Blog y ciberidentidad. El caso de Séptima madrugada (2007)

Blog and cyberidentity. The case of Séptima Madrugada (2007)

Wladimir Chávez Vaca (Høgskolen i Østfold)

Artículo recibido: 16-03-2013 | Artículo aceptado: 16-04-2013

ABSTRACT: Séptima Madrugada [Seventh Sunrise], a book written by Claudia Donoso Ulloa, was the first text in Peru which took the leap from cyberspace to the traditional book. The work was printed by publication house Estruendomudo. Despite it being a blog, Ulloa Donoso has insisted that the “main character” represented cannot be identified with herself and that the two personalities have notable differences. At the same time, Ulloa Donoso has also dismissed criticism that her work is an example of “chick lit”. The present study evaluates both statements from two theoretical frameworks: Vivian Gornick proposals in “Truth in personal narrative” (2008) and “Women Writers and the Restive Text” (1999) by Barbara Page.
RESUMEN: Séptima Madrugada, de la escritora Claudia Ulloa Donoso, fue el primer texto en Perú en dar el salto del ciberespacio al libro tradicional y terminó editándose bajo el sello de Estruendomudo. Sin embargo, a pesar de tratarse de un blog, su autora ha insistido en que el “yo” representado no puede identificarse con ella y que ambas personalidades conservan apreciables diferencias. Asimismo ha descartado las críticas que han señalado su obra como ejemplo de “chick-lit”. El presente estudio analiza ambas aseveraciones a partir de las propuestas de Vivian Gornick en “Truth in personal narrative” (2008) y de Barbara Page en “Women Writers and the Restive Text” (1999).

KEYWORDS: blog, personal narrative, memoirs, Peruvian literature, feminism
PALABRAS CLAVE: blog, narrativa personal, memoria, literatura peruana, feminismo

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1. Introducción

 

Vivian Gornick, profesora y escritora estadounidense interesada en las reflexiones sobre la frontera literaria entre ficción y realidad, recuerda una anécdota ocurrida durante una charla suya en Texas, a propósito de la publicación de sus memorias Fierce Attachments (1987)[1]. Cierta participante había tomado la palabra para felicitar a Gornick por su madre y preguntarle si sería posible, alguna vez, pasear con la señora por Nueva York. La escritora le respondió que no, porque la mujer con la cual ella quería salir estaba hecha de papel, tenía su realidad en la tinta y la ficción, mientras que su verdadera madre no siempre era tan simpática como aparecía en el libro (2008: 7). Tobias Wolff, otro gran escritor de memorias, afirma en el agradecimiento de This boy’s life (1989) que su manuscrito pasó previamente por las manos de su madre y que, para su sorpresa, ella no recordaba de la misma manera los acontecimientos narrados. Ambas historias nos enfrentan con las dificultades que los textos de corte biográfico plantean, junto a la probable obligación de encontrar un equilibrio entre la narración literaria y la fidelidad a los hechos.

La escritora peruana Claudia Ulloa Donoso publicó Séptima Madrugada bajo el sello Estruendomudo en 2007. Previamente se había dado a conocer con la colección de relatos El pez que aprendió a caminar (2006) y con narraciones breves que encontraron cabida en la revista limeña Caretas. Textos suyos han aparecido tanto en la Antología de la Novísima Narrativa Breve Hispanoamericana (2006), a cargo de la Unión Latina, como en Les bonnes nouvelles de l’Amérique Latine (2010), de Ediciones Gallimard. Su primera y única obra de largo aliento hasta la fecha, Séptima Madrugada, es la versión en papel de su blog -ahora desaparecido- que vio la luz en el portal de Blogger.com.

Con su publicación en Estruendomudo, Séptima Madrugada se convirtió en el primer texto peruano en dar el salto desde la ciberbitácora hasta el papel. Su carácter pionero se resalta con la aseveración de Edmundo Paz Soldán respecto al vínculo entre el mundo de las letras y sus potenciales canales de difusión: “In Latin American literature there has always been a tradition of strong relationships with new technologies and the mass media” (2007: 258). Séptima Madrugada trata sobre una limeña joven que se ha mudado a algún lugar del Círculo Polar; contada en primera persona, la narradora enfatiza en sus vivencias las reflexiones sobre su situación actual, sus problemas de salud, los recuerdos de su infancia y la descripción de la realidad que ahora la rodea. Aunque la recepción del experimento  de Ulloa Donoso fue, en general, positiva, cabe rescatar dos afirmaciones del literato y editor José Miguel Herbozo: por la forma en que esta autobiografía está tratada, nos encontramos frente a un ejemplo de “chick-lit” (2007: web).

Claudia Ulloa Donoso, por su parte, ha tomado distancia de ambas aseveraciones: no se trata exactamente de una autobiografía, tampoco debería encajarse su literatura en la tipología de “chick-lit”[2]. Dado que su reacción reabre el viejo debate sobre la diferencia entre ficción y realidad en géneros híbridos como las memorias, la novela histórica, la epistolar o el periodismo literario[3], encararemos el problema a partir de las reflexiones de Vivian Gornick desarrolladas en “Truth in Personal Narrative” (2008) y complementadas con las descripciones sobre feminismo ciberliterario de Barbara Page contenidas en “Women Writers and the Restive Text” (1999).

2. Del blog al papel: feminismo y (de)construcción de una identidad.

Séptima Madrugada tiene la estructura de un ciberdiario, con fechas incluidas y, en ocasiones, también la transcripción de comentarios dejados por los lectores del blog de Ulloa Donoso. Dicho blog, origen de la obra, no podría sin embargo definirse como un “hipertexto” solo por encontrarse en el internet, de acuerdo al concepto manejado por Johan Svedjedal:  la mera inclusión de links no requiere de una participación especialmente activa del lector, pues se trata de una actividad mecánica (2000: 62). Aunque los textos del blog apenas han sido editados en la versión libro, no se trata tampoco de una presentación cronológica[4]: las entradas se han organizado buscando una agrupación temática del material, lo cual nos lleva a dos conclusiones. La primera es que, a pesar de la propuesta lúdica con el tiempo, el argumento no deja de leerse de manera lineal, por lo que tratamos con una “monosequential reading” (Svedjedal, 2000: 63)[5]. La segunda consecuencia es que dicho intento por encontrar un eje impositivo, un orden en la historia, se identifica con uno de los tres pasos que, según Gornick, debe desarrollar una narrativa personal: la obligación de dar forma a los textos (2008: 8).

Los otros dos puntos exigidos por Gornick son el narrador y el uso de la experiencia (2008: 9). En el primer caso, Gornick prefiere el narrador en primera persona, lo cual en sí mismo no es ningún aporte para el género. Sin embargo, de este proceso descrito por Gornick como “pull from one’s ordinary, everyday self the coherent narrator (or persona) best able to tell the story” (2008: 9), se derivan reflexiones enriquecedoras. En el caso de Séptima Madrugada, la teoría cobra forma de una manera peculiar. El nombre del personaje principal en el texto impreso es Madrugada, mientras que en la versión blog, aunque formalmente anónima, la narradora fue identificada fácilmente como Ulloa Donoso por el resto de ciberescritores limeños. La verdad es que ninguna nota paratextual vincula al blog de Claudia Ulloa con Madrugada en la publicación del 2007. La sucinta explicación de la cubierta, aunque mencione que Ulloa “mantiene un blog y a un puerco espín que sale de hibernación cada verano”, no se permite señalar ni la dirección del blog ni especificar que justamente ésa es la obra que el lector sostiene entre sus manos.

Sin embargo, Madrugada y Ulloa Donoso comparten características básicas: el sufrimiento ante la tiranía del insomnio, la escritura de poemas, su vida diaria en Bodø (una ciudad del Círculo Polar Ártico), las anécdotas sobre la madre que reside en Lima o la historia del primer encuentro con el padre en Guayaquil. La segunda parte de su libro se titula “La ruta del reencuentro: Lima (y el resto del mundo)” y plantea cuestiones de identidad en relación con locaciones geográficas. Ulloa Donoso no oculta la veracidad de estos pequeños relatos en el marco de su trabajo de largo aliento. Sin embargo, persiste en tomar distancia con el personaje de papel: Ulloa Donoso se considera menos dramática, menos astuta, más vieja y no tan “cool” como Madrugada, a quien la ve excesivamente soñadora y enamoradiza, mucho más que el carácter de la autora. Tras elegir un color, Ulloa Donoso se considera a sí misma “celeste” (pues “está en las nubes”), mientras que Madrugada es “rosa”; por eso, la autora limeña incluso justifica el color de la portada del libro. Su insistencia en diferenciarse de Madrugada encuentra apoyo en los otros dos puntos señalados por Gornick: el recurrir a la experiencia y el deber del autor en generar una narración literaria con el material disponible (2008: 9).

Para clarificar su postura, en ocasiones difícil de desentrañar, Gornick ofrece un ejemplo. En sus memorias Fierce Attachments, asegura haber tomado dos hechos que le ocurrieron en la vida real, pero en el relato los ha fusionado como si hubieran tenido lugar en un solo día. El objetivo: inyectar mayor fluidez a la narración. Al mismo tiempo, Gornick considera que no ha mentido en modo alguno, que ha respetado la experiencia elegida pues ese material ha sido “compuesto”, no “inventado”. Gornick valora como indebido crear la experiencia en una narración de corte personal, pero al mismo tiempo se vuelve flexible cuando se trata de armar el marco en el que se desarrollan las acciones. En el caso de Ulloa Donoso, descubrimos que innumerables elementos han sido compuestos.

Séptima Madrugada incluye material que puede ser evaluado tanto desde la subjetividad de un yo-autor como desde una perspectiva más amplia de creación y, en ambos casos, como ejemplos de veracidad literaria. Las pruebas de que se trataría de una narración personal abundan, y no solo desde la textualidad, con ese tono propio de quien comparte experiencias y secretos, reflexiones sobre la vida diaria e incluso poemas intimistas; el libro incluye fotografías de la localidad donde vive Madrugada, el lugar donde come pizza, el cartel de alguna ciudad visitada (Guayaquil), la maleta de viajes y su contenido, etc. Además, destacan dos elementos paratextuales: la captura de pantalla[6] de un documento de Word, con una narración escrita en el estilo de la autora (2007: 152), cuya inclusión Ulloa Donoso justificaría diciendo que “siempre ha escrito primero en Word para luego publicar el texto en el blog”, y que pretendía dejar constancia de ello en el libro.

El segundo elemento paratextual es la fotografía del diario en papel de Ulloa Donoso, abierto a doble página el 17 de marzo del 2006 y cuya letra manuscrita puede ser fácilmente descifrada por el lector (2007: 111). Como subtítulo de la imagen aparece la declaración “Mi diario de verdad”[7]. Al ser cuestionada, Ulloa Donoso ha defendido la postura de que su diario es distinto al blog, que transcribe otras impresiones e incluso varía su estilo. Con este ejemplo, la escritora da la razón a Gornick: un creador de narrativa personal es distinto al autor de un diario. Gornick ha exigido explícitamente alejarse de posturas que, en principio, parecerían cercanas: solamente utiliza “memories” y “personal narrative” como sinónimos (2008: 8); con las demás nociones marca claramente diferencia, por ejemplo con la escritura de noticias y su hermano híbrido el periodismo literario; incluso considera que géneros como “biography” o “diary entries” son radicalmente distintos a “memories” (2008: 9). Si bien la explicación de esta distancia semántica no es muy clara, Gornick insiste en que la narrativa personal es literatura. En Séptima Madrugada, las peripecias contadas por Ulloa Donoso encajan justamente como una narrativa personal. Su diario de papel, en cambio, si llegara a publicarse, dejaría de ser literatura para entrar en una categoría completamente testimonial.

Figura 1: La imagen del diario en papel de Ulloa Donoso se incluye en Séptima Madrugada.

Para complicar la identificación del “yo-narrativo”, entre los elementos paratextuales restantes se encuentran dibujos pintados por Ulloa Donoso y que han sido trasvasados a su alter ego (Madrugada) como si fueran creaciones de esta última. Dichos trazos preceden a textos, y uno incluso fue la propia portada del libro (la imagen llamada “La duda”, que en la obra se complementa con unos versos en estilo libre). Ulloa Donoso aclara que, aunque en la obra impresa aparezca normalmente un dibujo o una fotografía antecediendo al texto correspondiente, la realidad es que su proceso creativo le exige primero escribir antes de buscar un apoyo gráfico para las palabras. La confesión solo demuestra, una vez más, su deseo de organizar el material disponible, un material que bien puede encajar en la tendencia apuntada por Barbara Page de escribir en contra de las reglas de la llamada narrativa realista tradicional (1999: 111).

Figura 2: “La duda” es portada del libro e ilustración interior.

Los límites entre “componer” e “inventar”, sin embargo, no han sido del todo explicados por Gornick, y un segundo ejemplo suyo bien puede ponerse bajo escrutinio. Gornick menciona la “memoir” (2008: 8) de Edmund Gosse: Father and Son (1907). El texto incluye diálogos completamente inventados y Gornick defiende esta estrategia comunicativa; para ella, lo vital, en este caso era demostrar la relación padre-hijo, el resto venía a ser accesorio. Sin embargo, la obra tendía a volverse memorable para los receptores justamente por los diálogos. Si lo medular de la obra venían a ser las réplicas y estas resultaban ficcionalizadas, ¿puede tratarse de un “memoir”? La misma inquietud en el caso de Séptima Madrugada se traslada al subcapítulo del 27 de abril del 2005. Las frecuentes visitas al doctor -una realidad para la autora empírica-, son distorsionadas con la personalidad de Madrugada. En el día en mención, el personaje de papel tuvo que llenar cuestionarios y tomar pruebas antes de recibir el diagnóstico: era una persona tipo B: “Me sonó como ser de segunda división”, dice Madrugada, “me sentó mal”. En realidad, el diagnóstico a Ulloa Donoso como persona tipo B también le sentó mal, pero no lo obtuvo del doctor, sino tras la lectura del cuestionario de una revista. Si el lector tendiera a identificar irrestrictamente al personaje con la autora de carne y hueso, consciente de que las visitas al médico son una realidad en la vida de Ulloa Donoso, la suposición terminaría por crear una imagen errónea de la situación; incluso, si continuara leyendo el mismo pasaje, el lector sentiría rabia o frustración por la insistencia del galeno en cambiarle la personalidad a Madrugada. Si existe la posibilidad real de que el público receptor se sienta engañado, ¿hasta qué punto los escritores no abusa de esa confianza en la mezcla de la ficción con la realidad? La pregunta sobre el límite para la ficcionalización de narrativas personales sigue latente, y, aunque la propuesta de Gornick apunta a elaborar un marco razonable de aproximación, requiere aún de ciertas redefiniciones.

La segunda afirmación de José Miguel Herbozo sobre Séptima Madrugada, que también causó el rechazo de Ulloa Donoso, cataloga a la obra como literatura chick-lit. Aunque puede explicarse a través de Gornick, encuentra sobre todo respuesta en las reflexiones de Barbara Page. Herbozo define chick-lit como una “literatura femenina de corte autobiográfico, donde la identidad literaria y la de los protagonistas se confunden peligrosamente en una pretendida búsqueda de celebridad” (2007: web). Es muy poco clara la inclusión del concepto de “celebridad” y el resto de su opinión no devela muchas pistas al respecto. Quedan dos interpretaciones: se refiere a la fama literaria buscada por la autora o a la necesidad del yo-personaje de trascender más allá de lo anecdótico. Su entendimiento del texto en el primero caso –a partir del reconocimiento público–, sería más que discutible: el libro no está armado con esos ingredientes previsibles, aunque más que necesarios, que suelen caracterizar a algunos de los best-sellers contemporáneos. En el segundo caso, si se hubiese referido al intento de la narrativa personal por trascender y escapar del relato superficial de experiencias, dicho esfuerzo ya estaría plasmado en la postura de “dar forma al material” (2008: 9), postura abrazada por Gornick y configurada por Ulloa Donoso en su obra.

De cualquier manera, Herbozo acepta la identificación narrador-autor, apuesta que comparte con la autora de Fierce Attachments, y su juicio sobre la literatura chick-lit, aunque oscuro en su explicación, parece enmarcarse en un contexto negativo: “Aunque creo que ella puede sola, sacarla [a Ulloa Donoso] de la chick-lit es tan necesario como introducir nuevas narradoras en la reducida lista de nombres que se proclama representativa” (2007: web). Herbozo parece identificar a este género con lo que Michael Handelsman y Donoso Pareja llaman literatura pulp o literatura femenina (Donoso Pareja, 1997: 12-14), noción que se encuentra en las antípodas de la llamada literatura feminista o comprometida, que trabajaría por la liberación de la mujer. En cualquier caso, la suposición de que Séptima Madrugada es un texto de corte femenino no se sostiene con facilidad: se puede discutir su organización, sus ejes temáticos y estructura, o la pertinencia para el conjunto de ciertos elementos, pero la obra demuestra ser capaz de alcanzar un gran nivel estético, si bien no siempre sostenido, tampoco infrecuente ni vinculado solamente al relato, pues también abarca la lírica. Para muestra, varios de sus poemas contienen una nostalgia y cotidianidad que recuerdan lo mejor de propuestas estéticas de lirismo coloquial de autores de alto vuelo como Mario Benedetti.

Al mismo tiempo, ensayistas como Barbara Page aprecian el tipo de experimentación literaria al cual se adscribe Ulloa Donoso al considerarlo anticanónico y, por ende, antipatriarcal y abiertamente feminista: un acto de escritura consciente en contra de las tradiciones (1999: 112). En su afán por ejemplificar, Page recuerda una confesión de la autora hipertextual Carole Maso en su obra AVA: “In this preface, Maso traces her resistance to traditional narratives back to feelings of dissatisfaction with the ‘silly plots’ of stories her mother read aloud to her as a child” (1999: 114). En sus propios textos, Maso emula la estrategia de su madre al evitar la tradición, la previsibilidad, la “marcha incesante del argumento hacia el climax inevitable” (144. La traducción es mía), postura que encuentra equivalencia en Ulloa Donoso: el dibujo del huevo que aparentemente contiene un pollito pero que guarda un monstruo (2007: 134) no puede resultar más anticlimático: el diálogo de la criatura y su facha destrozan las expectativas del lector. Aunque es cierto que Page enfatiza en las experimentaciones antipatriarcales basándose en propuestas de hipertextos, el esfuerzo de Ulloa Donoso no merece desdeñarse.

Figura 3: Anticlímax en “El milagro de la vida”, uno de los gráficos de Séptima Madrugada.

3. Conclusiones

Gornick permite ubicar a Séptima Madrugada como un tipo de narración personal, si bien los límites entre la inclusión de anécdotas y ficcionalización no están completamente claros, ni desde la perspectiva de un metatexto (“Truth in Personal Narrative”) ni en las fronteras que Ulloa Donoso rompe con su obra literaria. Al mismo tiempo, el quiebre latente en Séptima Madrugada encaja con el entendimiento de Page sobre literatura femenina: “a search for alternative forms of composition […] they move on from modernist methods of collage to constructions articulating alternatives to linear prose” (1999: 112).

Séptima Madrugada, en su versión en blog, resultaba menos revolucionaria que en su propuesta en papel. La insistencia de Ulloa Donoso por conservar en el libro ciertos rasgos del formato electrónico y, sobre todo, su manera de ordenar el material, muestran una intencionalidad de ruptura que, indirectamente, terminan por desvincularla de tendencias como la literatura “pulp” o “chick”. Al mismo tiempo, las reflexiones de Gornick, que nacieron enfocadas en las narrativas personales publicadas en papel, se demuestran útiles para evaluar un material con origen en el ciberespacio sin la necesidad de ser adaptadas en su esencia. Ocurre lo mismo con las opiniones de Page, quien encuentra sus modelos en la hipertextualidad, pero los puntos básicos como la tendencia a una fragmentación narrativa, el desafío a formas de escritura canónicas y el tratamiento peculiar del intimismo, vinculados todos ellos a la literatura feminista, se descubren actuales para publicaciones en un formato más tradicional.

En su crítica a Séptima Madrugada, Herbozo señala que “se trata de un conjunto de textos que han sido organizados para señalarnos un camino, y ese camino [no viene a ser solamente] el de la metaliteratura ni el de las rarezas, sino el de los reencuentros de una identidad hecha pedazos que se repara después de decir sus palabras” (2007: web). Ciertamente, la identidad de Madrugada se arma y consolida frente a los ojos del lector, y la delgada línea que la separa de Ulloa Donoso, sus dudas e intereses, no se marca con claridad, o como la misma Madrugada afirma en su entrada del viernes 18 de marzo del 2005, tras confesar que escribe ficción: “Mis personajes existen todos (…) Muchos de ellos son otros que en realidad soy yo misma reflejada en los pedazos de un espejo roto” (2007: 121).

Bibliografía

Chávez Vaca, Wladimir (2012). “El blog como espejo roto. La construcción del «yo» en Séptima Madrugada (2007), de Claudia Ulloa Donoso”. Congreso de la Asociación Internacional de Literatura y Cultura Femenina Hispánica (AILCFH). Grand Rapids, Estados Unidos [Ponencia no publicada]

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Page, Barbara (1999). “Women Writers and the Restive Text”. Ed. Marie-Laure Ryan. Cyberspace Textuality: Computer Technology and Literary Theory. Bloomington: Indiana University Press. pp. 111-136.

Paz Soldán, Edmundo (2007). “A Cyberliterary Afterword: of Blogs and other Matters”. Ed. Clare L. Taylor y Thea Pitman. Latin American Cyberculture and Cyberliterature. Liverpool: Liverpool University Press. pp. 257-262.

Svedjedal, Johan (2000). “With no Direction Home: Hypernarratives and Hyperreading”. Acta Bibliothecæ Regiæ Stockholmiensis. The Literary Web: Literature and publishing in the Age of Digital Production. A Study in the Sociology of Literature. Stockholm: Kungl. biblioteket. pp. 49-63.

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El pez que aprendió a caminar. Lima: Estruendomudo.

Ulloa Donoso, Claudia (2007). Séptima Madrugada. Lima: Estruendomudo.

Ulloa Donoso, Claudia (2012). Comunicación personal. Entrevistas. Abril-octubre.

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VV. AA. (2010). Les bonnes nouvelles de l’Amérique latine: Anthologie de la nouvelle latino-américaine contemporaine. Los buenos cuentos de América latina (antología del cuento latinoamericano contemporáneo). Introducción y selección: Gustavo Guerrero y Fernando Iwasaki. París: Editions Gallimard.

 

Caracteres vol.2 n.1

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Notas:    (↵ regresa al texto)
  1. Este artículo reformula y amplía algunas ideas expuestas en mi ponencia “El blog como espejo roto. La construcción del «yo» en Séptima Madrugada (2007), de Claudia Ulloa Donoso”, presentada ante el congreso de la Asociación Internacional de Literatura y Cultura Femenina Hispánica (AILCFH) en noviembre del 2012.
  2. Las reflexiones de Claudia Ulloa Donoso sobre su obra, citadas en este artículo, provienen de entrevistas personales.
  3. El mismo Paz Soldán encuentra un estatus indefinido en la ciberbitácora: “The blog is a travel log in the cyberspace, a textual practice which combines elements of the diary, the notebook, literary criticism, the opinion column, the short story, the ephigram, and whatever other literary genres we might care to add” (2007: 260).
  4. Lo cual la convierte en una obra “no lineal”, que no debe confundirse con el concepto de “monosecuencial” que maneja Johan Svedjedal en ciberliteratura. Una obra puede ser “no lineal” (incluir analepsis) y, sin embargo, leerse de un tirón (monosecuencial). Cabría matizar, asimismo, que la “no linealidad” puede considerarse junto a otros rasgos como un elemento primario de literatura feminista: “The radical forms [of writing] –nonlinear, nonhierarchical, and decentering –are, in themselves, a way of writing the femenine” (Friedman y Fuchs, 1989: 3-4).
  5. Existen textos en papel como Rayuela (1963), de Julio Cortázar, que desafían este concepto.
  6. Cierta tradición literaria hipertextual sobre el uso de emails, capturas de pantallas y diarios se ha establecido gracias a proyectos como “Forward Anywhere”, de Judy Malloy y Cathy Marshall, iniciado en 1993, o en la novela hipertextual Quibbling (1992), de Carolyn Guyer. Ambas obras son consideradas por Page en su estudio.
  7. Barbara Page describe esta actitud literaria como típicamente actual y feminista: “Like other postmodernist writers, also, many of these women experimentalists are strikingly self-reflexive, and write about their texts in the text” (1999: 112).

Caracteres. Estudios culturales y críticos de la esfera digital | ISSN: 2254-4496 | Salamanca