la función que pudiera cumplir el empleo de otras formas de comunicación diferentes al texto plano.

Por otro lado, la filtraci√≥n de comentarios determina muchas veces los alcances de las intervenciones de los usuarios, en la medida en que estos deben someterse a ciertas reglas que aseguren el respeto entre ellos. En las primeras versiones de la Web 1.0, los mecanismos de filtrado en los foros tem√°ticos (y en las primeras ediciones de la prensa digital que inclu√≠an la posibilidad de comentar) estaban a cargo de un moderador o administrador quien decid√≠a si los comentarios podr√≠an ser publicados. No obstante, debido al auge del periodismo participativo y el rol activo que empez√≥ a adoptar la audiencia en el proceso de producci√≥n de noticias, el n√ļmero de comentarios de los lectores comenz√≥ a aumentar r√°pidamente, por lo que los moderadores no dieron abasto en esta labor. Una de las soluciones que se ha planteado al respecto es llevar a cabo una post-moderaci√≥n, es decir, el comentario se publica autom√°ticamente en la p√°gina web, luego un sistema de gesti√≥n de contenidos filtra los comentarios y los clasifica en tres grupos: publicados, eliminados y dudosos; solo estos √ļltimos son revisados por un moderador humano que determina si pueden publicarse o no (L√≥pez-Gonz√°lez y Guerrero-Sol√©, 2014). Ahora bien, esta moderaci√≥n cumple su funci√≥n cuando la propia p√°gina web del diario posee un sistema propio e integrado para comentar, pero no suceder√≠a lo mismo cuando el diario emplea alguna red social, como Facebook, para comentar. Por ejemplo, el diario digital chileno Emol, a pesar de pedirles a sus usuarios que mantengan el respeto entre ellos, ha publicado mensajes como el siguiente[1]:

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Figura2: Ejemplo de comentario sin moderación

En estos mensajes, se aprecia una postura descort√©s a trav√©s de un lenguaje ofensivo y vulgar hacia otros lectores que han comentado previamente, como en el primer caso, o el empleo de disfemismos (‚Äúno hable wuevadas‚ÄĚ) que no consideran la propia imagen del emisor. En este sentido, la no filtraci√≥n o no moderaci√≥n de los comentarios por parte de los administradores de los sitios web de los diarios digitales podr√≠a ocasionar interacciones comunicativas diferentes a aquellos sitios que s√≠ poseen sistemas de moderaci√≥n.

En cuanto a los factores situacionales, el propósito comunicativo también cumpliría un papel muy importante dentro del análisis de los comentarios. No todos los comentarios sobre una noticia tienen el mismo propósito: aunque la categoría que los engloba (es decir, el comentar) intente restringir las interpretaciones sobre la función de cada intervención, las finalidades comunicativas de los usuarios son muy divergentes. En esta línea, por ejemplo, Magdaleno y Gutiérrez-Rivas (2013) demostraron que los enunciados directivos encontrados en los comentarios a una noticia polémica de un diario digital cumplen funciones pragmáticas distintas a una simple petición (como la ironía o la admiración). Dicha diferencia estaría determinada por las peculiaridades del contexto virtual en que se llevan a cabo.

Por √ļltimo, el t√≥pico o tema determinar√≠a de diferentes maneras los rasgos que articulan las interacciones de los usuarios en la prensa digital. Las diferencias escriturales en funci√≥n del t√≥pico han sido objeto de numerosos estudios, por ejemplo, de la escritura acad√©mica. Sin embargo, aparte del discurso acad√©mico, que poseer√≠a normas internas determinadas por la comunidad discursiva disciplinaria, el lenguaje que se desarrolla en el DMO tambi√©n est√° influido por el tema, tal como se√Īalan Braun y Gillespie: ‚Äúthe civility of comments ranges widely, often depending on the topic and the source of the original content‚ÄĚ (2011: 390). Por ejemplo, de acuerdo a L√≥pez-Gonz√°lez y Guerrero-Sol√© (2014: 53) ‚Äúel contenido deportivo es un caso paradigm√°tico de la necesidad de una buena gesti√≥n, ya que la proporci√≥n de mensajes con lenguaje ofensivo e insultos es superior a la del resto de contenidos period√≠sticos‚ÄĚ. Diferencias que se dirigen en la misma direcci√≥n fueron descritas por Montero-Fleta et al. (2009), quienes observaron, por una parte, que el promedio de palabras en los comentarios a noticias de f√ļtbol es inferior a los comentarios a noticias de car√°cter pol√≠tico y que, por otra, los comentarios de las noticias sobre pol√≠tica parecen ser resultado de una argumentaci√≥n m√°s elaborada de ideas m√°s que una reacci√≥n inmediata frente a la noticia o frente al comentario de otro usuario.

4.2. Factores de los estudios periodísticos

El empleo por parte de los diarios digitales de las herramientas comunicativas que provee la Web 2.0 exige que se consideren las características propias del ejercicio periodístico en los nuevos medios tecnológicos para una correcta interpretación de los discursos que ahí se producen. En este sentido, tanto la convergencia de medios como la interactividad son dos conceptos fundamentales para entender de mejor manera el discurso que se produce en los comentarios a noticias.

Jenkins define la convergencia como ‚Äúthe flow of content across multiple media platforms, the cooperation between multiple media industries, and the migratory behavior of media audiences who will go almost anywhere in search of the kinds of entertainment experiences they want‚ÄĚ (2008: 2). Los lectores de la prensa digital en la actualidad tienen m√°s posibilidades que nunca en la historia de interactuar de manera directa con la agenda p√ļblica.

Ahora bien, esta interacción, tal como se indicó anteriormente para el factor de canales de comunicación, se puede dar de diferentes maneras, empleando diversos mecanismos comunicativos que le permitan al lector ser lo suficientemente informativo y significativo de acuerdo a los propósitos que busca. La novedad radica en que los usuarios pueden enriquecer el típico comentario de texto plano con otro tipo de contenido, como la incrustación de imágenes, tal como se puede observar en los siguientes dos comentarios realizados en una noticia de la versión digital del diario El País[2]:

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Figura 3: Ejemplo de comentario con convergencia

En este caso, el usuario emplea la imagen para demostrar su posici√≥n frente al tema: su elecci√≥n no es azarosa, sino que responde al deseo de ejemplificar de mejor manera su prop√≥sito comunicativo. Es importante insistir en que este conocimiento por parte del usuario no debe ser entendido como una posibilidad que entrega el medio tecnol√≥gico, es decir, las restricciones (o caracter√≠sticas) del medio tecnol√≥gico no moldean (en sentido estricto) la comunicaci√≥n, sino que es el mismo usuario el que, por un lado, escoge emplear aquellos mecanismos que otorga el medio y, por otro, conoce las v√≠as adecuadas para maximizar las oportunidades que facilita el peri√≥dico para transmitir su mensaje (Herring, 2008; Androutosopoulos, 2010). Por tanto, los comentarios deben ser analizados, tambi√©n, seg√ļn la convergencia de medios, ya que los diversos canales de comunicaci√≥n (texto, v√≠deo, im√°genes, hiperv√≠nculos, entre otros) coinciden en un discurso √ļnico elaborado por los usuarios para dar un sentido exclusivo a su mensaje, que no ser√≠a posible de realizar de otra manera.

La interactividad ha sido uno de los conceptos m√°s empleados para caracterizar la comunicaci√≥n por medio de la Web 2.0. Desde el DMO, Rafaeli (1988, cit. en Walther y Jang, 2012) afirma que el contenido generado por el usuario en la Web participativa que tiene forma de mensaje, en nuestro caso comentarios, presentar√≠a dos formas: la primera, reactiva, que considera aquellos mensajes que no est√°n conectados con otros mensajes y, la segunda, interactiva, que depende del contexto de otros mensajes para su interpretaci√≥n. Esta perspectiva no reconoce que todos los mensajes producidos por los usuarios sean interactivos, sino que solamente lo ser√°n si est√°n en relaci√≥n con otros comentarios de los dem√°s usuarios. Sin embargo, a nuestro juicio, la interactividad, tal como la precisan Bucy y Tao, debe entenderse ‚Äúas technological attributes of mediated environments that enable reciprocal communication or information exchange, which afford interaction between communication technology and users, or between users through technology‚ÄĚ (2007: 647). La interactividad, por ende, debe ser entendida como un intercambio comunicativo que facilite intercambios comunicativos por medio del uso de tecnolog√≠a.

En este punto, surge la pregunta sobre si todos los comentarios son igualmente interactivos, esto es, no presentan diferencias entre s√≠ dependiendo de la audiencia a la que est√°n dirigidos. A nuestro juicio, los comentarios presentan modos de interacci√≥n diversos seg√ļn la audiencia a la que est√©n destinados. O‚ÄôSullivan (2005), con el fin de superar la dicotom√≠a tradicional entre la comunicaci√≥n de masas e interpersonal (puesto que es una dicotom√≠a obsoleta por la influencia de las nuevas tecnolog√≠as en la comunicaci√≥n) propone un nuevo modelo, denominado Masspersonal Communication Model, en el cual las formas de comunicaci√≥n se distinguen en su variaci√≥n en dos dimensiones: exclusividad del acceso al mensaje y personalizaci√≥n del mensaje. Ambos tienen que ser entendidos como continuos, es decir, sin categor√≠as predeterminadas. La exclusividad se refiere al grado de acceso a un mensaje particular en cualquier momento. En un final del continuo, habr√° solo una persona. En el otro final, la audiencia m√°s amplia posible, para cualquiera y para todos. Por su parte, la personalizaci√≥n involucra el grado por el cual los receptores perciben que un mensaje refleja su distintividad como individuos diferenciados por sus intereses, historia o relaciones. En un final del continuo est√° la m√°xima personalizaci√≥n posible, lo m√°s personalizado para el receptor. Ambas dimensiones permiten crear un continuo basado en la gradaci√≥n de la presencia de cada uno de estos conceptos. De esta manera, O‚ÄôSullivan (2005) entrega un marco de acci√≥n que permite situar en un mismo plano a los diferentes actores del proceso comunicativo mediado por la prensa digital.

A partir de estos dos conceptos (personalización y exclusividad), se pueden distinguir, al menos 4 tipos de comentarios:

a)¬†¬†¬† Sin destinatario fijo: es el tipo m√°s com√ļn, est√° dirigido para todos y para cualquier al mismo tiempo.¬† En la Figura 4, se ejemplifica en qu√© lugar de ambos continuos se encuentra este tipo de comentarios[3].

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Figura 4: Esquema de comentarios sin destinatario fijo

Por un lado, tiene una menor exclusividad (muy p√ļblico) y una menor personalizaci√≥n, puesto que no est√° dirigido a nadie en concreto. De acuerdo a la tipolog√≠a de Rafaeli (1988, cit. en Walther y Jang, 2012) corresponde a un mensaje reactivo. El siguiente es un ejemplo de este tipo de comentarios[4].

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Figura 5: Ejemplo de comentario sin destinatario fijo

b)    Hacia otro usuario: este tipo de comentarios tiene un destinatario determinado, que es otro usuario que ya ha comentado con anterioridad. En la Figura 6, se ejemplifica en qué lugar de ambos continuos se encuentra.

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Figura 6: Esquema de comentarios hacia otro usuario

Por una parte, tiene una mayor personalizaci√≥n que a), puesto que est√° dirigido espec√≠ficamente a alguien y, por otra, tiene una mayor exclusividad que a), pero sin dejar de ser p√ļblico, puesto que cualquier persona puede acceder a la lectura de ese comentario. En este sentido, no logra estar en el extremo del eje de la exclusividad, dado que, por ejemplo, no es un correo electr√≥nico que no permite que nadie m√°s a excepci√≥n del destinatario pueda leerlo. De acuerdo a la tipolog√≠a de Rafaeli (1988, cit. en Walther y Jang, 2012) es el √ļnico comentario que se podr√≠a denominar interactivo. El siguiente es un ejemplo de este tipo de comentarios[5].

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Figura 7: Ejemplo de comentario en respuesta a otro usuario

c)¬†¬†¬†¬† Hacia un referente: en ocasiones, los usuarios le comentan directamente a un personaje p√ļblico que puede ser parte del hecho noticioso que gener√≥ el comentario; es un referente conocido por el resto de los usuarios, pero no forma parte de los mismos. En la Figura 8, se ejemplifica en qu√© lugar de ambos continuos se encuentra.

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Figura 8: Esquema de comentarios hacia un referente

Por un lado, tiene una personalizaci√≥n menor que b) pero mayor que a), puesto que va dirigido a un alguien, aunque est√© fuera del contexto inmediato de comunicaci√≥n. Por otro, presenta una exclusividad menor que b) pero mayor que a), puesto que si bien tiene un destinatario, sigue teniendo un cierto car√°cter p√ļblico (adem√°s, el potencial receptor es un personaje p√ļblico). El siguiente es un ejemplo de este tipo de comentarios, en donde el lector emplaza directamente al Secretario General del PSOE espa√Īol[6].

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Figura 9: Ejemplo de comentario hacia un referente

d)    Hacia el resto de los usuarios: muchas veces los mensajes que están dirigidos al resto de los usuarios que han comentado o que han leído la noticia, a los que se les alude, directamente, a través del uso de la segunda personal plural. En la Figura 10, se ejemplifica en qué lugar de ambos continuos se encuentra.

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Figura 10: Esquema de comentarios hacia el resto de los usuarios

Este tipo de comentarios presenta un grado de personalización mayor que a) pero menor que b) y c), puesto que los destinatarios serían usuarios parte de la construcción discursiva y ninguno estará individualizado. Por otro lado, presenta un grado de exclusividad mayor que a) y c), pero menor que b). El siguiente es un ejemplo de este tipo de comentarios[7].

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Figura 11: Ejemplo de comentario hacia el resto de los usuarios

Es importante destacar que ninguno de los comentarios tendr√°, en ning√ļn caso, un car√°cter privado, puede estar m√°s o menos cerca del final del continuo, pero el hecho de que est√© publicado en la Web y pueda acceder cualquier persona o, en su defecto si es una Web que requiere autentificaci√≥n para hacer uso de los servicios, cualquier miembro de una comunidad de lectores, lo hace ser, de alguna manera, p√ļblico. Por √ļltimo, cabe se√Īalar que estos, de seguro, son solo algunos de los tipos de comentarios y, probablemente, se pueden identificar m√°s aun de acuerdo a los conceptos se√Īalados. En cualquier caso, la diversidad de comentarios, en cuanto a sus potenciales destinatarios, demuestra la necesidad de establecer criterios para su identificaci√≥n, ya que, por ejemplo, el empleo de ciertas estrategias ling√ľ√≠sticas puede estar determinado por el destinatario al que est√°n orientadas, m√°s que por el simple hecho de ser comentarios.

5. Conclusiones

La presente investigación entrega un marco básico para el estudio de los comentarios en la prensa digital. Su empleo podría ayudar en la descripción minuciosa y detallada de las características que determinan la naturaleza de los comentarios. Los factores, presentados aquí como esenciales al momento de llevar a cabo cualquier análisis sobre los comentarios a noticias en la prensa digital, permitirían explicar de manera más efectiva los diferentes mecanismos que influirían en el proceso de producción y comprensión de los comentarios.

Además, los comentarios en la prensa digital corresponden a un tipo de discurso y, como tal, en su análisis debe primar el DMO. Sin embargo, al mismo tiempo, los comentarios se originan en la prensa, lo que demuestra cierta tendencia por parte de los usuarios por participar, de alguna manera, en la agenda noticiosa de su interés. Por esto, además, los factores que provienen de los análisis de la práctica periodística deben ser igualmente considerados en la investigación. En otras palabras, dadas las características tecnológicas del fenómeno, debe prevalecer una perspectiva interdisciplinaria que sea capaz de aunar y relacionar conceptos de diferentes áreas académicas, con el fin de obtener más y mejores resultados.

La prensa ha aceptado la participaci√≥n de los usuarios bajo determinadas circunstancias y condiciones que, en uno u otro grado, moldean la construcci√≥n discursiva. Los factores que incidir√≠an en el an√°lisis de comentarios aqu√≠ presentados se plantean como fundamentales, pero, en ning√ļn caso, exclusivos. Creemos que forman un punto de partida que permite estudiar los comentarios de una manera hol√≠stica, seg√ļn su naturaleza discursiva y de producci√≥n, pero que no est√°n restringidos a los presentados.

Por √ļltimo, los trabajos que estudian los comentarios a noticias digitales son muy escasos en lengua espa√Īola y los que se han preocupado, en general, por investigar alg√ļn fen√≥meno discursivo en espec√≠fico (desde el DMO) o el impacto en la recepci√≥n de las noticias (desde los estudios period√≠sticos), no se han dedicado a cuestionarse sobre su naturaleza y los factores que pudieran estar influyendo. En este sentido, el presente trabajo pretende ayudar a complementar esta √°rea de investigaci√≥n.

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Caracteres vol.4 n1

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Notas:    (↵ regresa al texto)

  1. Este artículo ha sido financiado por el sistema Becas-Chile del Programa de Formación de Capital Humano Avanzado de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT).
  2. Extra√≠do desde <http://www.emol.com/noticias/nacional/2014/11/25/691606/padres-de-joven-atropellada-insistiran-en-aumentar-montos-de-la-demanda-contra-johnny-herrera.html>, √ļltima visita 30 de noviembre de 2014. En todos los ejemplos, se ha optado por eliminar cualquier referencia que pueda identificar a los usuarios de los comentarios.
  3. Extra√≠dos desde http://cultura.elpais.com/cultura/2014/11/28/actualidad/1417207451_141499.html, √ļltima visita 30 de noviembre de 2014.
  4. Las figuras 2, 3, 4 y 5 están inspiradas en el esquema propuesto por O’Sullivan (2005).
  5. Extra√≠do desde http://politica.elpais.com/politica/2014/12/01/actualidad/1417424709_043101.html, √ļltima visita 01 de diciembre de 2014.
  6. Extra√≠do desde http://politica.elpais.com/politica/2014/12/01/actualidad/1417424709_043101.html, √ļltima visita 01 de diciembre de 2014.
  7. Extra√≠do desde http://politica.elpais.com/politica/2014/12/01/actualidad/1417424709_043101.html, √ļltima visita 01 de diciembre de 2014.
  8. Extra√≠do desde http://politica.elpais.com/politica/2014/11/30/actualidad/1417369317_981775.html, √ļltima visita 01 de diciembre de 2014.

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