Editorial

En los √ļltimos a√Īos hemos visto una serie de ataques contra la neutralidad de la red y cada uno de ellos produce mayor preocupaci√≥n que el anterior. La neutralidad de la red es la idea fundamental de que internet es un espacio abierto: no importa con qu√© compa√Ī√≠a accedemos a la red, pues todas las webs, servicios y contenidos est√°n igualmente disponibles. Algo que no sucede con otros modelos de negocio de medios, como la televisi√≥n.

El inter√©s pol√≠tico de responder a las presiones empresariales para restringir la apertura y conceder a las compa√Ī√≠as de comunicaciones la libertad de restringir la prioridad en el tr√°fico a determinadas compa√Ī√≠as, censurar libremente lo que no les guste y establecer puertas que impidan a los usuarios el acceso a determinadas partes de la web, es un atentado directo contra la idea fundamental del derecho a la informaci√≥n y la distribuci√≥n del conocimiento.

Sin embargo, y como tantas veces antes, los pol√≠ticos en varios pa√≠ses se escudan con la ignorancia y argumentos falaces para defender las restricciones y la censura. Una de estas mentiras es la idea de que eliminar la neutralidad de la red favorecer√° la competencia, cuando precisamente lo que ha hecho posible todas las startups que tanta innovaci√≥n han generado, con todo el beneficio para la econom√≠a que ello supone, ha sido porque en la red no se han podido capar sus opciones: la peque√Īa empresa de una persona tiene las mismas oportunidades en cuanto a ancho de banda y alcance que la mayor corporaci√≥n del mundo. Ahora, por la presi√≥n de las grandes empresas de comunicaciones, los pol√≠ticos intentan convencernos de que esto no ha sucedido.

El ataque a la neutralidad de la red es un problema para todos nosotros: cuando el sistema se vea comprometido por primera vez, es evidente que se intentarán aplicar políticas similares en el resto de países y las bases fundamentales que nos han llevado a un sistema abierto, en el que todos somos nodos de emisión y recepción de información, iniciará el proceso para convertirse en un sistema estamental, cerrado y disfuncional salvo para quienes puedan empezar a pagar los extras. Siempre y cuando las empresas que tengan el control absoluto sobre qué podremos leer, ver, etc., se lo permitan.

Un paso atr√°s de estas caracter√≠sticas puede ser catastr√≥fico, por tanto, a nivel humano y tambi√©n empresarial, el √ļnico factor que parece importar en tantas ocasiones. Pero el mundo del lobby y los pol√≠ticos que realmente no comprenden el mundo contempor√°neo lo puede hacer posible en pocos d√≠as.

Esperamos que, al menos durante un tiempo m√°s, se imponga la voz del p√ļblico, los expertos y los pensadores y que estos planes no sigan avanzando para el beneficio de toda la sociedad y evitar la creaci√≥n de guetos digitales, de censuras dictadas por empresas y la fronterizaci√≥n y encajonamiento de internet trayendo a nuestro mundo los muros que sufren en zonas del mundo no hay acceso libre a la informaci√≥n, como Corea del Norte o China.

Este n√ļmero de Caracteres. Estudios culturales y cr√≠ticos de la esfera digital

Por primera vez en la historia de la revista publicamos dos dossieres: la continuaci√≥n del que iniciamos en el n√ļmero anterior y uno nuevo, vinculado con el proyecto E-LENGUA. Creemos que la inclusi√≥n de estas publicaciones nos ayuda a conocer mejor el estado de la investigaci√≥n ling√ľ√≠stica, en m√ļltiples niveles, y su vinculaci√≥n con los mundos de lo digital y lo tecnol√≥gico. Tanto como herramienta para la investigaci√≥n como parte fundamental de la producci√≥n cient√≠fica en estas √°reas de conocimiento.

Hemos considerado importante, sin embargo, que ambos conjuntos de art√≠culos pudieran estar unidos por su inter√©s en los estudios de ling√ľ√≠stica para que, dentro de la inclusi√≥n de ambas series de textos, hubiera, pese a todo, una l√≠nea com√ļn.

De este modo, obtenemos nuevas muestras del creciente interés por la revista en el ámbito internacional y esperamos que estos textos, fruto de la colaboración con instituciones europeas, nos ayuden a entender mejor las líneas de trabajo que se están llevando a cabo en la actualidad.

Nuestros objetivos con la revista pasan por seguir potenciando este tipo de dossieres y monográficos que nos permitan abordar cuestiones de especial relevancia, o que por su nivel de especialización son merecedoras de una atención especial, o bien aquellas pueden beneficiarse de la visibilidad para la comunidad de investigadores que puede reportar la organización de este tipo de publicaciones.

Aunque siempre hemos defendido la visión más positiva de la publicación miscelánea de artículos, pues eso permite ampliar el campo de conocimiento y no condicionar la publicación a temas concretos, el feedback positivo en cuanto a alcance y difusión de las investigaciones organizadas en torno a unidades monográficas nos hace valorar positivamente las ventajas que reporta en ese sentido para los investigadores participantes y sus publicaciones.

En el futuro, esperamos ofrece una combinación de ambas vertientes que nos permita aprovechar las ventajas de ambas opciones para que todo tipo de investigadores, en todos los frentes de las Humanidades Digitales, encuentren en esta revista una publicación que se adapte a sus necesidades.

Los editores de Caracteres.

Caracteres vol.6 n2

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Caracteres. Estudios culturales y críticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca